martes, 11 de diciembre de 2012

ACUERDOS (1): "Parece que Barthou confía en que Alemania dará un nuevo matiz a su política militar. La disolución de dos millones y medio de tropas políticas armadas es un hecho que tiene alcance internacional. ¿Qué giro dará Adolf Hitler al problema de las organizaciones para militares?"

Louis Barthou

EUROPA ACTIVA (1934)

"¿Qué ha podido revelar Louis Barthou a los ministros ingleses para hacerles variar (con relación a los compromisos regionales)? Comentando sobre la posible rectificación de la actitud británica frente a las alianzas por las que Francia trabaja en el Continente. Un cable de la agencia Reuters ilustra acerca de por qué alternó Barthou sus visitas a la Foreing Office con los cambios de impresiones cerca de Henderson y de Grandi. Se trata de que Francia cediera algo a Alemania en sus reclamaciones sobre una igualdad efectiva, a cambio de que el Reich, inducido por el apoyo de todas las potencias a la idea, aceptase el pacto que se ha calificado de Locarno del Este. El primer impulso de Londres, se ve claro, que es no entorpecer esta posibilidad de maniobrar en favor de los resultados de la Conferencia del Desarme, que es decir, en favor de la paz internacional.

Parece que Barthou confía en que Alemania dará un nuevo matiz a su política militar. La disolución de dos millones y medio de tropas políticas armadas es un hecho que tiene alcance internacional. ¿Qué giro dará Adolf Hitler al problema de las organizaciones para militares? De momento es un problema de policía interior, que ofrece graves dificultades al Partido vinculado al Poder y que aspiró a asimilarse totalmente el Tercer Imperio. En el aspecto internacional, el reducir de manera efectiva a la tercera parte la juventud armada del Reich y someterla a la férula de la Reichswehr, alejaría uno de los aspectos fantasmales de la Europa de la postguerra.

La Reichswehr, o ejército permanente, también es motivo de objeciones técnicas, pero desaparece en ella el carácter de clandestinidad bélica y de bandería política. Hay que recoger a este propósito algunas notas del momento psicológico hitlerista. En primer lugar, el discurso de Rudolf Hess, el Jefe adjunto del Partido, que por cierto, defraudó a los que esperaban una exposición de los sucesos del 30 de junio. Mas, por otra parte, aunque subrayó la voluntad de los alemanes de defender a sangre y fuego su suelo (aunque nadie tomó en serio el rumor de una operación militar preventiva de Francia), lanzó una invitación a los veteranos de los pueblos vecinos, a ser ellos los primeros en fomentar el espíritu de la paz.

Otro discurso, el del Ministro del Interior, Dr. Wilhelm Frick, contiene pasajes coincidentes: “Hitler ha declarado que no queremos nada que forme parte de una nacionalidad extranjera, aunque lo que es alemán debe continuar siéndolo”. No dice que debe ser alemán todo lo que lo fue, sino lo que es. Y estos matices en la expresión tienen su importancia en boca de políticos que son más bien militantes de la pasión y de la oratoria. En este sentido, el discurso que hoy viernes pronunciará Hitler en el Reichstag tiene una importancia capital. Probablemente, pasará también como sobre ascuas al referirse a la situación interior, pero tendrá que dar una nota clara y vibrante en materia de reclamaciones militares. Incluso se espera una posible llamada a la Sociedad de Naciones. Ahora Hitler se sentirá escuchado severamente por la Reichswehr. Es uno de los momentos más delicados de la carrera, al parecer en pleno ocaso, del “Canciller de la raza”.

Pero, entretanto, distraída la atención, parece haber quedado relegada a un segundo plano la cuestión naval. Es muy sorprendente que los técnicos franceses e ingleses hayan dado por ultimados sus cambios de impresiones tan precipitadamente. Sería el primer éxito en estos tiempos hacia una inteligencia rápida. Pero aunque existiese identidad de visión, queda la seguridad de que Italia está protestando de hecho, con el proyecto de construir buques de 35 mil toneladas para el Mediterráneo.

Todo indica que Barthou ha embastado con destreza una admirable combinación de fuerzas internacionales -con miras a la defensa terrestre y a la marítima-. Pero al mismo tiempo se advierte que los embastes pueden deshacerse fácilmente antes de que en septiembre se reúna la Mesa del Desarme. La próxima declaración de Simón en la Cámara de Comunes, y la reacción de la opinión británica tras la visita de Barthou, facilitarán elementos de juicio, en medio de la niebla reinante en las cancillerías.

Del escaso valor que tienen los síntomas de armonía que se registran, podrían citarse muestras como las siguientes: mientras se celebran visitas de cortesía entre marinos alemanes e ingleses, desfila una manifestación popular hostil ante la embajada Nacional-Socialista en Londres; y al mismo tiempo que Francia y el Reich suspenden este año las maniobras militares, se dice que Berlín traslada al plano naval su reivindicación de paridad de armamentos.


Diario La Vanguardia; 13 de julio de 1934.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!