jueves, 13 de diciembre de 2012

HEINRICH HOFFMANN 4 (color): "Numerosos dignatarios de la Iglesia tenían a Hitler en alta estimación. 'Un conductor de hombres ejerce su poder no por la fuerza, sino por su prestigio sobre un Pueblo. Llévelo usted a un colegio religioso. Los conventos son todavía lo mejor como sistema educativo.'"



HITLER Y LA IGLESIA

"He ignorado durante mucho tiempo cuál era la actitud de Hitler ante la Iglesia (Católica o Protestante). Y he tardado también mucho en descubrir que había él sufrido una metamorfosis total en materia religiosa, durante su vida política. Pero no he comprobado nunca en él esa violencia agresiva característica de algunos de sus Gauleiters. Decía él como explicación:

-Yo también tengo tanta necesidad de la Iglesia como la tenía la Monarquía.

Unos años antes de la guerra, la lucha sorda estuvo a punto de estallar. Hitler se vio obligado a intervenir. Uno de los más fanáticos adversarios de la religión en el Partido era indudablemente Bormann, a quien Hitler se vio obligado con frecuencia a contener. Por otra parte, me ordenaba que le hiciera conocer la verdad sin rebozo y fuera la que fuese, sobre la opinión pública. Hice uso a menudo de ese privilegio que no dejaba de tener sus riesgos, sin intentar saber si me creaba o no un enemigo en Bormann.

Cuando estaba yo en Viena, durante la guerra, mi yerno Baldur von Schirach me rogó que llamase la atención de Hitler sobre ciertos hechos que desacreditaban al Tercer Reich en Austria.

-Tuvo que decírmelo de palabra (le expliqué a Hitler) porque las cartas que había él escrito a ese respecto, fueron interceptadas por Bormann.

El Führer, sin embargo, eludía mis reivindicaciones con un aire vagamente apenado:

-No sé nada en absoluto de esos incidentes de Austria. ¿No tiene usted alguna otra cosa tan desagradable como esa que contarme?

-Lo siento, pero sí que la tengo. ¿Sabe usted, señor Hitler, que han sido quitados los crucifijos de las escuelas en Baviera? Es una orden del Gauleiter Wagner, que a su vez ha recibido instrucciones de Bormann.

Hitler se inquietó:

-¿Está usted completamente seguro de eso, Hoffmann?

En absoluto, podía traerle los testigos. Añadí que Bormann había decretado el registro de todos los monasterios para seleccionar determinados libros que se proponía unir a los de su gran biblioteca anticlerical. Numerosos monasterios habían sido cerrados y viejas monjas que se habían pasado allí toda su vida, fueron enviadas a sus casas sin otra forma de proceso, o sino, en muchos casos, encajadas en hospicios.

-Estoy seguro, señor Hitler que no habrá usted olvidado nuestra visita al Hospital de Munich donde las enfermeras eran religiosas católicas. Elogió usted su abnegación y declaró que prohibiría a todo miembro del Partido el que obstaculizase en lo más mínimo la obra de las Hermanas de la Caridad.

Hitler mandó llamar a Bormann en el acto y le dijo tajantemente:

-Esos manejos deben cesar sin dilación.

Bormann, servil, con su cartera de Agregado debajo del brazo, se inclinó:

-Muy bien, mi Führer. Transmitiré inmediatamente vuestras órdenes por telégrafo a todas las autoridades interesadas.

Y luego, lanzándome una mirada llena de odio, salió.

Bormann compuso un libro con todas las acusaciones que había descubierto en sus archivos y carpetas contra el clero. Al publicarse, el Cardenal dirigió un llamamiento a Hitler que le rogó viniera a almorzar a Obersalzberg. Durante su conversación, el Arzobispo de Munich pidió a Hitler que diera la orden de que recogieran aquella obra sospechosa y partidista. Sus argumentos vencieron la última resistencia del Führer y Bormann se vio condenado a destruir todos los ejemplares de su libro.

Al relatar los detalles de aquella conversación a algunos íntimos, entre quienes me encontraba, Hitler dio pruebas de moderación con respecto a la Iglesia. En realidad aquella moderación debía desaparecer durante los años de guerra: la Iglesia había dejado de serle útil. Claro que reconocía la perspicacia del cardenal Faülhaber, pero sabía además, que Baviera era un lugar profundamente católico y que un hombre de Estado digno de este nombre que intentase atacar las creencias religiosas de un pueblo, iba derecho al fracaso.

-Un conductor de hombres ejerce su poder no por la fuerza, sino por su prestigio sobre un Pueblo. No empleará la fuerza más que contra los que, con desprecio de la opinión pública, mantienen su oposición. ¡Que sea entonces inexorable!

Numerosos dignatarios de la Iglesia tenían a Hitler en alta estimación. El abad Schachleitner le visitaba con frecuencia para discutir los asuntos de la Iglesia con él. El monasterio renano «María Laach» era un sitio célebre de peregrinación; Hitler fue allí y tuvo una larga conversación confidencial con el prior. En cuanto al prior del monasterio de Benz, en Franconia, antiguo misionero en las colonias alemanas, sostenía con Hitler frecuentes e instructivas discusiones. Un día, después de haberse despedido de él, en el auto, Hitler suspiró:

-Así es cómo la Iglesia envía al extranjero sus inteligencias más brillantes, mientras que nosotros elegimos los más estúpidos.

En 1925, comprendí que mi hijo debía ingresar en un pensionado. Tenía nueve años. Consulté sobre ello a Hitler.

-Llévelo usted a un colegio religioso. Los conventos son todavía lo mejor como sistema educativo. Le señalo el convento Simbach del Inn, frente a Braunau; tenía mucha fama en mi juventud.

Estas palabras me sorprendieron. ¿Es que Hitler no sabía que yo era protestante? Sin embargo, hice lo que me dijo y él mismo fue quien condujo a mi hijo al convento, en su nuevo «Mercedes». Le presentó a la Madre Superiora.

-Procure hacer de él un hombre- le dijo al marcharnos. Y a la vuelta, me sugirió:

-Regale usted un buen cuadro al convento.

Y en otra ocasión, cuando fui a ver a mi hijo, llevé un cuadro al óleo para la capilla, representando a la Sagrada Familia."



Heinrich Hoffmann; del libro "Yo fui amigo de Hitler."







7 comentarios:

  1. Bonita historia, esto demuestra la gran inteligencia y humanidad del Fuhrer; por el contrario deja patente la gran odiosidad de un personaje como Bormann.

    Ojalá Hoffmann, como el hijo pródigo, haya regresado a la Iglesia que seguramente lo vió nacer. Hay que aborrecer el protestantismo, NO al protestante. Dios les ilumine la mente y los atraiga a su verdadera y única Casa.

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  2. Señor Panzer al leer su comentario me pareció magnifico todo cuanto dijo, pero hubo un pequeñito detalle que me dejo algo desconcertado. Cuando dijo ¨Hay que aborrecer el protestantismo, NO al protestante¨, la parte para mi un tanto conflictiva resulta al plasmar el termino aborrecer que es una palabra muy fuerte y dista bastante de las posturas teológicas tomadas por la Iglesia.

    Por ejemplo, usted dice no aborrecer al protestante, totalmente de acuerdo, pero cuando dice ¨aborrecer el protestantismo¨, me resulta inadecuada ya que las principales enseñanzas sin entrar a profundidad en textos teológico–doctrinales, aperciben la inamovible convicción de condenar tajantemente los movimientos religiosos que se constituyen heréticos según los criterios de la Iglesia, y se debe tener una firme decisión de hablar públicamente contra estos males y de rechazarlos mas no aborrecer u odiar nada.

    El sentimiento de odio no debe tener cabida en las mentes los cristiano–católicos. Recordad claramente que el mal se viste de acciones, pensamientos u palabras que provocan las condiciones hacia el mal, por ejemplo si yo estoy escarneciendo las acciones y los pensamientos judíos y ala vez que los ligo inevitablemente a sus personas, ello crearía las condiciones preliminares para actos nada ejemplares en cuanto a moral, humanidad, derecho y ética se refiere. Las actuaciones del individuo es el producto de todo el ser humano, todo esta en sintonía. Es por ello que debemos saber reconocer que el dialogo hecho con ternura y franqueza es fundamental. Concluyo con lo siguiente, Jesús vive entre los pecadores pero no convive con algo que es propio de ellos.¨

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    1. No es odio señor di Blasio, no siento odio cuando escribo estas cosas. Escribo como si dijera: "aborreced al pecado, No al pecador"; hay que aborrecer el pecado -la más grande ofensa a Dios- porque si no lo hacemos, fácilmente terminaríamos aceptándolo; pues así sucede con toda clase de males. Descuide señor di Blasio, si bien reconozco que como ser humano soy un mar de defectos, tenga por seguro que procuro apartar de mí sentimientos venenosos. Gracias por su consejo.

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    2. Perdone señor Panzer por tan extensa dilación en responderle en el transcurrir de este septenario, usted sabe las faenas por estos días son muy ajetreadas para ciertos sectores laborales de la población y por otro lado la familia en si consumen en ocasiones prácticamente todo el tiempo.

      Sobre aquello que hablábamos, no hay apuros, simplemente quise señalar la dureza de la palabra ¨aborrecer¨ y concilio con usted en que debemos principalmente y ante todo desplegar una contundente e inflexible repulsión hacia las acciones que predisponen a la persona humana hacia la transgresión de las leyes y enseñanzas divinas. Todos, señor Panzer, sin exceptuar a nadie somos ¨un mar de defectos¨.

      Ya recibí y respondí a su atento mensaje señorita Ana, vía correo electrónico.

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  3. Videos sobre él protestantismo evangélico y sus mentiras:

    http://www.youtube.com/watch?v=cWUw-ditapc&feature=related

    http://www.youtube.com/watch?v=uLYpZxIqMBo

    http://www.youtube.com/watch?annotation_id=annotation_410239&feature=iv&src_vid=uLYpZxIqMBo&v=cbAFR6bqPLs

    http://www.youtube.com/watch?v=MK9wLVUPiyA

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    1. Apreciado Doble Hache, no hay ni que perder el tiempo viendo las obras del demonio. Estos seres algún día deberán responder ante el tribunal de Dios por sus fechorías; que no son más que una manifestación diabólica de la cábala farisaica, éstos como buenos masones cripto-judíos lo entienden, pura magia negra, gnosticismo...lee la bibliografía que he recomendado sobre la Masonería, te seguirás sorprendiendo y descubrirás las razones de fondo por las que el mundo es como es. Sí, aquella mano invisible que mueve los hilos del mundo...

      Mira lo que opina la verdadera Iglesia sobre las herejías:

      http://cruxetgladius.blogspot.com/

      Saludos Doble Hache.

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    2. Apreciado PANZER, Gracias por él link, leeré esos libros que recomiendas sobre la Masonería cuando pueda.

      Saludos PANZER.

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