viernes, 22 de marzo de 2013

LA CONQUISTA DE EBEN-EMAEL: "¿Cuántos nobles guerreros quedaron sembrados, cual semillas de mágicos robles, aquella primavera de bélicas flores carmín sobre los pechos de águilas gamadas? La osada determinación del asalto sobre la más poderosa fortificación que en el interior del hombre son sus propias pasiones y debilidades. Pero bajo el mismo sol que un día fue testigo de aquellas epopeyas, comprendimos que aquella bandera es la nuestra y aquella causa la razón fundamental de toda nuestra existencia."


10 DE MAYO DE 1940

A los 38 años el pintor alemán Paul Mathias Padua, plasmó con la técnica al óleo la obra de inspiración guerrera titulada: "10 de mayo de 1940".

La pintura fue presentada en la Gran Exposición del Arte Alemán en la ciudad de Munich en 1941, siendo una de las más reconocidas por sus méritos artísticos y acéticos-militares.

Las imágenes que Padua creó sobre la tela en su taller de Tegernsee en Baviera, es el asalto de la infantería germana sobre el territorio belga con el objetivo de abrir paso a la Wehrmacht hacia la frontera francesa.

La obra honra la osada valentía de los zapadores y la conquista del fuerte Eben-Emael, considerado como la fortificación más poderosa del mundo: A mitad del fragor de la batalla sobre el nutrido fuego enemigo, un grupo de combatientes avanza sobre un lanchón de goma, remando, en tanto el oficial ordena y guía la vanguardia del asalto.

Voluntad, arrojo, heroísmo y conducción en una integrada. Composición que evidencia el realismo bélico a través del arte que rebasa el testimonio personal y se eleva como experiencia de la propia comunidad nacional: documento del espíritu, cuyo estilo y contenido son los valores guerreros del honor de la fidelidad; tal como Leónidas de la epopeya de la inmortal Hélade, permanece esta saga tan reciente como mítica, a la vez, en un mundo subvertido y devaluado.

Este cuadro sin duda, un mensaje codificado sólo para aquellos en cuyas venas circulan las herencias de las grandezas del espíritu y almas superiores.

¿Qué inspiración dirigió el pincel de Padua? Sino el de la sincronía vivencial de un gran tiempo que generaba la revitalización del hombre a través de su genuina dimensión misional a mitad de un siglo predispuesto a la decadencia y al Nihilismo.

¿Cuántos nobles guerreros quedaron sembrados, cual semillas de mágicos robles, aquella primavera de bélicas flores carmín sobre los pechos de águilas gamadas?

-No lo sé- Es un secreto que guarda el Walhalla de los dioses, mas intuyo entre tanto silencio, la certidumbre de héroes coronados de luz que se afirman hermanos en aquellos que continúan la guerra más allá de su condición humana.

La estética, la belleza del heroísmo guerrero, es intrínseca a todos los espíritus combativos, por eso el ritmo de la tensión conecta el ser con la esencia del acto trascendente como un reflejo que atrae la voluntad sobre el riesgo hecho manifiesto, y testimonio que el arte recrea por la imagen fiel de los símbolos y los signos que integran el valor y sacrificio al unísono.

Paul Mathias Padua tenía una formación romántica cualificada por su experiencia de la tensión, creada por la guerra de 1914 que vivió desde niño; sabía concientemente reconocer la disposición del artista que un tiempo es creador y guerrero, testigo de la historia, por eso se hermana con la obra literaria de Ernest Jünger. El lienzo: "10 de mayo de 1940" no sólo conmemora el instante de la acción militar, de la conducción guerrera; sino la unidad de mando, los ejes de voluntad, valor cuyo impulso genera el espíritu que bajo la tempestad de acero permanece imperturbable.

No es la barca conducida por Caronte que va a la muerte y a la disolución, sino el puente luminoso por donde la vida alcanza su eternidad jerarquizada. Es la vía del guerrero plasmada a través del pincel que en este acto se transfiere en espada y todos los colores en la bandera del único imperio posible.

Qué mejor apreciación estética que el entendimiento de la existencia como milicia y su realización, la osada determinación del asalto sobre la más poderosa fortificación que en el interior del hombre son sus propias pasiones y debilidades.

Paul Mathias Padua murió en el año de 1981, marginado por el celo y el temor de aquellos que sintieron ofensiva su obra. Nosotros, en ese tiempo, niños aún, iniciábamos a deletrear el bello idioma castellano, pero bajo el mismo sol que un día fue testigo de aquellas epopeyas, comprendimos con el tiempo, por intuición céltica, por identidad de espíritu y de sangre, que aquella bandera es la nuestra y aquella causa: la razón fundamental de toda nuestra existencia.


Abel Yaport; tomado de la publicación del libro "'Del Ordensburgo a la Guerra Nuestra Madre': Primera época de la revista Nacional-Socialista Mexicana 'Elbruz'".






1 comentario:

  1. ¨El ímpetu de los combatientes se enfervoriza en tanto en cuanto la voz de su Fuhrer dicta su palabra de honor como fianza,

    Hombres curtidos en la lid, encaminándose a navegar en contra corriente, se disponen a dotar su naturaleza de inconmensurable rudeza,

    Sin algarabías inútiles o sentimentalismos inanes, sobrellevan destemplados y ásperos inviernos, apiñándose y confrontándola con aparente fiereza,

    La Finanza ha dispuesto esta indecible pugna por supervivencia del crédito–deuda, en tanto el Fuhrer opto por defender la supervivencia del pueblo alemán y su insustituible riqueza,

    La emboscada mundial, cuidadosamente tejido por el llamado cordón de inflexibilidad, dispuso las concentraciones de su poderío en contra de una supuesta vileza,

    Dicho es, Hecho esta, la conflagración cegó el impulso de la vida misma, contaminándola con acritud, dando pie a la agobia de la una vez fecunda naturaleza,

    Desecha esta, mermada aquella, los cofres blindados de oro despojaron a los guerreros, compuesta de espíritus valerosos por el monopolio del dinero y las mentes repletas de agudeza,

    La obsesión por la posesión material desafino la sintonía armónica, pútrida la materia orgánica por externalidades inicuas, en vez de perfilar el alma por ideales de nobleza,

    Aristóteles enuncio, antes que Hitler y Napoleón, la esterilidad de la moneda, considerándole antinatural crear dinero a partir del dinero, restituyéndola a su anterior esplendor y pureza.¨ – Autor: Armando di Blasio



    Santo Tomas de Aquino, tipifico esos planteamientos a la línea de pensamiento del catolicismo, afirmando, sin tapujos, que pagar a interés, era un precio por el paso del Tiempo y dado que el Tiempo es un Bien poseído por todos, no se puede cobrar por él.

    ¡Saludos!

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