lunes, 25 de marzo de 2013

VISIÓN EDUCATIVA: "El amor y la humildad no son para el Nacional-Socialismo los valores supremos; son el honor y el coraje."



LA EDUCACIÓN ES LIBERACIÓN

Adolf Hitler: "El Estado nuevo no pasará de ser una visión del espíritu, si no crea un nuevo tipo de hombre. Desde hace 2500 años, casi todas las revoluciones, salvo algunas excepciones, fracasaron porque sus responsables no comprendieron que lo esencial, en una revolución no es la toma del poder, sino la educación de los hombres."

La educación Nacional-Socialista debe, pues, ser global (...). Ella quiere volver a conducir a los alemanes hasta los fundamentos naturales de la vida, los únicos que nos permitirán, desde el interior, volver a ser un Pueblo sano y unido. La educación se ha fijado como objetivo liberar definitivamente a los alemanes de sus desdichas pasadas. Se trata de extirpar toda una masa de inhibiciones y de complejos de inferioridad. La inacción de los sectores burgueses, la intoxicación física y moral por la cultura decadente de antes, y también ciertos prejuicios extraños a nuestro Pueblo, que se han infiltrado como artículo de convicción, al mismo tiempo que una moral también extranjera, deben ser radicalmente extirpados y desaparecer de una vez por todas del territorio alemán.

Todos estos elementos han sido la causa de la falta de pugnacidad y de grandeza en la época anterior a la guerra. El amor y la humildad no son para el Nacional-Socialismo los valores supremos; son el honor y el coraje los que constituyen las bases de la formación del carácter del hombre nuevo, que debe responder de manera intrépida a las cuestiones decisivas que la pretendida "buena sociedad" de antes eludió cobardemente.

La exigencia de la salud en el plano racial y mental se completa con la educación del cuerpo. La educación física para los dos sexos ha sido adoptada por el Nacional-Socialismo de manera intensiva. El envilecimiento del cuerpo y la tesis de sus naturaleza pecadora están en contradicción con el ideal racial de la vida y la belleza.


H. O. Schaefer; de "Gründzüge der Nationalsozialistischen Weltanschauung", del libro "Los Fascismos".







7 comentarios:

  1. El mensaje via correo electronico que le envie, Señorita Ana, en documentos anexos, viene precisamente con el mejor material para una educacion alternativa de uno de los mejores investigadores en educacion que actualmente hay, Carlos Calvo. Logicamente habra que adaptarlo al ideario NS, cosa en la cual quisiera hondar mas para conformar algo verdaderamente trascendental, contraria a la insipida escolarizacion actual.

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  2. Dr. Carlos Calvo Muñoz, Educador e Investigador – El estudiante no aprende después de doce años a leer comprensivamente, no aprende las operaciones matemáticas, en fin aprende muy poquito. ¿Qué es lo que hace que el estudiante fracase en la escuela? Mi convencimiento va por la comprobación de que no es el estudiante el que fracasa, es el sistema el que está mal planteado.

    Y es que las reformas educacionales actuales, en boga en muchas partes, está mal enfocada, son arreglos cosméticos de lo que nosotros pensamos que deberemos mejorar en la escuela, el problema está en el modo en que nosotros concebimos paradigmáticamente la escuela, es un problema de concepción básica.¨ -


    Con esto quiero comenzar un nuevo análisis sobre la ¨crisis¨ educacional. Digo crisis entre comillas, porque es absolutamente imposible que la educación esté en crisis, es decir, que posea fallas inherentes a los procesos de aprendizaje. La ¨crisis¨ es simplemente escolar, o lo que es mejor la escolarización institucionalizada. Es por ello que siempre he abogado por la educación polimatía, autodidacta y multi-especialista. ¿Querrá decir esto que debamos abolir las instituciones de aprendizaje? Absolutamente no, negativo, ¡A eso NO me refiero! Las instituciones están para servir primero las necesidades del niño y el joven, derivadas estas de la sociedad misma.

    Pero en nuestra loca sociedad actual, parece que todo está boca abajo. Usando el simple y llano sentido común, observamos a simple vista y sin mucha palabrería, que los llamados maestros o profesores de escuela (el nombre importa muy poco en contraste con la pésima labor del sistema imperante) sirven a la rigidez de las calificaciones estandarizadas. ¡Sí! las susodichas calificaciones cuya definición real es: La regla que mide los objetivos, ya que un objetivo es aquello que es medible, cuantificable y observable.

    Califican de regular, excelente, aceptable y mediocre, por números de 3, 5, 8, 10, por letras si se quiere de A, B, C, D, F, o en el caso de la primaria por Caritas felices y medianamente sonrientes y tristes. Este es un modelo conductista (A veces sorprende de que muy pocos o casi ningún padre o madre de familia se dé cuenta de esto), y voy por mas, ese número, esa letra, esa designación adjetiva calificativa, y esas simbólicas figuras alegres y melancólicas, propician que la sociedad y compañeros definan la CALIDAD de persona que eres, es un absurdo TOTAL.

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  3. La escuela concibe todo el proceso informativo (porque no es enseñanza) como espacios fragmentados y desconectados unos de los otros, en vez de ser una integralidad. He aquí lo que Hitler creía de la escuela:

    - Cuando pienso en mis proferores me doy cuenta de que buena parte de ellos eran unos anormales. Cuanto más tiempo pasa, más me convenzo de ello.

    - No puedo soportar a los maestros de escuela. Como siempre, las excepciones confirman la regla y esto explica por qué la juventud se apega tanto a los que forman la excepción.


    - ¿Creen ustedes que hay necesidad de enseñar geometría, física y química a un muchacho que ha decidido consagrarse a la música?

    - No hay por qué atiborrar de cosas inútiles la cabeza de los niños. Cuando se les interroga dos o tres años después de haber dejado la escuela, uno se da cuenta de que, prácticamente, lo han olvidado todo. Es pues una necesidad enseñarles únicamente aquello que ha de serles útil en la vida práctica.
    Fuente: Conversaciones sobre la Guerra y la Paz.

    La escuela ve como autómatas a los párvulos, confundiéndolos como tal les hacen repetir los contenidos mecánicamente, sobrevalorando la memoria a la comprensión. Además hay algo inequívoco de mi siguiente afirmación: todos los conocimientos científicos que se memoricen hoy en la escuela, estarán dentro de un periodo de más o menos 30 años, desactualizado, eso se llama la obsolescencia dinámica del conocimiento.

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  4. Creo definitivamente que Hitler se hubiese puesto en marcha después de terminada la guerra a su favor, un sistema educacional pragmáticamente diferente, eso sin duda. Era una persona que no se quedaba estática, que no percibía ¨imposibles¨ sino tan solo retos a vencer. Tenía grandes planes para Alemania pero debido a las precarias circunstancias políticas de aquel entonces era difícil dedicarle tiempo a la innovación de otros sectores relegados de una innovación por parte del ideario gubernamental. Tal y como dice Hitler en el siguiente pasaje encontrado en este magnífico artículo podemos deducir la importancia vital que le concedía: El Estado nuevo no pasará de ser una visión del espíritu, si no crea un nuevo tipo de hombre. Desde hace 2500 años, casi todas las revoluciones, salvo algunas excepciones, fracasaron porque sus responsables no comprendieron que lo esencial, en una revolución no es la toma del poder, sino la educación de los hombres." Además la férrea disciplina física era algo novedoso y algo olvidado por ese entonces.

    Estoy con Joaquín Bochaca cuando dice que al iniciar la educación a los niños se les debe formar más que enseñar. Les ruego que lean el siguiente artículo sobre la arquitectura escolar, se sorprenderán.


    Creo definitivamente que Hitler se hubiese puesto en marcha después de terminada la guerra a su favor, un sistema educacional pragmáticamente diferente, eso sin duda. Era una persona que no se quedaba estática, que no percibía ¨imposibles¨ sino tan solo retos a vencer. Tenía grandes planes para Alemania pero debido a las precarias circunstancias políticas de aquel entonces era difícil dedicarle tiempo a la innovación de otros sectores relegados de una innovación por parte del ideario gubernamental. Tal y como dice Hitler en el siguiente pasaje encontrado en este magnífico artículo podemos deducir la importancia vital que le concedía: El Estado nuevo no pasará de ser una visión del espíritu, si no crea un nuevo tipo de hombre. Desde hace 2500 años, casi todas las revoluciones, salvo algunas excepciones, fracasaron porque sus responsables no comprendieron que lo esencial, en una revolución no es la toma del poder, sino la educación de los hombres." Además la férrea disciplina física era algo novedoso y algo olvidado por ese entonces.

    Estoy con Joaquín Bochaca cuando dice que al iniciar la educación, a los niños se les debe formar más que enseñar. Les ruego que lean el siguiente artículo sobre la arquitectura escolar, se sorprenderán: http://www.elblogdeoscargonzalez.com/2012/11/hacia-una-nueva-arquitectura-escolar.html

    Debemos de volver la escuela a su estado natural, ya que como he insinuado, esta institución ha sido distorsionada completamente.

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  5. Con el permiso de la señorita Ana, pondre la entrevista que le hicieron al investigador Carlos Calvo Muñoz.

    - ¿Por qué ese título?, le preguntamos, con temor a cometer una torpeza y con la ingenuidad quien desconoce la materia abordada.

    - Bueno, lo del mapa y el territorio lo tomé prestado de una fábula de Borges. Aquella en la que el autor habla de un geógrafo que es un fanático perfeccionista y que, frente al mapa que corrige insistente y meticulosamente de acuerdo a lo que sus conocimientos le indican, para buscar su perfección, termina cambiando ya no el mapa imperfecto, sino el territorio. Eso para entre la escuela y la educación. La escuela ofrece un menú gracias al cual no aprendemos.

    - Ya ha dicho suficiente como para enredarnos en una larga discusión. Pero, antes de avanzar, ¿a qué se refiere cuando habla de “disoñar”?

    - A, pues bueno, eso ya no es una frase robada, sino un término prestado. Es una palabra que usaron por primera vez en Colombia los miembros de la Asociación para el Desarrollo Campesino en La Concha, un pueblo internado en la selva que crearon el programa “Herederos del planeta”. La teoría que fundamenta la invención de la palabra “disoñar” por parte de León Octavio Osorno tiene que ver con que las personas estamos programadas inclusive para diseñar nuestros sueños. La idea es, precisamente, desprogramarnos y poder comprometerse con la preparación y ejecución de un proyecto de vida a la medida de las propias ilusiones; es recoger esas ilusiones y juntarlas con nuestros sueños para hacer camino con rumbo propio y seguro, porque por locos que parezcan nuestros sueños, jamás podrán tacharlos de irresponsables.

    - ¿Es la escuela la que ayuda a cambiar las ilusiones, les da formas que programa de acuerdo a intereses que no son los de los niños? ¿Pasa por allí la idea?

    - La escuela priva a las personas de las expectativas que se tienen a determinada edad de aventurarse en la vida, de arriesgarse. Por eso en la escuela no se aprende y, cuando lo hacemos, es a pesar de ella y en virtud de un tremendo esfuerzo.

    - ¿A qué escuela se refiere? ¿Aquí, en su país…?

    - Me estoy refiriendo a un modelo escolar aplicable en cualquier lugar del mundo. El modelo escolar es el equivocado, ya que la capacidad del cerebro humano es muy grande y en la escuela, con el menú que la escuela obliga a seguir, lo sobreesforzamos en la tarea más difícil que le podemos dar, como es el aprendizaje lineal.

    - ¿Cómo actúa esa capacidad destructiva de la escuela?

    - Dando contenidos rígidos e impidiendo la posibilidad de los niños de llegar por sus propios medios al resultado, aventurándose, equivocándose, haciendo otras y nuevas preguntas sobre el mismo tema. La pregunta inocente genera relaciones inéditas en la experiencia del que pregunta. Si se ewquivoca, no importa, pues la equivocación no es engaño ni error sino un momento en el proceso de aprender. El que está equivocado requiere de la experiencia para comprender el error, que no siempre puede anticipar racionalmente. La equivocación es educativa. Pero sin estas preguntas inocentes y con su rigidez, el proceso educativo simple y complejo, se transforma en superficial y complicado, de manera que confunde y altera tanto a los profesores como a los alumnos.

    - ¿En lugar de aprender, unos y otros se traban en una disputa por determinadas definiciones?

    - Siguiendo la idea del título del libro, al extraviarse en territorios inexplorados pierden la fe en si mismos y en los otros. Desconfiados, ya se desalientan y no gozan la aventura de enseñar y aprender. Les torturan las incertidumbres, en lugar de motivarlos a preguntar más. Sin percatarse, se refugian en la repetición rutinaria de contenidos y en la ilusión de creer que el dominio de algunas metodologías de enseñanza y de aprendizaje ayudarán en su tarea.

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  6. - ¿El ordenamiento temático de la escuela atenta, entonces, contra el aprendizaje? ¿No es esto una paradoja?

    - Naturalmente, el aprendizaje se da en un ámbito conflictivo y desordenado. Fíjese que un niño que está aprendiendo a hablar necesita que le repitan un mismo término unas 800 veces en contextos distintos para comprender la polisemia que tiene la palabra. No aprende mecánicamente esto significa aquello. Lo que estoy sugiriendo en mi trabajo es un camino inverso al que se está desarrollando antinaturalmente desde el sistema escolar: propongo ir desde el territorio a establecer el mapa y no al revés. Un ejemplo práctico: yo acabo de llegar a Mendoza desde Chile. Le pregunto dónde lo ubico. Si usted me da por teléfono todos los detalles de su ubicación, me resultará imposible llegar a encontrarlo. Pero si me da algunos indicios, como el nombre de las calles o cierta referencia, el resto de las peguntas me las haré yo y mediante el ensayo y error es mucho más probable que llegue a su encuentro. Normalmente, la escuela no permite este proceso de arriesgarse y equivocarse. Yo estoy convencido de que si los profesores dejasen que los alumnos hicieran preguntas sobre un tema, sin tener que dictárselo tal como está programado, los alumnos aprenderían más.

    - ¿Se estará produciendo un temor a perder ese poder que da el saber más que el otro, acaso, y por eso el docente insiste con los métodos tradicionales?

    - No hacen más que cumplir, nada más y nada menos, que con lo que el sistema escolar les ordena. Pero atención: esto está produciendo un fenómeno del que ya se habla hasta jocosamente y es que “los alumnos se han vuelto expertos en profesores”. Les han tomado el tiempo a cada uno. No aprenden, no saben, sólo les importa aprobar y saben qué deben hacer y cómo actuar ante uno y otro profesor. Los profesores viven de la ilusión de que tienen poder sobre sus alumnos. Aquí yace esa supuesta superioridad del saber sobre la ignorancia. Pero cuando una persona, ese profesor, por ejemplo, se pregunta sobre lo que sabe, empieza a diluirse ese poder. Los docentes del futuro tendrán que conformarse con ser buenos guías de sus alumnos para que sean éstos quienes encuentren las respuestas, más que obligarlos a repetir las respuestas que ellos creen que son correctas. La escuela actual es castradora y cerrara, es pontificadota. Por ejemplo, me imagino ahora mismo a un profesor diciéndole a su alumno: “¡Cómo se te ocurre decir eso si ya Newton inventó otra teoría!”.

    - ¿Por qué últimamente tantos expertos están alertando sobre los déficit de fondo que tiene el sistema educativo y se sigue avanzando en reformas que son un reciclaje o una actualización de lo que se critica, pero no se cambia?

    - Detrás de todo, hay poder y dinero.

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  7. - ¿Cómo enseñar y aprender?

    - El ser humano propende a aprender con solo abrir los ojos. Esa curiosidad es castrada en la escuela y por eso, hemos aprendido a no aprender en la escuela. Y si no, miremos experiencias anteriores o diferentes a las de la escuela. Los niños indígenas hablan 5 o más idiomas sin haberse esforzado en estudiarlos, sino por necesidad o curiosidad. Mientras que la “educación indígena” oficial que es promovida por muchas reformas educativas, asume que basta enseñar desde categorías occidentales a un aymara sobre su cultura aymara para que conserve su ethos cultural. Pero lo único que se logra es acelerar su aculturación al convertirlo en boliviano, chileno o peruano, dado que el Estado está más interesado en consolidad la “unidad e identidad nacional” que preservar la identidad étnica basada en la diversidad. En definitiva, esto solo ya nos sirve para comprender que un niño que tiene una dificultad, se detiene en su búsqueda por un tiempo, hasta que encuentra 2su” camino y retoma el aprendizaje. Esa es la estrategia del chico para señalar: “no me esfuerces, en este momento no puedo”. Pero luego regresa y toma el desafío de aprender.

    Hay que partir desde la simplicidad hasta una complejidad y, desde allí, hacia una complejidad mayor. Es imposible enseñar y aprender desde la nada a lo complejo, por obligación. La escuela actual es más bien “sumativa” y está agobiada por el “asignaturismo”, y yo propongo una mirada más holística.

    - ¿Cuándo hablamos de este déficit del sistema escolar, nos referimos sólo a la educación inicial y básica?

    - ¡No! Esto ocurre en todos los niveles y con mucha fuerza en la universidad. Las cátedras universitarias buscan transmitir un conocimiento de parte de alguien que sabe a alguien que no suponen los demás que no sabe. Funciona como un robot al que se le aprieta un botón.

    - Insisto: ¿Cómo enseñar, cómo aprender?

    - La persona tiene que sumergirse en el misterio que le provoca el tema que está abordando y los estudiantes deben proponer más preguntas que respuestas, ya que el conocimiento es una “relación de relaciones”. En el esquema escolar actual, por ejemplo, no tenemos desde donde “agarrar” la Naturaleza cuando es imposible ajustar la vida misma al contenido de una asignatura, de una materia. La mejor forma de comprender esto lo dio esta Asociación colombiana de4 la que saqué el término “disoñar”. Ellos no querían que las futuras generaciones vendieran el bosque en el que vivían. Se dieron cuenta que enseñando a que no hay que venderlo, no lo lograrían. Pues entonces, les enseñaron a amarlo. De eso no hay vuelta. Están seguros que lo amarán más que ellos. No hace falta pedirles que lo conserven. Ellos hicieron popular aquella frase que dice: “La tierra que habitamos no es un regalo de nuestros padres sino un préstamo que recibimos de nuestros hijos”.


    !Saludos!

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