miércoles, 3 de abril de 2013

ENREDOS FAMILIARES: "¿Qué es el hombre sin idealismo?" (documento en línea)


UNA OBRA: UN DILEMA Y UNA RESPUESTA

¿Qué es el hombre sin una esperanza? ¿Qué es el hombre sin idealismo? ¿Puede, nuestro mundo, aguardar ilusiones de una tierra próspera del mañana, de parte de una sociedad desinteresada? Cuando la oscuridad cubrió nuestros ojos, cuando el sol desgarrado por nuestras faltas errante partió, entonces comprendimos que la salvación recaía en nuestras manos. Nació el fuego, y de él, la humanidad virtuosa renació.


Con esta interesante obra teatral, el Sr. Armando di Blasio nos comparte un trabajo con la que podremos sumergirnos, a través de hechos conocidos de nuestra sociedad actual, a un estado de reflexión de las condiciones actuales en las que vivimos, o dicho de otra manera, que hemos podido ser testigos a lo largo de nuestra vida y que por lo general, por subestimar la magnitud, se le niega una resolución. Es momento de dar propuestas para revolucionar el mundo e impedir el vicio del caos...

"¿Pero acaso el amor debe verse regulado por doctrinas raciales?"
"No quiero rosas, ni perfumes del oriente; sólo tu amor y que perdure eternamente."
(Yaretzi Verastegui; personaje de la obra).





2 comentarios:

  1. El abuelo Caledonio simboliza el pilar de convicciones de una comunidad que, precisamente las ha olvidado. Él retiene aun en sus memorias las gloriosas épocas en que los ideales que el proclama se manifestaron de lustre y magnificencia. El abuelo es como la historia del Dador, aquel hombre desgastado que tenía la responsabilidad explicita de conservar los recuerdos de una comunidad que deseaba vivir en su utopía repeliendo todo lo que ellos consideraban que era sufrimiento y dolencia así como las diversiones propias de una vida decente y feliz. Suprimidas estas emociones, ellos “vivían” por así decirlo, una existencia mecánica y uniformada. Para estos todo debía ser perfecto, en el sentido estricto del término, eliminando y por consiguiente revocando la existencia del amor y el sufrimiento. Ese libro, incursiona como se vive dentro de una sociedad comunizada, donde el Consejo de Ancianos decide todo tu porvenir, donde hay una sociedad en la cual no hay dolor, amor, rivalidades ni realización personal. No me base en dicho libro para conformar el personaje de Caledonio, pero si rescate unas cuantas chispas inspiradoras del mismo.

    Abuelo Caledonio:… ¡Para que navegar por entelequias, si nuestros principios esenciales y básicos son intemporales!

    ¡Qué bello, y cuanta verdad encierra esta frase! Primordialmente me pareció que escribirla de forma que abarcara un sinfín de pensamientos era un reto, sin embargo, logre comprimirlos dentro de esta expresión, sensata pero humilde a su vez. Porque continuar agitándonos por mares inhóspitos que nos son renuentemente fragorosos buscando un islote en el cual salvaguardarse de una inexistencia que jamás encontraremos. La marea nos dicta una posición, un objetivo y un fin al cual perseguir, pero al llegar vemos que era una mera ilusión, un objeto en falso, ¿Acaso será que nuestra retina fallo al ver algo que no era, o dicho en otras palabras, que no existía? ¿O fuimos deliberadamente engañados, al implantarnos en nuestros ojos, imágenes irreales de nuestra propia realidad, a costa de múltiples verdades indiscutibles? ¿O quizás ninguna de las dos, sino que la marea traicionera, influyo determinantemente en la meta a rastrear, cuya irrealidad no era más que una farsa a la cual le hicieron llegar?

    Reflexiones un poco, y acerquémonos como Nacionalsocialistas al estado de contemplación que nos permiten lecturas como estas y otras más de cientos de autores que con mucha pasión y dedicación, plasman sus reflexiones.

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  2. Disculpen, error ortografico, la ultima era: Reflexionemos un poco

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