martes, 30 de julio de 2013

MICHAEL GOEBBELS (30-31 de mayo): "También el hombre de Estado es un artista. El Pueblo es a él lo que la piedra al escultor. Hacer de una masa un Pueblo y de un Pueblo un Estado, eso ha sido siempre el más profundo sentido de una auténtica Política. Al artista habría que compararlo con Dios. Ambos dan forma a la materia. El artista es un pedazo de Dios."


LA JUVENTUD NO ESTÁ CONTRA DIOS

Hertha Holk y yo somos buenos amigos. “¡Oh este mundo es hermoso, gracias a ti!” El amor hacía una persona nos conduce más cerca de Dios. La juventud de hoy está contra Dios... ¡Eso no es cierto en absoluto! Está sólo en contra de sus cobardes funcionarios confesionales que quisieran hacer con Él - como con todas las cosas - un negocio. Uno tiene que saldar cuentas con esa gente si quiere quedar en claro respecto de su Dios.

EL ARTE DE GOBERNAR

¡Esta es una mañana de sábado tan linda y limpia! Me paseo hacia abajo, hasta el monasterio. (...). Ante un puesto está Hertha Holk comprando flores. (...). Relata algo y la anciana ríe, y después ríen las dos. Finalmente compra tres claveles rojos de tallo largo. Y después me ve, por un momento está extremadamente confundida, y viene sonriendo tímidamente hacia mí. (...). Ella me cuenta de su casa, del país de la tierra roja, en donde ruge el trabajo, en donde chimeneas, grandes y pequeñas, largan vapor y humo; del padre que murió cuando ella apenas tenia ocho años; de la madre que, naturalmente, ocupó el puesto del padre y siguió viviendo para los niños. Una gran y valiente mujer que lo toma todo tal cual es. ¡Cómo te pareces a tu madre, Hertha Holk!

“¿Qué es lo que estudio? La pregunta estaría mejor dirigida a usted misma, porque Derecho y Artes - uno al lado del otro - eso combina como un puño en un ojo”. Ella ríe.

“Derecho como profesión y artes como placer. Profesión; eso en sus labios suena desafinando”.

“¿Y usted?”.

“En realidad yo mismo no lo sé todavía. Al fin y al cabo, para un joven alemán hoy día hay sólo una profesión: jugarse por la Patria. Hemos hecho eso, sin chistar, durante cuatro años. Es difícil ahora acerarse la costumbre. Y ése es uno de los más hondos conflictos en una generación de soldados. El salto de la trinchera al aula es demasiado grande”.

“¿No trabaja usted demasiado?”

“En clase no ¡Por supuesto! Pero pienso que uno puede aprender algo también en otra parte. Muchísimo, incluso con las cosas más sencillas. La vida en sí no es complicada. Sólo la hacemos complicada. Si uno mantiene los ojos abiertos la vida se vuelve transparente.

“Hace que las cuestiones más sencillas parezcan complicadas y después nos rompemos la cabeza tratando de resolverlas.”

“¿Usted escribe poesía, no es cierto?”

“¿Qué le hace pensar eso.”

“Suponía no más; iría bien con su manera de ser.”

“Desde luego. ¡Sí! ¡De vez en cuando! Ahora a los poetas profesionales, es decir, a los escritores, dicho sea de paso, no los soporto. El verdadero poeta es algo así como un fotógrafo amateur de la vida. Una poesía, al fin y al cabo, no es sino una instantánea tomada en el Imperio de un alma artista. Me es una expresión de sentimiento. 

El artista se diferencia del no-artista, en que es capaz de expresar lo que siente. En cualquier forma: uno sobre el lienzo, otro con notas, el tercero con la palabra y un cuarto en mármol, o incluso lo hay en formas históricas. 

Pues también el hombre de Estado es un artista. El Pueblo es a él lo que la piedra al escultor. Caudillo y masa, la relación es exactamente tan poco problemática como, por ejemplo, la existente entre pintor y color. Política es el arte plástico del Estado, de la misma manera en que la pintura es el arte plástico del color. Por eso es que una Política sin Pueblo, o incluso contra el Pueblo, constituye un absurdo en sí. Hacer de una masa un Pueblo y de un Pueblo un Estado, eso ha sido siempre el más profundo sentido de una auténtica Política. La verdadera Política nunca puede corromper el carácter. Eso lo dicen solamente aquellos que, con su mal carácter, corrompen la Política.

“¿Y hoy?”

“¡Bueno, hoy! Ya no es ni siquiera Política lo que éstos hacen allá arriba. Sí, lo único que hacen son sus propias transacciones mercantiles con los medios del Pueblo. Nuestra susodicha Política ya no tiene ninguna relación con el Pueblo. Y eso es lo que, al final, cavará nuestra tumba.”

“Pero las cosas han mejorado, a pesar de todo.”

“¿Mejorado? ¡Oh, no! Hemos empeorado. Ya no tenemos ninguna sensibilidad, en absoluto, para el honor y para el deber. Lo único que aún sigue sobre la mesa de debates es el estómago. Pero aquél que pone en subasta su honor, ése no tardará en perder incluso su estómago. Y ésa es una tardía, pero tanto más cruel, venganza de la Historia.”

“Así que usted escribe y hace Política?”

"¿Y hace Política?" Esa es una pregunta absurda. Hacer Política es algo absolutamente natural. Todo padre que pone hijos sobre el mundo está haciendo Política. Toda madre que hace hombres de los niños, es un ser político. ¡Qué tontería! De la Política se ha hecho una profesión, como si fuera algo que pudiese aprenderse. Cualquier granadero, que en el frente cumplió silenciosamente con su deber, entendió y ejerció más ese oficio que los charlatanes parlamentarios que se la pasaron sentados en sus oficinas gubernamentales pronunciando discursos.”

“¡Usted es muy duro en su critica!”

“Uno no puede ser bastante duro. El que quiera dominar la vida deberá enfrentarse a ella en la manera en que ella se enfrenta a uno. También la vida es dura.” 

“La guerra es espantosa.”

“Eso, en sí, todavía no dice nada. Ninguna persona razonable lo ha dudado jamás. Eso también es espantoso. Todo lo vivo es espantoso. Contra la guerra uno sólo puede tomar medidas preventivas, y éstas consisten en amar al Pueblo para que a los demás se les vayan las ganas de robarle su derecho a vivir.”

“Dentro de usted vive un poeta y un soldado. ¿Hace usted música?”

“Algo.”

“¿Tendría usted ganas de tocar algo para mí, mañana por la tarde, en mi casa?”

“Sí, muchas ganas.”

(...). Al despedirnos, Hertha Holk me regala uno de sus claveles. Se sonroja y de repente está completamente confundida. (...). Al artista habría que compararlo con Dios. Ambos dan forma a la materia. El artista es un pedazo de Dios. ¡Que se haga la luz! ¡Y la luz se hace! ¿El arte es alegre? A veces es difícil y casi insoportable. El arte debe sacudir y elevar; es algo que enriquece y consuela. Y no nos perdona nada. Yo no descubro pensamientos; soy asaltado por ellos como el hombre de Jericó a Jerusalén. 

No son los tiempos los que cambian, son los hombres los que cambian los tiempos. Los Hombres hacen la Historia. 

¿Amo yo a Hertha Holk? Recién casi me asusto de la rudeza de esta palabra. Ella libera mi pensamiento y lo hace más libre y más consciente. La mujer es una gran incitadora. Tres hombres están sentados juntos y se aburren. Llega una mujer - y ni siquiera hermosa - enseguida los tres están como cambiados. Bullen de espiritualidad, ímpetu y buen humor. Uno busca sobrepasar al otro. Como una vara mágica toca la mujer la existencia del hombre. Sobre mi mesa brilla un clavel rojo de tallo largo. ¡Hertha Holk!


Dr. Paul Josef Göbbels; del libro semi-biográfico "Michael: El Destino Alemán en las Hojas de un Diario".







2 comentarios:

  1. Qué inspirador su sitio, Ana. Llegué aquí por un link desde otro blog y estoy muy contenta de haberlo encontrado.
    Le agradezco la creación de él.
    Saludos,
    Victoria, una mujer en sus 40
    Santiago-Chile

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    1. Muchas gracias por visitar el blog. Al contrario, el agradecimiento es a usted. Espero que este sencillo espacio pueda apoyar al estudio de la historia para una mejor comprensión de la evolución política. ¡Un saludo desde México!

      Ana V.

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