miércoles, 17 de julio de 2013

SWÁSTICA (4): "'El Camino del bien o lo que es el Bien'. Esta unión, lo espiritual y lo físico, esta dualidad humana entre el cuerpo y el alma, la conciencia, forman la cruz, sumando un tercer concepto como lo es el dominio del tiempo. La conciencia sobre las cosas, el conocimiento, el entender este entorno caótico, cruz que simbolizaba armonía."


SVÁSTICA SOLAR

No existe ningún otro signo o símbolo más enigmático, tanto en su significado y utilización que la Svástica o la cruz Svástica, comunes en estampas y placas, permanecen como símbolos religiosos o mágicos. Desde la era babilónica en el período más primitivo, pasando por India, Irán y otros lugares tan distantes como las planicies habitadas por los aborígenes Poh de Asia. Este enigmático signo ha estado presente en tal cantidad de culturas tan distantes entre sí que es imposible no preguntarse si este tiene un origen común, hipótesis mucho más consistente que solo el concepto de casualidad de aparición entre las culturas del orbe. El origen de este símbolo, que siempre está vinculado con antecedentes divinos, nos habla de dioses y seres de leyenda, presencia inevitable en los mitos y no menos cautivadoras tradiciones que nos han legado mis antepasados. La siguiente es una aproximación de las diversas apreciaciones y significados respecto a la svástica o rueda solar.

Svástica, como palabra, no como símbolo, es una palabra sánscrita hindú compuesta de tres etapas Sv (o "su") que significa "el bien", Asti que significa "el ser" y Ka (o "ka") que significa "el camino". Es decir la palabra significa "el camino del bien o lo que es el Bien". Palabra que según las tradiciones indoeuropeas, es la primera palabra del mundo, es el grito del hombre al cosmos, la decisión de la divinidad...

Como símbolo, la svástica es identificable más masivamente como una runa, dentro de los caracteres nórdicos, significando el sol, la iluminación, la rueda solar, es la guía del peregrinar, teniendo dos formas: una dextrógira, o la svástica de la emigración, de la expansión y la svástica del regreso, endógira, moviéndose de izquierda a derecha respectivamente. Asimismo tiene representación en los cuatro elementos aristotélicos del universo: aire, agua, tierra y fuego, al atribuírsele al signo poderes, es esta última la más poderosa de sus variedades. (...). 

La medida de los ciclos lunares, relacionados con los ciclos menstruales de la mujer y la concepción de hijos era sin duda un aspecto mágico e inexplicable para el observador, la mujer era capaz de concebir nuevos seres, producto de ello nace un nuevo concepto: "la diosa", la mujer, de alguna forma mágica e inexplicable para el espectador se efectuaba el nacimiento de los hijos. El hombre aun no tomaba conciencia de su participación y por tanto ella era un ser mágico generadora de un proceso divino como lo era el nacimiento y la procreación de seres. (...).

El movimiento del sol es además el motor de las migraciones. Siguiendo lugares cálidos, siguiendo al sol, la protección, la claridad, la visión, es el dios que les guía y protege, mientras que en la oscuridad, como esperanza del nuevo día, les guiarían sus hijos, el Fuego, Agni, el hijo del padre solar, elemento que el hombre aprendió a dominar y posteriormente crear. Es lo intangible, tiene el poder de liderar en la oscuridad, de salvar, preservar la vida pero también de purificar a través de la destrucción. El ario reconoció el valor del fuego, es la conciencia que destruye y derriba, pero genera el concepto de la herencia de su condición divina. Prometeo roba el fuego a los dioses y se lo entrega a los seres humanos, la parte animal del hombre puede ser derrotada a través de la revelación del fuego insustancial, la esperanza de que en la oscuridad las llamas del fuego guiarán al hombre a la nueva era, el nuevo día. (...).

Esta unión, lo espiritual y lo físico, esta dualidad humana entre el cuerpo y el alma, la conciencia, forman la cruz, sumando un tercer concepto como lo es el dominio del tiempo, el espacio, el entorno general, el establecer patrones de conductas en una realidad caótica. La explicación del medio adverso nos genera el más antiguo símbolo de los pueblos arios, "los dioses despertadores de la conciencia". Esta es la cruz aria, también llamada cruz celta, que tiene la siguiente forma:

Que es la Rueda Solar, moviéndose de este a Oeste, o Svástica, el enlace entre lo humano y lo divino, entre lo horizontal y lo vertical y enlazando todo, la conciencia, el dominio, el movimiento del sol: éste es el despertar divino del ario. La cruz svástica, la conciencia sobre las cosas, el conocimiento, el entender este entorno caótico, también denominada o manifestada como la cruz del Sol Negro, de la edad dorada, cruz que además simbolizaba armonía. (...).


Paulo E. F. Lopez Meza; de la obra "La Biblia del Guerrero Ario".







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