sábado, 3 de agosto de 2013

LÉON DEGRELLE 9: "Hitler no subió al Poder por la fuerza sino que fue legalmente elegido. Hitler era un Hombre del Pueblo; un hombre que tuvo éxito en barrer con la desocupación a un ritmo no superado hasta el día de hoy. Para él la guerra era el último recurso. Su objetivo era el convencer a la gente, obtener su lealtad, particularmente de la generación joven. Hitler suplantó el oro por el trabajo como el fundamento de su economía. Incluso Churchill escribía a Hitler: 'Si alguna vez Gran Bretaña cayese en un desastre comparable al que afligió a Alemania en 1918, le pediría a Dios que nos enviara a un hombre con la fuerza y con el carácter de vuestra Excelencia.'"



POLÍTICA Y SOCIALISMO VERDADEROS

Hitler llegó a la cancillería democráticamente, venciendo en las urnas electorales. Hitler no subió al Poder por la fuerza sino que fue legalmente elegido por el Pueblo y legalmente nombrado Canciller por el Presidente de Alemania. Su gobierno fue legítimo y democrático. Su elección había provocado el odio internacional. Había ido a los votantes directamente sin la intermediación de los Partidos establecidos. Su plataforma partidaria incluía una exhortación a mantener la pureza racial en Alemania así como a regresar el Poder al Pueblo. Estos principios enfurecieron de tal modo al Judaísmo Internacional que en 1933, le declaró oficialmente la guerra a Alemania. Contrariamente a lo que se dice, Hitler tenía un poder limitado y se hallaba bastante solo. ¿Cómo hizo el Hombre para sobrevivir durante estos primeros años? Es algo que desafía al entendimiento. Solamente el hecho de que Hitler era un genio excepcional explica su supervivencia a pasar de todas las dificultades. 

Tanto hacia el extranjero como en casa, Hitler tenía que doblarse hasta casi romperse tan sólo para demostrar su buena voluntad. Hitler era un Hombre del Pueblo; un hombre que tuvo éxito en barrer con la desocupación a un ritmo no superado hasta el día de hoy. En dos años le dio trabajo a seis millones de alemanes desocupados y eliminó una miseria intolerable. En cinco años, el trabajador alemán duplicó su ingreso, sin inflación. Cientos de miles de hermosos hogares fueron construidos para los trabajadores a costos mínimos. Cada vivienda contaba con un jardín para cultivar flores o verduras. Todas las fábricas fueron provistas de campos de deporte, piletas de natación y talleres prolijos y decentes. Por primera vez se implantaron las vacaciones pagadas. Los comunistas y los capitalistas habían pasado completamente por alto este beneficio social, nunca lo habían ofrecido siquiera. 

La conquista fue una creación de Hitler. Creó también los famosos programas de "a la salud por la alegría" mediante los cuales los trabajadores, a precios módicos, pudieron abordar barcos de pasajeros y visitar cualquier parte del mundo. Todas estas mejoras sociales no fueron del agrado del Poder Establecido. Los grandes magnates comerciales y los banqueros internacionales estaban preocupados. Pero Hitler los enfrentó. El comercio puede obtener ganancias solamente si la gente es pagada decentemente y le está permitido trabajar y vivir con dignidad. Lo primero es la gente, no los negocios. Esta fue sólo una de las reformas de Hitler. Inició cientos de otras. Literalmente reconstruyó Alemania. En pocos años se construyeron más de 8000 Kilómetros de grandes carreteras. Se creó el Volkswagen, al alcance de todo trabajador. Cualquier obrero podía tener acceso a este auto con un pago de sólo cinco marcos a la semana. Fue algo sin precedentes en Europa. Gracias a las grandes carreteras, el trabajador -por primera vez- pudo visitar cualquier parte de Alemania con sólo quererlo. Los mismos programas se aplicaban a los campesinos y a la clase media. 

Para él la guerra era el último recurso. Su objetivo era el convencer a la gente, obtener su lealtad, particularmente de la generación joven. Sabía que los altos mandos identificados con el Poder Establecido tradicional se le opondrían en cada nuevo giro de los acontecimientos. Hitler expandió a la SS convirtiéndola en una fuerza responsable por el mantenimiento de la paz y el orden. Los jóvenes sentían que la SS era la única Fuerza Armada que representaba a sus ideales. Las nuevas formaciones de la joven SS capturaron la imaginación pública. Vestidos en elegantes uniformes negros, los SS atraían más y más jóvenes. Los jóvenes que se sumaban a la SS eran entrenados como nunca antes lo había sido ningún ejército en el mundo entero. La instrucción militar y académica era intensiva, pero era el mantenimiento físico lo que llevaba el mayor rigor. Practicaban deportes con un gran nivel. Cualquiera de ellos podría haber participado con distinción en los Juegos Olímpicos. También estaba el entrenamiento ideológico. A los jóvenes se les mostraba por qué estaban luchando, qué clase de Alemania estaba resurgiendo ante sus propios ojos. Se les mostraba cómo Alemania estaba siendo moralmente unificada mediante la reconciliación de las clases. Se les hacía ver claramente su relación de parentesco con todos los demás alemanes que vivían en países extraños; en Polonia, en Rusia, en los Sudetes y en otras partes de Europa. Se les enseñaba que todos los alemanes representaban una unidad étnica. 

Los comunistas nunca pensaron en servir los intereses de Rusia. El Comunismo no se limita a adquirir pedazos de territorio sino que apunta sus miras a la dominación total del mundo. Solo entre todos los demás líderes del mundo, Hitler fue el único que comprendió este concepto como una amenaza para todas las naciones. Para Hitler, el fracaso de la lucha de clases hacía que la cooperación entre las clases constituyese la única alternativa justa. Para que funcionara, Hitler se ocupó de que a una clase no le estuviese permitido abusar de la otra. Uno muchas veces se pregunta por qué seis millones de comunistas que habían votado contra Hitler, le volvieron la espalda al Comunismo después de que Hitler resultó elegido en 1933. Hay una sola razón: fueron testigos y experimentaron los beneficios de la cooperación entre las clases. Algunos dicen que fueron obligados a cambiar de bando. Es mentira. 

Hitler dijo: "La cooperación entre las clases significa que los capitalistas nunca más tratarán a los obreros como meros factores de la economía. El dinero es sólo parte de nuestra vida económica; los trabajadores no son máquinas a las que se les tira un paquete de sueldo cada semana. Pues la verdadera riqueza de Alemania la constituyen sus trabajadores". Hitler suplantó el oro por el trabajo como el fundamento de su economía. El Nacionalsocialismo constituyó el reverso exacto del Comunismo. Si tanto odio ha sido generado contra Hitler por los banqueros internacionales y por la prensa servil, es precisamente por su obra social. Incluso Churchill había enviado en 1938 -un año antes de la guerra- una carta en la que le escribía a Hitler: "Si alguna vez Gran Bretaña cayese en un desastre comparable al que afligió a Alemania en 1918, le pediría a Dios que nos enviara a un hombre con la fuerza y con el carácter de vuestra Excelencia." Antes de Hitler, el imperialismo alemán había consistido meramente en cambalachear algunos bienes con otros países sin idea alguna de crear una ideología llamada "comunitarismo". De repente, en lugar de cambalachear y regatear, aquí había ahora un Hombre que ofrecía un ideal glorioso: una justicia social amplia, por la que todos ellos habían suspirado en vano durante años. Un generoso Nuevo Orden, en lugar del cosmopolitismo informe de las así llamadas "democracias" de pre-guerra. Desde las grandes Ordenes religiosas medievales no se había visto un heroísmo y un idealismo altruista así. En este siglo de materialismo, la SS se levanta como una brillante luz de espiritualidad.


Léon Joseph Marie Ignace Degrelle; extractos del texto "Historia de las SS Europeas."







3 comentarios:

  1. BIEN, NO CREO QUE HAYA COSMOVISIÓN MÁS CONTRARIA AL ESPÍRITU EUROPEO QUE LA DEL NAZISMO. LO DIGO CON TODO EL RESPETO BUSCANDO HECHOS , PRÁCTICAS Y CONCEPTOS. AHORA BIEN PLANTEAR EL NACIONAL-SOCILISMO ( COMO LO QUE ES, COMO UN MOVIMIENTO ANTIEUROPEO Y ANTICRISTIANO SIN HIPOCRESIAS SI QUE ME PARECE LEGÍTIMO) . LA FILOSOFÍA Y LA TEOLOGÍA CRISTIANAS SOBRE TODA LA CATÓLICA SE OPONEN DE RAIZ A LA VISIÓ0N DE LO SAGRADO, DEL HOMBRE, DE LA ECONOMÍA, DEL ESTADO, DE LA MORALIDAD PROPIAS DEL NAZISMO POR ELLO LOS OBISPOS CHECOS, HÚNGAROS, ALEMANES,...CROATAS Y EL MISMO PAPA ATACARON EL NAZISMO , QUE POR CIERTO FUE UN MOVIMIENTO CAPITALISTA-LIBERAL, AUNQUE ALGUNOS DE LOS PRIMEROS DIRIGENTES SI ERAN OBRERISTAS Y AUTÉNTICAMENTE SOCIALES. EN DACHAU FUERON ENCERRADOS UNOS 3000 SACERDOTES DE LOS CUALES SOLO ERAN PROTESTANTES UNOS 100 . LOS HECHOS COMO LA LEGISLACIÓN NAZI SON PETREOS LUEGO VENDRAN LAS INTERPRETACIONES . PERO LA REALIDAD FUE COMO FUE CON ESTADÍSTICAS Y SIN ELLAS. RESPETUOSAMENTE. ZARAGOZA. ESPAÑA

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    1. Hola Luis, gracias por la aportación. Bueno, muy respetable tu punto de opinión, pero el hecho de que el catolicismo (englobando incluso al Cristianismo) sea visto hasta el día de hoy como un "dogma contrario" al NS es algo que yo no comparto, al menos en cuanto a religión en sí misma se refiere, prescindiendo desde luego, de la intromisión política.

      Si bien y se ha leído en su momento que el propio Hitler criticó duramente a la Iglesia Católica en sus de sobra conocidas "Conversaciones Privadas", él también resaltó que si la Iglesia era un organismo que por su decadencia (en su punto de vista) debía desaparecer, tarde o temprano entonces esto ocurriría. Y que para su caída no era necesario meter mano alguna, pues su disolución sería un proceso natural y que el tiempo, en todo caso, ya lo haría visible. Un hecho es que el NS permitía la libertad de culto, pero también hay que recordar de que hubieron muchos sacerdotes y miembros de la Iglesia metidos en la Política. No por eso, por el hecho de pertenecer a un grupo religioso, se relegaba al individuo (Hans Schmidt).

      Si me preguntas en cuanto a mi punto de vista, he de decir que al igual que Hitler, yo estoy en contra de que sectores o grupos "en nombre de dios o dogma alguno" se escuden para alcanzar el poder. Y que a su vez quieran imponer sus creencias personales como algo absoluto, pues la concepción místico-religiosa es algo que - si bien respetable - no debería dejar influenciar para un gobierno.

      El Cristianismo viene precisamente de la doctrina de Cristo, la cual podemos acceder en los evangelios. Que el hombre haya querido hacer mal uso o deformar, o en su defecto, en nombre de ello buscar satisfacer sus aspiraciones más bajas, es otro asunto. A esto también añado las lamentables riñas entre protestantes y católicos... ¿cómo ha sido posible que estos círculos se cataloguen en muchas ocasiones como "enemigos"? Algo absurdo.

      El propio Goebbels resalta que Cristo sólo enseñó el amor al prójimo, pero todo el resto que observamos hasta nuestros días - y que es por lo que generalmente criticamos, en materia política - es producto de los hombres. Goebbels ve en el Cristianismo la figura del Socialismo auténtico: "el yo por el tú, el servicio al prójimo". Mientras exista algo en que creer es mucho mejor que vivir en la corriente materialista y atea, dicen los Nazis.

      Antieuropea... Al final de la II Guerra Mundial puede uno darse cuenta de la disolución progresiva del Pangermanismo por el Paneuropeísmo en el espíritu teutón (grandes y pequeños), al grado de que los mayores entusiastas eran los propios hombres de la SS. Dietrich Eckart reconoce que la raza alemana no era pura, y resalta que Hitler y el gobierno estaban de acuerdo en ello. Lo que buscaba el gobierno era cuidar lo poco o mucho que quedaba... la raza es un patrimonio de la humanidad. Naturalmente esto desencadenaría en el Paneuropeísmo, que insisto, ya en 1944 se dejaba sentir, anexando incluso a los eslavos.

      Un gran saludo.
      Ana V.

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    2. Por su parte, si bien yo admiro la política de Hitler, he de resaltar que lo acontecido en Alemania era el Nacional Socialismo... pero alemán. El Socialismo Nacional debe adaptarse a la raza y al territorio determinado. Naturalmente no puede ser igual, y dados estos tiempos modernos sin duda deberían existir cambios.

      Hitler no pretendía que el NS fuese algo exportable, pues en teoría cada raza y pueblo es distinto, y precisamente por esa diversidad cada quien se adapta y crea su propia concepción del Estado. ¿Que si es lo más adecuado para México? Si algún día por azares del destino esto llegara a suceder, por ejemplo, de que naciera un grupo activo que pretendiese llegar al poder por el apoyo del pueblo... la práctica ya demostraría si esta concepción es la adecuada o que se amolda. Desde luego, si existe compromiso de parte de los ejecutores no debería haber inconformidad alguna.

      Pero Goebbels insiste en que aunque las formas varíen, la esencia es eterna. Él opina que el NS está sujeto a evolución. No hace falta tener un programa extenso, a veces sólo en una sola frase, y en el caso del NS (ya sea este alemán, mexicano, peruano, españól, sudafricano, etc.) es: "El bien común antes que el propio".

      Saludos cordiales, Luis. Gracias por visitar este espacio.

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