martes, 17 de diciembre de 2013

RIQUEZA NACIONAL: "El Capital debe hallarse sometido a la Supremacía de la nación en vez de figurar como una potencia internacional independiente."


EL CAPITAL, SUBORDINADO DEL TRABAJO

"En realidad, todos ustedes están confundiendo Capital con Capitalismo. Capitalismo es atropello con capital. ¿Abajo el capital? ¡No! ¡Abajo el Capitalismo!" (Dr. Goebbels)

Lo importante para Hitler no era el tener cierta cantidad de oro en una gaveta o en un sótano de banco, sino el que las gentes comiesen lo mejor posible, que viviesen en casas higiénicas, decorosas y estéticas, que pudiesen trasladarse cómoda y fácilmente de un lugar a otro en medios de locomoción propios o públicos, se vistiesen con decencia y elegancia, dispusiesen de libros, de objetos artísticos, de centros de cultura, de escuelas, universidades y museos, que tuviesen teatros, lugares de esparcimiento físico y recreativos, templos para el culto divino y, por supuesto, medios de defensa. El oro no crea nada y sin creación de riqueza ¿cómo habría de conseguirse y sostenerse un estado de prosperidad y de bienestar como el descrito?

Si los "superdotados" de la denominada Ciencia Económica alegaban que tales tierras no podían dedicarse al cultivo ni emplear en ellas a un determinado número de parados, a consecuencia de que no había dinero para llevar a cabo tal empresa, esta razón era generalmente aceptada. Pero el sistema Nacionalsocialista se desentendía de que hubiese o no divisas en las cajas bancarias u oro en sus sótanos; lo que hacia era emitir el dinero papel necesario; con esas tierras puestas en cultivo creaba una nueva fuente de trabajo, empleaba a su vez a los cesantes y con ello aumentaba la producción. Este mismo aumento de la producción era la garantía de la anterior emisión de dinero que se había lanzado. De esta forma, en vez de ser el oro el que apuntalase el billete de banco, era el trabajo quien lo sostenía. Dicho en palabras del propio Hitler: "La riqueza no es el dinero sino el trabajo mismo."

Hitler refutaba que el crimen no es atentar contra ciertos principios de una tal pseudo Ciencia Económica, sino el mantener cesantes indefinidamente a millones de individuos sanos y fuertes. "La inflación - decía Hitler - no la provoca el aumento de la circulación monetaria. Nace el día en que se exige al comprador, por el mismo suministro, una suma superior que la exigida la víspera. (...) Dar dinero es únicamente un problema de fabricación de papel. Toda la cuestión es saber si los trabajadores producen en la medida de la fabricación de papel. Si el trabajo no aumenta y por tanto la producción queda al mismo nivel, el aumento de dinero no les permitirá comprar más cosas que las que compraban antes con menos dinero." 

Y ¿cómo había logrado Adolf Hitler tan milagrosa transformación si Alemania carecía de oro en sus bancos y en sus minas, y de divisas en sus reservas? Cuando la masa de billetes que circula en un país está en proporción de sus necesidades comerciales y de su producción, esos billetes conservan intacto su valor habitual, aunque no tengan ni un gramo de oro como garantía.


Pero la riqueza la crea el trabajo sólo cuando éste se realiza en un ambiente de orden y alegría profunda. Riqueza son las máquinas, los instrumentos que se exportan y se intercambian, los inventos que permiten ir dominando la Naturaleza hermética y hostil, los descubrimientos de los investigadores científicos que le arrancan sus secretos y contribuyen a mejorar las condiciones de la vida, las creaciones de la artesanía y del arte, la disciplina y la paz interna que hacen posible y alimentan la colaboración entre los conciudadanos.


Hitler se destacaba como el mayor opositor a esos detentadores del oro internacional y, ya desde 1923 había dejado escrito que el Capital debe hallarse sometido a la Supremacía de la nación en vez de figurar como una potencia internacional independiente. "El capital debe actuar en favor de la soberanía de la nación en lugar de convertirse en el amo de ésta. Es inaceptable que el capital pretenda regirse leyes internacionales atendiendo únicamente a lograr su propio incremento." 

"En pocos años, Alemania hizo notables progresos en el camino de su recuperación económica. Al final de este período era una de las naciones industriales mejor equipadas del mundo." (Allan Bullock)


CEDADE; de "La Economía de Hitler."






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