viernes, 24 de enero de 2014

DÍA DEL TRABAJO NACIONAL: "El Marxismo tenía que sucumbir para que al obrero se le pudiera abrir el camino hacia la Libertad. Las barreras de odios y de orgullos de clases fueron derribadas. El labrador detrás del arado, el obrero en el taller, el investigador en su laboratorio, el médico ante el lecho del enfermo, el ingeniero ante sus proyectos; todos ellos serán conscientes de que cada uno en su puesto debe cumplir su misión en beneficio de la Patria."


FIESTA DEL TRABAJO NACIONAL

En la primera Sesión del nuevo Reichstag el 23 de Mayo de 1933, Adolf Hitler saldó fulminantemente las cuentas con el Marxismo, y fijó, al mismo tiempo, el destino del  obrero alemán en el futuro. He aquí las palabras de Hitler dirigidas a la minoría socialista:

"Nosotros, los Nacional-Socialistas, desbrozaremos desde hoy el camino al obrero, para que alcance aquello a que tiene derecho. Nosotros, los Nacíonal-Socíalístas, seremos sus mediadores. ¡A ustedes, señores míos, ya no se les necesita!"

Con esta repulsa del Führer al Marxismo y a la Internacional, comienza la historia del obrero alemán en el Tercer Reich, mostrando el Gobierno la voluntad inquebrantable de encuadrar al obrero en la comunidad nacional, con todos sus derechos y deberes. Ya el 9 de Abril de 1933 se estableció la "Ley sobre la Institución de un Día Festivo dedicado al Trabajo Nacional", y fue elegido para ello el 1º de Mayo. Según las frases del Führer, al obrero le fue reconocido, mediante ley, aquel día festivo por el que durante casi un siglo había luchado, con la sola diferencia de que la celebración de tal fiesta hoy día no se dedica a la labor de agitación y de lucha de clases, sino, al contrario, que es una fecha erigida para ser un "Día Glorioso de la Nación". 

En esta ocasión, el Nacional-Socialismo ha demostrado su íntima compenetración con todo ciudadano trabajador. En la proclama del 1º de Mayo de 1933 dice el Ministro de Propaganda del Reich

"No han sido móviles reaccionarios o anti-populares y anti-obreros los que motivaron nuestra lucha contra el Bolchevismo destructor de toda cultura. El Marxismo necesariamente tenía que sucumbir para que al obrero alemán se le pudiera abrir el camino hacia la Libertad. Las barreras de odios y de orgullos de clases fueron derribadas para que el Pueblo pudiera volver a reunirse con el Pueblo. Ahora nos vemos ante la misión difícil y llena de responsabilidad, no solamente de devolver la paz a los obreros alemanes, sino de incorporarlos en el Estado y en la comunidad del Pueblo como miembros con plenitud de derechos... Mano y cerebro quieren formar una alianza indestructible. El labrador detrás del arado, el obrero en el taller, el investigador en su laboratorio, el médico ante el lecho del enfermo, el ingeniero ante sus proyectos; todos ellos serán conscientes en el Día del Trabajo Nacional, de que la Nación y su porvenir es lo más importante de todo y que cada uno en su puesto debe cumplir su misión en beneficio de la Patria, y con ello, de la comunidad."

El recuerdo de la amarga herencia que al Nacional-Socialismo le fue legada con la situación desesperada de la clase obrera, aún es reciente; sobre todo el terrible problema del paro que fue vencido en su mayor parte por el Primer Plan Cuadrienal del Führer. Pero para llevar a cabo la liberación de la clase obrera alemana, aún le quedaba por cumplir al Nacional-Socialismo otra misión igualmente difícil: la destrucción de las poderosas organizaciones de tiempos anteriores destinadas a las luchas de clases. 


Dr. Fritz Mang; de "El Obrero Alemán en el Nacional-Socialismo."







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