martes, 18 de febrero de 2014

ERWIN ROMMEL 1 (color): "Entre todo ello, es posible formarse una idea de cómo era este soldado sobre cuya talla opina Liddell Hart: 'En siglos de continua lucha, tan sólo Napoleón logró pasmar a los ingleses de un modo semejante a como lo hizo Rommel.'”

Erwin Johannes Eugen Rommel

EL MARISCAL ERWIN ROMMEL

Dentro del gran número de libros que bajo la denominación de “Memorias” se han publicado, indudablemente las de Erwin Johannes Eugene Rommel son las que más se ciñen a lo que por ellas se entiende, pese a la doble y extraña ironía de que no han sido recopiladas por él y de que contienen numerosos comentarios y anotaciones de otras personas, principalmente de un ilustre escritor militar, Liddell Hart, perteneciente precisamente al bando opuesto. 

Pero si la recopilación no es de Rommel, sí lo es el texto, detalle fácilmente apreciable al comprobar la enorme cantidad de detalles que cita, cosa imposible de ser recogida por quien pasados los años se decide a escribir sus memorias. Las de Rommel, dictadas al final de cada jornada y avaladas por un fenomenal archivo de documentos y planos de una forma que sólo un teutón puede hacer, son muy voluminosos, no obstante la poda realizada por Liddell Hart. En realidad, el libro es una novela de guerra, con argumento y personajes reales, que narra una gran parte del desarrollo de la Segunda Guerra Mundial por haber actuado Rommel en mandos de creciente importancia en la batalla de Francia de 1940, en el teatro de operaciones del Norte de África y, finalmente, en Normandía.

De estos tres escenarios, el que recoge con mayor extensión es el de África, donde se creó la aureola de Rommel que le envolvió no sólo a los ojos de sus soldados, sino, caso muy especial, a los de sus contrarios hasta un punto que llegó a preocupar seriamente al mando aliado. La caballerosidad que se dio en este frente, único ejemplo de ella en toda guerra, se debió mayormente a Rommel cuyos juicios sobre sus enemigos recoge el libro. Un libro que no busca justificaciones ni explicaciones tardías de los hechos ya que se escribió en el momento mismo en que sucedían los acontecimientos. 

Para el militar profesional, contienen estas “Memorias” algunos capítulos que son un verdadero tratado de táctica, sobre todo en lo referente a la guerra en el desierto; la exactitud de los datos que se citan vienen garantizados por los comentarios de Liddell Hart, quien revisó los documentos de Rommel varios años después de terminada la guerra. También el hijo de Rommel, Manfred, y su ex jefe de Estado Mayor, el general de Estado Mayor, Bayerlein, aportan capítulos y comentarios que llenan las lagunas que las extraordinarias peripecias corridas por los documentos originales produjeron. Dan calor humano al libro las breves pero diarias cartas que Rommel dirigió a su mujer y a su hijo durante todas sus campañas y que recogen su estado de ánimo tanto en los días victoriosos como en los aciagos.

Entre todo ello, es posible formarse una idea de cómo era este soldado sobre cuya talla, opina Liddell Hart: “En siglos de continua lucha, tan sólo Napoleón logró pasmar a los ingleses de un modo semejante a como lo hizo Rommel.”


J. Fernández Yáñez; extraído del libro de Liddell Hart que recopila las "Memorias de Rommel". Editorial "Luis de Caralt".







No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!