sábado, 15 de febrero de 2014

HEGEMONÍA ESPIRITUAL: "Claro está que esta influencia no derivaría en una amalgama de carácter político, pero una unión de carácter espiritual sería de tanta influencia en el resto de Europa como sí fuera un solo país constituido políticamente."



EL ANSCHLUSS: HEGEMONÍA NACIONAL-SOCIALISTA

La expansión del Nacional-Socialismo en la cuenca del Danubio colocaría a Alemania, económica y estratégicamente, en su posición más fuerte de los últimos tiempos, es decir, que supondría la creación de un Reich que extendería su influencia espiritual desde Hamburgo a Constanza. Claro está que esta influencia no derivaría en una amalgama de carácter político, pero una unión de carácter espiritual sería de tanta influencia en el resto de Europa como sí fuera un solo país constituido políticamente.

La zona influenciada espiritualmente, si el Nacional-Socialismo alemán sigue extendiéndose por la cuenca del Danubio, por Alemania, estaría limitada por Rusia y Polonia, en el este, y en el oeste y sur por el bloque Italo-Franco-Belga. Ya antes de la guerra, Alemania ejercía una tutela parecida, y actualmente podría reproducirse si las teorías Nacional-Socialistas siguen extendiéndose.

En este ataque espiritual, que posiblemente será seguido más tarde de ataques de orden material, Austria representaba un punto estratégico, pero la intervención de Italia y otras naciones interesadas en que el régimen Nacional-Socialista no se extienda en este país ha hecho inclinar la propaganda Nacional-Socialista hacia Rumania y Hungría, donde sus doctrinas cuentan con gran número de partidarios. El control económico y espiritual del valle del Danubio colocaría a Alemania en una posición económica, constituyendo un bloque con todos los países influenciados, semejante sólo en importancia a la de los Estados Unidos.

La Alemania industrial encontraría su complemento en los países agrarios, tales como Hungría y Rumania. Durante los años 1930 a 1932 el comercio de Austria, Hungría y Rumania entre sí y con Alemania, constituyó el 28% de todo su comercio exterior, y esto a pesar de las restricciones en la extensión del comercio de Rumania con Alemania, a pesar del derrumbamiento de la cuestión aduanera entre Alemania y Austria y la absorción de Hungría en el desenvolvimiento de su comercio con Italia.

En los países comprendidos en el posible bloque se pueden encontrar casi todas las materias primas. La ocupación en caso de guerra de distritos de la industria pesada y mineros de Alemania no resultaría fatal, puesto que se podrían encontrar otras áreas para la explotación. De todas las materias imprescindibles en caso de guerra, sólo faltarían en este bloque el níquel y el caucho, y serían escasas la producción, de cobre y algodón.


La Vanguardia; Bucarest, 20 de abril de 1934.







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