martes, 8 de abril de 2014

CONVENIO DE OPOSICIÓN: "Los pactos de no agresión bilaterales sugeridos por el Reich, constituirían, ‘ipso facto’, un compromiso por parte de Alemania de no violar el territorio de sus vecinos con los cuales hubiese firmado dichos acuerdos."

Sir John Simon

PREVIO LA CONFERENCIA DE STRESA

Se han recogido los detalles siguientes sobre las proposiciones que fueron hechas el segundo día de la visita de Sir John Simon a Berlín, formuladas por Adolf Hitler y entregadas por escrito por Konstantin von Neurath. El Reich parece que sugería un convenio de oposición al pacto de asistencia oriental propuesto en la declaración, del 3 de febrero. Este instrumento diplomático preveía:

Primero: Las altas partes contratantes se comprometerían a no acudir a ninguna agresión entre ellas.

Segundo: Se comprometerían a arreglar todas sus diferencias por arbitraje, cualesquiera que fuesen estas diferencias, de orden jurídico, político, etc.

Tercero: En el caso de que el arbitraje se considerase impotente y hubiese amenaza contra una de las partes, los firmantes se comprometerían a consultarse y reunirse en una conferencia para evitar la guerra.

Cuarto: Si este procedimiento fracasara, las altas partes contratantes se comprometerían, en caso de estallar las hostilidades, a no aportar asistencia financiera ni económica al agresor.

Quinto: Este instrumento diplomático será válido durante diez años.

Se insiste en los círculos diplomáticos en que esta información es cierta, aunque quien la ha facilitado hace toda clase de reservas sobre su contenido. (1)

En Londres ha producido extrañeza la publicación en los Estados Unidos de informaciones diplomáticas presentadas en forma incompleta y bajo un aspecto más o menos sensacional, informaciones que ya fueron dadas al público dentro del cuadro estrecho que les corresponde. A este respecto se declara que antes de las negociaciones de Berlín, la posición alemana en favor de los pactos de no agresión bilaterales por diez años, era bien conocida, y una de las principales divergencias entre la tesis alemana e inglesa consistió en la oposición del Reich al pacto de asistencia mutua recomendado por Alemania, y al cual Alemania proponía sustituir el sistema de acuerdos bilaterales rechazados por el ministro británico.

En cuanto al compromiso de no asistencia económica y financiera al agresor, se dice que constituye ya una cláusula prevista en el ‘Covenant’ de la Sociedad de Naciones y que los ingleses no consideran como una nueva aportación de eficacia a la causa de la seguridad colectiva. Finalmente, en los centros ingleses se puntualiza de una manera neta, que en lo que se refiere a la pretendida proposición del Reich de adquirir un compromiso escrito sobre las cuestiones pendientes del Tratado de Versalles, el solo compromiso del Reich en este sentido era de negociaciones sobre las fronteras con Francia, Holanda y Bélgica.

Los pactos de no agresión bilaterales sugeridos por el Reich, constituirían, ‘ipso facto’, un compromiso por parte de Alemania de no violar el territorio de sus vecinos con los cuales hubiese firmado dichos acuerdos. Pero nunca se trató para nada de la firma por parte de Alemania de un compromiso referente a todas sus fronteras que se mencionan en el Tratado de Versalles. (2)

En Roma el diario ‘La Stampa’, escribe sobre la actitud de Inglaterra: 

“Si los delegados ingleses aportasen a Stresa elementos concretos y una opinión favorable a una inteligencia con el Reich, nadie se manifestaría descontento a priori. La colaboración sincera y leal de Alemania sería una base segura de paz y tranquilidad para Europa, y no existe motivo alguno para escandalizarse, si estos elementos concretos fuesen fruto de un examen objetivo y una justa apreciación de las intenciones alemanas.

Pero si todo ello no fuese más que fórmulas con el fin de ganar tiempo y dejar para más tarde las soluciones, ello no serviría más que para agravar la situación”. (3)

En París, se ha informado de que el plan de Hitler de una serie de pactos de no agresión, basados sobre el Tratado germano-polaco de no agresión durante un período de diez años, será rechazado de un modo definitivo por Francia en el caso de que Inglaterra propusiera que fuera ésa la base de nuevas negociaciones en la Conferencia de Stresa. Ante ello es evidente que de la conferencia de las tres potencias no puede esperarse ninguna decisión de importando definitiva.

Se estima que no es posible considerar el Tratado entre Alemania y Polonia como modelo para un acuerdo de pacificación general de Europa, porque no prevé las medidas que habrían de tomarse para reprimir inmediatamente cualquier violación del pacto por parte de una nación que ataca a otra. Como la política francesa de los últimos quince años se basa en la tesis de “la seguridad ante todas las eventualidades”, el Gobierno no puede cambiarlas en el momento en que Alemania hace la declaración oficial sobre rearme, violando las cláusulas militares del Tratado de Versalles. (4)


AgenciasReuters(1) (2), Stefani (3) y “United Press (4); 06 de abril de 1935.









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