lunes, 28 de abril de 2014

RUDOLF HESS 29 (color): "Nosotros, los ex-combatientes alemanes, queremos en primer lugar preservar a nuestros padres, mujeres e hijos del sufrimiento de la miseria y penuria y privaciones que durante la pasada conflagración tuvieron que soportar. Las mujeres alemanas son fieles camaradas del hombre y le apoyan estrechamente cuando se trata de luchar por la paz."


A LAS MUJERES DE AMÉRICA

“Señoras:

Con gran placer acceso a su gentil invitación americana para dirigirme a las mujeres de los Estados Unidos y Canadá reunidas en el IV Congreso Femenino de Chicago.

He accedido con especial agrado a esta invitación ya que estoy convencido plenamente de que contribuirá a la comprensión entre las naciones, especialmente si éstas tienen ocasión de tratar a personalidades exponentes de países extranjeros, aunque sea tan sólo, como en este caso, por medio de una película sonora.

Ustedes se han propuesto tratar problemas de muchísimo peso en sí.

Uno de los temas reza: ‘América tiene que enfrentarse a un mundo que está evolucionando’. Déjenme decirles, como miembro de este mundo en evolución que, a la inversa, también este mundo se enfrenta a una América que está cambiando visiblemente.

No hay quien sea capaz de evitar que el mundo evolucione. Porque estos cambios y evoluciones son el producto natural de graves trastornos a los que se le expuso desde que empezó la Guerra Mundial. Pero hay líderes prudentes, inteligentes y resueltos en varios países que se han propuesto la meta de preocuparse para que estas evoluciones no nos lleven a un nuevo caos, lo que actualmente está sucediendo en ciertas partes de nuestro mundo. Ellos consideran su deber encarrilar estas evoluciones hacia un rumbo sano y juicioso, para que repercutan como una bendición para el hombre. En algunos países se puede observar que estos intentos han sido fructíferos. En otros países, y en sus intereses, se espera un resultado favorable.

Sensiblemente, a raíz del desorden que se produjo después de la Gran Guerra, también se entorpecieron las relaciones entre los pueblos. El retroceso en el comercio internacional agravó la crisis por doquier. Alemania, a raíz de esta crisis mundial se vio obligada, especialmente por la pérdida de sus mercados de consumo, a independizarse en su administración económica. Alemania daría su beneplácito si encontrase caminos factibles para reforzar el intercambio económico entre los pueblos. Alemania está dispuesta a alentar todo esfuerzo para llegar a un feliz resultado.

Tanto más está dispuesta a ello, ya que Alemania está convencida de que juntamente con el cambio de productos entre los países, también aumentará el  intercambio cultural entre los pueblos y se reforzará la comprensión mutua. Cuanto más crezca esta comprensión, más esperanza tendrá de que se pueda evitar en el futuro una catástrofe como fue la última guerra. Y es mi mayor deseo que otro de los puntos a tratar también en su congreso como el de qué posición tomaría América en caso de una nueva conflagración mundial, sea completamente innecesario de discutir.

Muchos países europeos están integrados sus gobiernos por ex-combatientes. El gobierno alemán, en su gran mayoría está compuesto por ellos. Nuestro Führer Adolf Hitler es un ex-combatiente y yo también he pasado cuatro años en el frente.

Créanme: nosotros, los ex-combatientes, hemos soportado en carne y hueso las penas y dolores de una guerra.

Créanme: nosotros, que hemos combatido, no queremos una nueva guerra. Nosotros, los ex-combatientes, tan sólo deseamos una cosa: preservar y proteger en el futuro a la humanidad de un nuevo y seguramente más grave desastre.

Y así, para la protección de la paz mundial, nosotros, los ex-combatientes y miembros del Gobierno alemán coincidimos con la idea que hace muy poco formuló un diplomático inglés: ‘un país grande pero débil es una amenaza para la estabilidad mundial y una gran tentación para un agresor’.

Pero Alemania, bajo ningún concepto, desea amenazar la estabilidad mundial y ser una tentación para cualquier agresor. Alemania también debe lanzar su poderío en la balanza de la paz.

Nosotros, los ex-combatientes alemanes, queremos en primer lugar preservar a nuestros padres, mujeres e hijos del sufrimiento de la miseria y penuria y  privaciones que durante la pasada conflagración tuvieron que soportar. Las mujeres alemanas son fieles camaradas del hombre y le apoyan estrechamente cuando se trata de luchar por la paz.

Yo creo poder aquilatar en su sentido cabal a las mujeres del continente americano.

Tengo el convencimiento de que ellas también harán prevalecer su influencia para preservar a esta martirizada humanidad de una nueva guerra. En este especial sentido, les mando los saludos del Pueblo alemán, deseándoles el mayor de los éxitos en su actual congreso”.


Rudolf Hess; Marzo de 1937.







1 comentario:

  1. Que hombre más maravilloso,
    Gracias por tu trabajo al recopilar todo este material <3

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¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!