domingo, 11 de mayo de 2014

ADOLF HITLER 64 (color): "Un Genio tremendo, que había creado un Hombre Nuevo, ha sido vencido, calumniado y arrojado a la basura como si fuera un trasto viejo y repulsivo. Había hecho posible, como en el primer día de la Creación, un ser vivificado por el espíritu. Tomó en sus manos de escultor al Hombre Universal. Desapareció en las llamas de una hoguera como los los héroes de Wagner. Un pequeño fuego en cualquier rincón del mundo y todos los milagros de grandeza son posibles. Hasta el fin de los tiempos, Hitler 'el Grande' continuará vivo."


RESURGIRÁN LA VERDAD Y LA JUSTICIA

Cada vez se hace más evidente, que el siglo XX va a quedar marcado por la labor que Adolf Hitler llevó a cabo. Los más grandes acontecimientos políticos de nuestra época, los más prodigiosos enfrentamientos militares de nuestra Historia, llevan su firma y han quedado marcados con su sello. No solamente para nuestro tiempo, sino para la eternidad. Tras la desaparición del ideal del que él fue portador, el mundo cambió de piel y sobre todo, de alma. El hombre que siguió a la derrota de Hitler, no tiene, por decirlo así, nada en común con aquel que había vivido el Hitlerismo. El idealista incondicional ha tenido como sucesor al simple y al pasota del materialismo. Cualquier pelagatos se ha convertido en un trepidante fanático de la motorización, un adepto-esclavo de la civilización de consumo.

Y todo esto porque un Genio tremendo, que había creado un Hombre Nuevo, seguro y fuerte, ha sido vencido, ha sido calumniado y ha sido arrojado a la basura como si fuera un trasto viejo y repulsivo. Pero he aquí, sin embargo, que el ser humano de hace medio siglo era el mismo que hoy. Tenía pies, orejas, ojos... pero tenía una cosa que hoy ya no existe y que es la única cosa que cuenta: la fe.

Hitler, el alma firme y segura, había hecho posible este milagro, el más grande de los milagros: hacer del hombre, que no es más que tierra a moldear, como en el primer día de la Creación un ser vivificado por el espíritu. Cuando nos encontramos con las miradas vacías o escuchamos los inútiles propósitos de tantos jóvenes de hoy, atrapados por la seducción y la satisfacción pasajera, por la moto petardeante, por la droga al acecho de sangre fresca, por las chicas fáciles, por lo fútil convertido en esencial, entonces volvemos a ver a lo lejos, aquellos rostros alegres e intrépidos de una juventud que, en una trayectoria épica, desde la nitidez de Italia a los profundos y sombríos bosques del norte, desde las áridas mesetas castellanas hasta los dorados trigales de las planicies de Pomerania, encontraron su unidad espiritual. Esta juventud llevaba su fe como un estandarte. Fue el tiempo de los gigantes. Hitler tomó en sus manos de escultor al Hombre Universal.

¿Quién fue Hitler? Primero y ante todo fue un artista. No hay grandes hombres que no sean, primero y ante todo, grandes artistas. Cuando el hombre está poseído por la belleza, ¿qué potencia no alimentará su fe? Entonces ya nada se le resistirá. En sólo diez años, un Pueblo entero se entregó en cuerpo y alma a Hitler. “¡Heil Hitler!” fue el grito de la fe, del amor y del don de todo un pueblo. Y sin el Pueblo, ¿cómo hubiera podido Hitler izarse a la cima del poder?  

Hitler, firme como el caballero de Bamberq, atrajo a un Pueblo entero con el único interés de unirlos a todos en el ideal del bien común. ¿Cuándo se ha visto al jefe de un Pueblo lograr semejante transformación de un país, en tan pocos años? A una Alemania que en la víspera aún se encontraba dividida en clanes políticos, clanes sociales y clanes religiosos. Hitler le aportaba en dos años la más fecunda unidad. Unidad en la misma fe política, dejando atrás las tropas esparcidas de los viejos partidos rasgados convertidos en polvo en los algunos meses. Unidad en la reconciliación de clases, viviendo cada una de ellas en la colaboración con los demás, no pudiendo vivir la una sin la otra, completándose mutuamente en todo. Mientras, el estúpido Marxismo las tuvo largo tiempo divididas y opuestas, logrando su propia perdición.

Yo he sido testigo, personalmente, de la inmensa fiesta producida en la primavera de 1938, con ocasión de la liberación de Viena, de esta locura de alegría de toda una multitud unánime. Cientos de coronas de flores abrían a Hitler un camino casi paradisíaco. Esto fue el Anschluss. Lo demás es mentira. Únicamente algunos judíos quedaron guarecidos en su rincón, para no participar en la alegría colectiva. Sin duda, en el Reich todo el mundo se acordaba de las puñaladas dadas por la espalda al país, por la revolución comunista de 1919, en la que todos los jefes, sin excepción, eran israelitas. Y los alemanes querían volver a ser dueños de su propio país. Los viejos monopolizadores judíos, lo consideraron como un crimen. 

Ellos fueron los absueltos y grandes beneficiarios en 1945, pero fueron, antes que nada, los promotores desde 1933. Habían llamado al mundo a una Guerra Santa, contra quien había osado en Alemania, poner freno a su dominación. Rápidamente, su campaña anti-hitleriana alcanzó los límites más extremos de la Historia. No existe solo un acontecimiento anterior a 1939, que su propaganda no haya deformado. El Marxismo fue el otro provocador de la guerra, toda la política de izquierdas desde hacía cincuenta años, había vivido de la lucha de clases. Hitler había suministrado la prueba de lo perjudicial que era la lucha de clases, sustituyendo su mortal anarquía con un orden nuevo y regenerador por una justicia social resplandeciente. ¡Crimen imperdonable!

Tanto en política como en los campos de batalla, Hitler fue, la Historia lo dirá, el gran hombre de nuestro siglo. Tanto en la guerra que le fue impuesta como en la beneficiosa paz, fue genial. Mediante un arte de la guerra absolutamente revolucionario, renueva totalmente la táctica y la estrategia de los viejos mariscales engalanados que, en 1939, se creían todavía en 1914 o incluso en 1870.

Desapareció en las llamas de una hoguera como los reyes antiguos o como los héroes de Wagner. Después, se ha hecho que el universo aprendiera a odiarlo, y su obra ha sido deformada abominablemente. Este año de su centenario, apenas se invocará su nombre, pero a pesar de los ladridos y bramidos de mil engaños groseros, su genio no ha podido ser barrido. Resurgirá un día de entre el barro con que han querido mancharle. La grandeza es inmortal. Un pequeño fuego en cualquier rincón del mundo y todos los milagros de grandeza son posibles. Por todas partes, en el mundo contemporáneo, estos fuegos, todavía débiles, renacen ya. De ellos resurgirá, el día de la verdad y la justicia, el gran brasero del genio que fue la vida de Adolf Hitler. Para los grandes hombres el tiempo no cuenta. Cien años no son más que un breve lapso histórico. En mil años y hasta el fin de los tiempos, Hitler "el Grande", continuará vivo.


Léon Joseph Marie Ignace Degrelle; del texto "Hitler 100 años después".







4 comentarios:

  1. En 1945, cuando las potencias imperiales de la democracia burguesa capitalista liberal y los comunistas penetraron en territorio alemán, no quedaba allí piedra sobre piedra. millones de hombres habían perecido en los terribles combates en los campos de batalla de toda Europa, otros millones entre ancianos, mujeres y niños habían muerto carbonizados por el inmenso manto de bombas de alto poder destructivo lanzada por los aliados durante seis largos años. luego, inmediatamente después vinieron los asesinatos sistemáticos de todos los dirigentes sobrevivientes y simpatizantes del nacionalsocialismo. sobre las cenizas del Reich las potencias vencedoras desde aquel entonces y hasta la actualidad han relatado e interpretado los hechos tal como les ha convenido.

    Este Blog aparte de tener una estética fascinante es uno de los mas importantes portales en habla hispana para la difusión de la verdad de la Alemania NS y de su lider supremo Adolf Hitler. Muchas felicitaciones y que nunca desmaye su voluntad y su entusiasmo para continuar con esta noble labor. Un saludo brazo en alto.

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    1. ¡Saludos Tony!
      Me complace saber que la información presentada en este blog sea de su agrado. Espejo de Arcadia tiene el compromiso de expresar y difundir de una forma objetiva y respetuosa el pensamiento de una época pasada, olvidada por muchos y respetada por otros.

      Siempre es privilegio poder contar con los comentarios de los lectores y aceptar sugerencias sobre algún tema en particular, por lo que le invito, Tony, a que si usted desea, al igual que todos los lectores, ya sea aportar una idea, un texto, siempre serán bien recibidos, para enriquecer este espacio.

      Un cordial saludo:

      Ana V.

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    2. Ana Valerio, te felicito con mucho entusiasmo por tenernos informados sobre lo que fué el NACIONAL-SOCIALISMO que siempre me ha entusismado; he leido sobre Adolf Hitler y lo he comentado con compañeros y amigos del gran Hombre que fué el Fuhrer, a quien siempre he admirado, por su meteorica carrera para levantar de las ruinas al pueblo Alemán económica y moralmente en tan solo seis años de trabajo; tal hazaña jamás creo ha sido lograda

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  2. Indudablemente por lo que he estudiado sobre la alemania nazi me mueve un profundo remordimiento ajeno de lo que realmente sucedia en la alemania y el gran legado temporalemente pospuesto. Llegue a cambiar radicalmente mi forma de pensar sobre lo acontecido en la segunda guerra mundial por medio de los hechos historicos, como lo sería el tratado Balfour que es una abominación desde el punto que se le vea y que todo lo que lo rodea ayuda a entender lo que se sigue haciendo y seguira sucediendo en el medio oriente y los consecuentes genocidios.

    A modo de sugerir mejoras, pienso personalmente que no es acto de fé nada que conlleve a creer en alguien o en alguna idea sino mas bien de conciencia. Es claro que lo que Hitler estaba planeando para su pueblo trascendia en el tiempo, no un trabajo inteligente con inmediatez, sino precisamente inteligente y a conciencia.

    Los judios ortodoxos hasta donde he visto rechazan de plano los planes de Israel y ni siquiera reconocen a este estado. Si bien también me da piedra con los judios por cometer atrocidades llevados por falsos valores e ideas trato de que poco a poco tomen conciencia de sus actos.

    Espero que la gente que lea sobre la verdad de Hitler no crea que es un fanatismo, sino que se pregunte de forma practica porque logro tanto en tan poco tiempo, que es lo que uno puede aprender de esta persona.

    Por otro lado siento un dolor inmenso de los alemanes que no se dejaron adoctrinar por el NWO y que ven como todo lo que logro este gran lider se fue por la borda. También estoy claro en que la verdad saldra a la luz algun día y todos haremos grandes cambios en nuestra forma de vivir y de dejar lado a todo el que quiera mantener algún tipo de esclavización.

    Cordial saludo.

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