jueves, 29 de mayo de 2014

CORNELIU CODREANU 2 (color): "Representar el Estado significa comunión espiritual con el alma del Pueblo. Con la violencia y la coacción no se edifica un Estado ni se crea un destino común. Álcese el Nuevo Estado Ético Nacional, basado en la primacía de nuestra Cultura, de nuestras Familias y de nuestras Corporaciones Trabajadoras. El Hombre Nuevo, el individuo portador de valores eternos es el tesoro más envidiable del Estado Nacional."


NACIÓN Y ESTADO

Resulta difícil encuadrar el concepto de Nación. El problema fundamental consiste en localizar sus factores constitutivos. Para Codreanu, los factores fundamentales son tres:

1.- Un Patrimonio Físico: La Carne y la Sangre.
2.- Un Patrimonio Material: La Tierra.
3.- Un Patrimonio Espiritual.

De los tres el más importante, el que caracteriza más, es el Patrimonio Espiritual, que consiste en:

a).- En el concepto acerca de Dios, acerca del mundo y acerca de la vida.
b).- El Honor.
c).- La Cultura (ésta a pesar de ser internacional como irradiación, es claramente nacional como origen).

"En el Patrimonio Espiritual concluye aquello que es el alma verdadera de un Pueblo, su modo de extravertirse y de estar vivo, la cristalina espontaneidad de sus aspiraciones. Su fuerza espiritual se plasma como acto intelectual y como concepto de vida, para incrustarse en la Cultura y en la Historia de la Nación". (Corneliu Codreanu)

El Estado es la extroversión objetiva con la cual la Nación opera en la Historia y realiza su misión. Éste no tiene que ser sólo un complejo de organismos administrativos y burocráticos al servicio del ciudadano. No debe limitarse a organizar transportes y carreteras, relaciones económicas, impartir instrucción, administrar justicia, controlar precios. Tiene una función más elevada. Es el instrumento histórico con el cual una colectividad se expresa así misma y se hace protagonista de su destino. El que es llamado al timón del Estado debe tener muy presente que sobre sus hombros pesa una triple responsabilidad ante las generaciones pasadas, presentes y futuras. Por eso no debe ser esclavo de las decisiones del Pueblo, tal como se entiende en un régimen partitocrático parlamentario, no obstante el consentimiento popular es un factor del cual no se puede prescindir.

Desde luego, para los que vivimos en un régimen de partitocracia, resulta difícil imaginar la vida política liberada de los juegos de pasillo y de los grupos de presión, del condicionamiento de la prensa, de las contradictorias orientaciones de sindicatos y poderes económicos. Hoy, gobernar el estado significa repartirse prebendas y enchufes, tolerancia y arreglos para los amigos, dificultades y preocupaciones para adversarios y enemigos. Para Codreanu, en cambio, representar el Estado significa haber asimilado en sí mismo la totalidad histórica y espiritual de la Nación, comunión espiritual con el alma del Pueblo. Con la violencia y la coacción no se edifica un Estado ni se crea un destino común.

"Ha llegado la hora de poner los cimientos de una Época Nueva. Álcese el Nuevo Estado Ético Nacional, basado en la primacía de nuestra Cultura, de nuestras Familias y de nuestras Corporaciones Trabajadoras. El Nuevo Estado que nace de una Revolución Nacional no se limita a una reforma de instituciones, necesita en primer lugar un Nuevo Hombre, una nueva mentalidad." (Corneliu Codreanu)

"El individuo portador de valores eternos es el tesoro más envidiable del Estado Nacional". (Horia Sima)


Carlo Sburlati; del libro "Codreanu, el Capitán". 







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