viernes, 9 de mayo de 2014

EL ESTADO NUEVO (5): "Los individuos, tienen todos conciencia del Ordenamiento Vital del Pueblo. Sin embargo, dicho estado de conciencia no es igual en todos. Ello resulta de las desigualdades morales e intelectuales existentes entre aquéllos. Pero, entre todos los individuos, existe uno, predestinado para ello, que posee al máximo dicha Conciencia Comunitaria: es el Führer. Hombre de una elevada moralidad para actuar en todo momento conforme a su Conciencia Comunitaria. Él es y sigue siendo un Camarada de Raza."



EL FÜHRER: PERSONALIDAD COMUNITARIA 

El poder de Führung (Conducción) es y sólo puede ser personal, en favor del Führer, puesto que aquélla exige ciertas cualidades particulares que concurren únicamente en él. La Führung exige una perfecta conciencia del ordenamiento vital del Pueblo. El Führer la posee.  

Los individuos participan en el Volksgeist (Espíritu del Pueblo), que unifica la Volksgemeinschaft (Comunidad Nacional), formando así Personalidades Individuales Comunitarias. Con tal calidad, tienen todos conciencia, bajo cierta medida, de aquel ordenamiento vital y de sus normas. Sin embargo, dicho estado de conciencia no es igual en todos. Varía según los individuos; éstos lo poseen en grados distintos; la conciencia del ordenamiento vital es más o menos clara. Ello resulta de las desigualdades morales e intelectuales existentes entre aquéllos. Dichas desigualdades hacen que los individuos participen también desigualmente en el Espíritu del Pueblo, llegando así a distintos grados de conciencia del ordenamiento vital de éste. Algunos permanecen casi ajenos al Volksgeist. Es la excepción; trátase de individuos que se hallan en completo desacuerdo con la comunidad. La inmensa mayoría de individuos sólo participan medianamente en el espíritu popular. La Conciencia Comunitaria de los mismos es todavía bastante vaga. Algunos, sin embargo, los más selectos, participan de manera más amplia, poseyendo un grado elevado de Conciencia Comunitaria. 

Pero, entre todos los individuos, existe uno, predestinado para ello, que posee al máximo dicha Conciencia Comunitaria: es el Führer, mucho más que los otros, participa ampliamente en dicho espíritu popular, constituyendo una eminente Personalidad Comunitaria. Posee, por tanto, en el más alto grado, una conciencia perfectamente clara del ordenamiento vital del Pueblo y de sus normas. A consecuencia de este estado de conciencia, es capaz, más que cualquier otro, de manifestar, formular y mantener aquel ordenamiento vital popular, así como sus normas. Precisa añadir que el Führer es igualmente, por definición, hombre de una elevada moralidad para actuar en todo momento conforme a su Conciencia Comunitaria. De otra forma, el Gefolgschaft (Séquito) ya no seguiría, y precisaría emplear la orden y la sujeción: ya no sería entonces la Führung. El Führer mismo es y sigue siendo un Volksgenossen (Camarada de Raza). 

La voluntad que el Führer manifiesta como tal, no es la suya propia individual, sino la voluntad de su Personalidad Comunitaria. La voluntad que debe expresar el Führer es la Voluntad Objetiva del Pueblo, es decir, la voluntad popular como Gemeinschaft y no como a Körperschaft (o suma de individuos). Dicha Voluntad Objetiva no es la Subjetiva del Pueblo considerado como persona una y distinta de los individuos que lo componen. Sobre todo, dicha Voluntad Objetiva es distinta de la Opinión Pública Subjetiva, o sea, del conjunto de tendencias que forman el producto de la suma de opiniones individuales tomadas en su totalidad o en su mayoría, tal como se manifiestan en las elecciones y consultas populares. 

La Opinión Pública puede coincidir con la Voluntad Objetiva, pero puede también disentir de ella. En este caso, como la Voluntad Objetiva es la que constituye la verdadera voluntad popular, corresponde a la misma la primacía. Por lo tanto, siendo la voluntad expresada por el Führer, la Voluntad Objetiva del Pueblo, debe siempre preponderar sobre el conjunto de voluntades individuales determinadas por la Opinión Pública. Pero el ideal consiste en que la Opinión Pública Subjetiva coincida con la Voluntad Objetiva del Pueblo. Es precisamente una de las tareas esenciales del Führer, secundado en ella por el Partido Nacional-Socialista, la de encaminar la Opinión Pública Subjetiva a coincidir con la Voluntad Objetiva del Pueblo, del cual es titular. 

Roger Bonnard; del libro "El Derecho y el Estado en la Doctrina Nacional-Socialista."







2 comentarios:

  1. Veo que este blog mantiene sus niveles de calidad y de interés en los textos que ofrece. Mucho ánimo a Ana Valerio.

    Sólo quisiera informar a quienes puedan estar interesados que el libro completo de Roger Bonnard se encuentra disponible en lengua española

    http://www.libreriaeuropa.es/ficha.php?codart=DE2

    Un saludo desde España.

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    1. Bienvenido Antonio a Espejo de Arcadia. Muchas gracias por tus palabras.
      Sí, un libro muy recomendable a todos los lectores para analizarlo detalladamente.
      Un cordial saludo.

      Ana V.

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