martes, 6 de mayo de 2014

GREGOR STRASSER (2): "Es característico del Marxismo - el Falso Socialismo - que su orden de ideas sea exactamente el mismo que el del Capitalismo, unidos en espíritu, sólo diversos en su diseño. La esclavitud mental ha tomado posesión de la vida en lugar del alma. Revolución de las mentes que nos libere de la mentalidad materialista. Nosotros ponemos el servicio en el punto central. ¡La responsabilidad es la coronación de las aspiraciones humanas!"


EL VALOR DEL SERVICIO

Nosotros somos Socialistas, enemigos mortales del sistema Capitalista actual y sus modos económicos de explotación, con su injusticia del sistema de asalariados, con su inmoral valoración del ser humano según sus propiedades y riquezas en lugar de según su servicio y responsabilidad. Nosotros estamos decididos a destruir este sistema del modo que sea necesario. Y respecto a esto, no es en absoluto suficiente el sustituir un sistema económico por otro, sino que, lo que es absolutamente necesario por encima de todo, es un absoluto cambio de mentalidad. La mentalidad que debe ser superada, es la mentalidad materialista. ¡Debemos alcanzar una mentalidad económica totalmente nueva! Un pensamiento que se libere de los conceptos actuales, cuyas raíces se hallan en el dinero, la posesión, la rentabilidad y una falsa idea del éxito. 

Es característico del Marxismo - el Falso Socialismo - que su orden de ideas sea exactamente el mismo que el del Capitalismo, por ello los considero desde hace algunos años, y ya para siempre, a ambos, unidos en espíritu, sólo diversos en su diseño. El Socialismo Nacional, directamente originario de la vida orgánica, destruye las mentirosas palabras de una teoría ajena al mundo así como también los conceptos sin vida de una moribunda civilización. Nosotros debemos aprender, que en la Economía de un Pueblo la cosa no depende de la rentabilidad, ni del beneficio, sino sólo y exclusivamente de la cobertura de las necesidades de cada uno de los miembros de ese Pueblo. Ésta y no otra cosa es la tarea de la Economía de la Nación. 

Nosotros debemos aprender que los conceptos como "Economía Mundial", "balanza de pagos", "nivel de exportaciones", son únicamente conceptos de una época que se apaga, que desde ya hace demasiado tiempo llevan hacia el absurdo, pues chocan directamente contra lo que hay de eterno en la vida orgánica, que ha nacido exclusivamente de especulaciones y no de la tierra. También debemos aprender que es un engaño, cuando la producción especuladora crea necesidades artificiales, ficticias, mediante reclamos y estímulos, esto es una burla al trabajo de las personas y sus vidas. La excitada avidez acrecienta las exigencias, las acrecentadas exigencias multiplican la esclavitud humana, la cual es una esclavitud mental que ha tomado posesión de la vida en el lugar del alma. 

¿Qué saben todavía los hombres actuales sobre lo que significa vivir? Ellos corren y se ajetrean, se torturan, se esfuerzan, se esclavizan como los remeros de las galeras, todo para llevar una vida cuya vacuidad, cuyo vacío, es indescriptiblemente cruel. Y la cuestión no es relativa al excedente (sobreproducción), tal y como afirma el Marxismo, sino al alma de las personas. Y la producción, la Economía, tiene aquí sólo una tarea: cubrir las necesidades económicas de cada persona del Pueblo, y la negación de los bienes que sólo existen a causa de necesidades artificialmente creadas, con la negación también de la esclavitud de la rentabilidad y beneficio.

¡Nosotros debemos aprender que el trabajo es más que la propiedad, que el servicio es más que el dividendo! Es la más funesta herencia del sistema económico capitalista, el que la medida del valor de todas las cosas sea el dinero, la propiedad, la posesión. El hundimiento, la disolución de los pueblos es la consecuencia directa del uso de esta falsa escala de valores, pues la elección según las propiedades es el enemigo mortal de la raza, de la sangre y de la vida auténtica. Nosotros nunca hemos dejado duda alguna en que nuestro Socialismo Nacional rompe con este privilegio de la posesión y que la liberación del trabajador alemán debe extenderse en su participación en la ganancia, su participación en la propiedad y su participación en el servicio. Pero significaría volver a usar la vieja vara de medir si lo dejásemos aquí y no se iniciara también la necesaria revolución de las mentes, que nos libere de la mentalidad del sistema materialista actual.

Nosotros ponemos conscientemente el valor del servicio por encima del valor de la propiedad, ¡el valor del servicio es el único valor que realmente reconocemos! Nosotros ponemos el servicio en el punto central y no los dividendos. ¡Del mismo modo consideramos que la responsabilidad es la coronación de las aspiraciones humanas, nunca las riquezas o el lujo! Esta es la nueva Cosmovisión, la nueva religión de la Economía y con ella se establecerá el final del cruel gobierno del becerro de oro y las diferencias de los seres humanos y de los derechos, serán sólo las diferencias del servicio, diferencias en el grado de responsabilidad; diferencias, en fin, que provienen de Dios y son sagradas.


Gregor Strasser; del texto "El Espíritu de la Economía."







3 comentarios:

  1. Armando di Blasio,

    Estoy totalmente de acuerdo en que hay bienes dentro del mercado hechas a partir de necesidades artificialmente creadas, tal cual lo recalca el artículo, esto al igual conduce a la negación de una “esclavitud” de la rentabilidad y beneficio. Pero nuevamente el mercado es libre de su capacidad de decisión, en cuanto a sus preferencias. Aquí lo que debería de hacerse es EDUCACION, nada más, nada menos. Cuando educas para otra cosmovisión de la vida no materialista, estas moldeando a gente con criterio que no está apegada a los bienes terrenos ni se fanatiza por estos. Buscará aquello que de verdad le satisfaga y será un comprador inteligente. Entonces la gente misma con sus decisiones de “comprador inteligente” reconducirá el mercado de ser un lugar únicamente ávido de rentabilidad y beneficios a ser un mercado que busca satisfacer a un “nuevo tipo de gente” con criterios “solidos e inteligentes” que no se deja apantallar por publicidad sensacionalista. Creo que aquí la mayoría de nosotros estamos de acuerdo. El mercado siempre se ajusta y se ajustara al modo de operación del consumidor. Si las personas ven que los consumidores de un determinado mercado (tecnología, productos culinarios) o de cualquier otro son “tipos de personas” fácilmente convencibles, no reflexivas y sin criterio, entonces las embaucaran a comprar productos que les servirán de poca utilidad pero hará que se sientan cómodos con ellos.


    Si las personas no sintieran la necesidad de llenar el “vacío” con la compra impulsiva de objetos materialistas de los cuales no tienen verdadera necesidad más que para adornar su carente personalidad, entonces el mercado se inclinaría hacia favorecer los criterios que los consumidores expresan a través de su “decisión de compra”.

    Pondré un ejemplo, últimamente ha habido un incremento publicitario en todo el mundo, en cuanto a la necesidad de ahorrar y no malgastar, “selección en base a costos competitivos a su presupuesto” y entonces va adoptando hábitos que definirán su decisión de compra y estos hábitos se ven guiados por la línea publicitaria de “ahorrar, gastar menos, y tener lo práctico”, debido, ya está a la crisis. Esta mentalidad termina convenciendo a la gente y en base a ese principio guían a los productores con el cambio de preferencias, gustos y comportamientos. Si un producto chino cuesta más barato que del productor nacional, y cumple más o menos la misma función aunque con menor efectividad, con tal de ahorrarse dinero, con la nueva mentalidad ahorrista adoptada, escogerá el producto extranjero y no el nacional. Esto se plasmara bien en cifras y estadísticas sobre el movimiento del mercado, y ven que la gente ha cambiado el rumbo.

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  2. Por eso el marxismo es una idea ignorante, porque intenta manejar el mercado, es decir la decisión de compra de millones de seres para que ellos se comporten como un grupo retrogrado de burócratas gubernamental quiere y esto es sencillamente imposible en términos operativos. En cambio el capitalismo lo que hace es influir sobre las masas, que es lo que debería de hacerse, pero siempre bajo la idea de que la rentabilidad y el beneficio lo es todo y el consumidor sirve más bien de basura para sus objetos. Se gasta millones y millones en persuadir al consumidor de que “necesita” un producto y para ello le vende toda una ideología cargada de prejuicios. Marca la línea general de compra, venta y gasto de toda la gente y los hace esclavos serviles a sus productos. Un ejemplo que me viene a mente, es si una persona ve que hay negocio lucrativo vendiendo cigarrillos, montara una empresa y abastecerá a esa selecta clientela sobre la cual busca ganar afiliados adictos, no le importa si está obrando en pro de la sanidad pública o en contra, su decir siempre será el mismo: “Si con esto saco ganancias extraordinarias y la gente viene y compra porque siente que lo necesita, me importa muy poco si les hace daño o no”, aquí prima el interés por la rentabilidad más que por la solidaridad y el bienestar general.

    En cambio el Nacionalsocialismo, lo que delinea es corregir esto influyendo a través de campanas y de “Educación” a las masas para que escojan inteligentemente, suben los impuestos a estos productos, y a la vez intentan promocionar lo que es beneficioso y serviría de contrapartida al producto. Crean una cultura más consciente de su medio, sabiendo que la salud pública es algo ligado al tema racial. Promocionan al ciudadano sano, al hombre racional.

    Lean el PDF, describe con más detalle el ejemplo ilustrado del cigarrillo:
    http://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=4&ved=0CEMQFjAD&url=http%3A%2F%2Fwww.cancer.gov.co%2Fdocumentos%2FRevistaCC2006%2520Vol%252010(1)%2Frcc2006v10n1a07PDF.pdf&ei=4EJtU6TLLsvwoAS8iYCQAQ&usg=AFQjCNH_5cYqGqw6xiB_Z6dOOhnBYRLjvg

    Por lo demás estoy muy en contra de la existencia innecesaria de la balanza de pagos, el nivel de exportaciones neto a importaciones es debido únicamente al escaso poder de compra interno y nada más, corregido con un control de precios contables al crédito de la nación y el dividendo nacional. No estoy de acuerdo en que el capitalismo sea explotación, todo lo contrario es una cosmovisión guiada por ser el mejor en el intercambio de bienes y servicios. Lo defectuoso está en su escala valorativa humana, en el cual no existen cabidas para más capitalistas. Lo que necesitamos es hacer de todos capitalistas. Después explicare esta posición más a fondo, algo estigmatizada.

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  3. En estos momentos estoy desarrollando una escala valorativa basada en el valor del servicio y la responsabilidad, que es muy esencial tal como el articulo lo dice. Integro conceptos tales como el banco del tiempo, paralelo al sistema cambiario monetario. El banco del tiempo integra tanto el valor de servir, a cambio de tiempo agregado a cuenta particular, que ira aumentando conforme se vaya prestando servicio en el tiempo para responder una necesidad. Aquí la responsabilidad es resaltada y es un buen paralelo contrario a tener tan solo un sistema monetario fiduciario. Les propongo investiguen la nocion del banco del tiempo, muy interesante, y una revolución total aplicada a nivel nacional.

    Armando di Blasio

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