viernes, 23 de mayo de 2014

INSTRUCCIÓN ARTÍSTICA: "Homo ludens, hombre que canta y sueña, poeta y pintor, artista. No buscar el sensacionalismo ni los beneficios materiales o un prestigio, sino servir al Pueblo por medio de un arte dotado de sentido profundo e íntimo. Obediencia incondicional, verdadera camaradería y sacrificado auxilio mutuo en todo tiempo."

Siegfried, estatua de Bernhard von Plettenberg

ESCUELAS DE ARTE

Adolf Hitler tuvo muy en cuenta, como estamos viendo, la formación artística de su Pueblo. Sabía que el alemán es un Pueblo sensible al arte, que se deleita ante la contemplación de obras bellas, que es asiduo visitante de las exposiciones; y para conseguir que de nuevo volviera su atención hacia algo que realmente valiera la pena, apoyó decididamente al "Homo ludens", es decir, al hombre que canta y sueña, al poeta y al pintor; en una palabra, al artista, preocupándose especialmente en la creación de escuelas que habrían de ser la cantera que proporcionaría renovados aires a la vida artística de la Nación. Por su importancia, mecerece ser destacada la Escuela de Maestros pintores de Kronenburg o Escuela de Maestría Hermann Goering, creada por Werner Peiner, uno de los más representativos pintores del Arte Monumental de la época. En un principio dependió de la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, hasta que el 01 de junio de 1937 se convirtió en Academia independiente. Tenía como ley fundamental: "No buscar el sensacionalismo ni los beneficios materiales o un prestigio, sino servir al Pueblo por medio de un arte dotado de sentido profundo e íntimo". Descansaba sobre la gran tradición artística del pasado. 

Las obras de los viejos maestros le servían de medida en su lucha por encontrar una expresión propia de su tiempo que contribuyera a abrir el camino hacia un nuevo florecimiento del arte alemán. En la Escuela sólo se admitían 12 alumnos al año, quienes prometían solemne fidelidad al Führer y al Reich, es decir, al protector y a la idea; obediencia incondicional al maestro director de la Escuela; verdadera camaradería y desprendido y sacrificado auxilio mutuo en todo tiempo. Los aspirantes a convertirse en alumnos de la Escuela debían someterse a seis meses de prueba antes de ser admitidos en el grupo de oficiales. Una vez recibido el título oficial, debían transcurrir 3 años como mínimo antes de llegar a ser maestro-alumno y no podían optar por el título de maestro hasta transcurrido por lo menos otro año. El plan de enseñanza se extendía no sólo a todos los campos del arte pictórico: pintura sobre madera, tela, tapiz, fresco, mosaico o vidrio, sino que existía también una sección dedicada a la encuadernación artística y a la pintura aplicada al libro, iniciándose también a los alumnos en la formación histórico-artística, el fomento de la cultura general, encargándose asimismo del cuidado de la biblioteca y de la administración de la Escuela. 

También desempeñaron una importante función artístico-formativa las Escuelas Adolf Hitler, que fueron creadas partiendo de la base de que los talentos destacados son demasiado escasos en todos los terrenos de la creación humana para que la Nación pueda desperdiciar uno solo y porque el Pueblo alemán estaba necesitado tanto de buenos artistas como de políticos y científicos. A estas Escuelas sólo tenía acceso una selección de alumnos que eran escogidos entre los mejores de todas las clases sociales, por sus cualidades físicas, intelectuales y de carácter. 

La finalidad pedagógica de estas Escuelas fue indiscutible y en su seno fueron encauzados y formados política, científica y artísticamente centenares de jóvenes. Tampoco podemos dejar de citar la Escuela Superior para la Educación Artística, en Berlín, que desempeñó una importante función formativa, así como el Instituto Goethe de la Academia Alemana de Munich, famosos por sus cursos de verano para jóvenes extranjeros, profesores, de alemán en sus respectivos países, en los que se organizaban conferencias, excursiones, visitas a museos, conciertos etc., a cargo de personalidades eruditas en cada una de las materias, consiguiéndose durante las seis semanas de duración del mismo, un ambiente típicamente alemán entre todos los participantes. 

Por ser la primera que se creó en Europa de tal género, merece ser citada la Escuela Europea de Dibujos Animados. Dado que una película de dibujos animados de 10 minutos de duración consta de cerca de 15.000 imágenes separadas, compuestas a su vez de unos 45.000 dibujos, la Alemania del III Reich, convencida de que la realización de estos films había de ser fomentada, para hacer las delicias de la población infantil, y debía ser ejecutada en equipo, abrió varios talleres de aprendizaje para la formación de los artistas, que debían dominar el dibujo y la pintura a la perfección para conseguir en todo momento el movimiento adecuado de cada personaje.


CEDADE; de la obra: "El Arte en el III Reich".







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