martes, 26 de agosto de 2014

LA ECONOMÍA NUEVA (1): "El Líder que intente dirigir la economía esta invariablemente destinado al más desastroso fracaso conocido. ¿Cuál es la quisquillosa desemejanza entre Dirigir y Coordinar? Hitler es un Coordinador y no un Dirigente. El Coordinador reúne los medios y esfuerzos de millones de seres para una acción común. No necesita rebajarse en actos vergonzosos como nacionalizar empresas de cualesquiera envergadura que sean, sino que con este poder puede 'Controlar de forma ordenada los movimientos del cuerpo'."


EL PORQUÉ EL NACIONALSOCIALISMO EN SU VERTIENTE ECONÓMICA, REPRESENTA UNA TERCERA VÍA EN LA DICOTOMÍA MUNDIAL

En muchas ocasiones, ocurre que a veces escribimos creyendo que lo que decimos se sobreentiende y todos podemos sustraer de la misma una única y común interpretación. Pero ocurre, que estas mismas presuposiciones pueden originar una desorientación indeseable para la audiencia a la cual queremos exponer nuestro mensaje. En mis escritos, siempre he intentado remarcar que los principios Nacionalsocialistas son la esencia, forma y estructura sobre la cual hay que edificar una economía realmente próspera y no sujeta o esclavizada a cualquier forma alógena bacteriana que le perjudique, tales como los ya tan mencionados "Ciclos Económicos", que normalmente se conocen por tener subidas rápidas de abundante prosperidad seguidas de un bajón raudo hacia el suelo de la miseria, de la Cumbre más gloriosa hasta los rudimentos. 

Muchas personas, al conocer mi posicionamiento ideológico, se sorprenden al escucharme explayar sobre puntos de común acuerdo que se acoplan perfectamente a la Escuela Austriaca de Economía, mayormente conocida por ser la cuna del conocido "liberalismo". Estas personas creen que no es compatible apoyar políticas del libre mercado y al unísono hacer alarde de las políticas socialistas Hitlerianas. Sin embargo, noto inmediatamente la confusión en ellos, y al momento clarifico los malentendidos que por Socialismo Nacional se entiende, y en efecto a quién no le ocurre que la mayoría, por no decir prácticamente todos e inclusive adherentes acorazonados a esta ideología política, piensan que Hitler persiguió políticas al estilo del Peronismo, el Franquismo y hasta el Fascismo de Mussolini. No obstante, estas personas creen verdaderamente en el concepto de la "Caridad Forzada" para conseguir los frutos logrados por el gobierno del III Reich, creyendo que Hitler procedió de la misma manera al modo de los regímenes instaurados en otras partes del mundo y que gozaban de suma simpatía con ciertas ideas socializantes.

Este escrito, intenta cumplir varios objetivos, que me he delineado con la firme creencia de poner un alto definitivo a estas ambigüedades mentales e ignorancias malintencionadas. Los objetivos que compondrán este escrito, serán los siguientes: 

1. Definir lo que verdaderamente son los principios del Nacionalsocialismo.

2. Concretar el significado que el término Socialismo indica, tal cual sus predicadores políticos le adjudicaron desde principios hasta la finalización de sus obras cumbres.

3. Saber porqué el Nacionalsocialismo es la Vía correcta a transitar para conseguir la anhelada política económica justa que proseguía el Bien Común del Pueblo como Conjunto poblacional.

4. Desmontar Cualquier duda que desee señalar a esta ideología como un modo de Reacción viviente a las desastrosas circunstancias del momento, con esto van agrupados todos los antis (antisionista, anticapitalista etc.) que desean hacer de los principios económicos una reacción implícita y no una Fe política viviente que ya estaba plasmada en el alma del Pueblo.

5. Definir correctamente, bajo qué esquema puede el Nacionalsocialismo obrar en cuanto a los fenómenos económicos naturales, que no puede distorsionar sino reclinar, hacerlos serviles a los propósitos comunes de la Nación.

Comencemos sin más tapujos de ninguna índole, definiendo los nombrados principios para darnos una idea clara de lo que queremos dar a conocer. Hitler en un discurso que pronunció ante el Reichstag, el 30 de enero de 1937 proclamó el primer principio sustentáculo primordial de toda la economía cuando se expresó de la siguiente manera: “Diputados: La política económica alemana que inició el Nacionalsocialismo en 1933 se basa en algunos principios fundamentales: 1. En las relaciones entre economía y pueblo lo único inalterable que existe es el pueblo. Pero la actividad de la economía no es ningún dogma ni lo será jamás."

Detengámonos efímeramente, lo que este principio marca sencillamente, es que pese a cualquier problema de carácter mercantil que perjudique al pueblo, surgida a partir de unas pocas entidades empresariales, esta no podrá repercutir al resto de ciudadanos simplemente porque esa es la ley de la oferta y la demanda, sino que el todo político tiene su justificación natural en intervenir porque está afectando las relaciones económicas justas que el resto del pueblo conlleva. En otras palabras, los justos no deben pagar con su poder adquisitivo el desastre causado por unos pocos elementos alógenos a toda la actividad económica. Por ejemplo, un modo de ilustrarla en la vida práctica diaria, sería si una empresa determinada comenzara a crear enlaces o acuerdos colusivos con otras empresas pertenecientes al mismo sector industrial, produciendo un cartel mancomunado, creando un poder inusual de mercado, con un modus operandi que consiste en que se evitan hacerse competencia entre sí para aumentar los precios a voluntad o capricho. Muchos raudamente presentaron una muy vaga contra-argumentación aludiendo a que esta acción es un fallo de mercado. En efecto, es una acción que se puede presentar en el mercado con tanta probabilidad como una Coca Cola en las estanterías de las tiendas minoristas y mayoristas, pero esta llamada externalidad se debe a que el gobierno falla en proteger la propiedad privada de todos los individuos y por tanto del Bien Común. Estos empresarios verdaderamente individualistas y viciosos que escudriñan una mayor remuneración al estilo de la viejas prácticas monopólicas de Carnegie, intentan eludir la libre competencia, aliándose para robar la Propiedad Privada de los consumidores, que es su Dinero a costa de un producto cuyo precio ha sido inflado de manera totalmente irracional. Esto perjudica gravemente el Bien Común de todos los ciudadanos, pues se han visto robados de la representación civilizadora de su usufructo que viene simbolizando el Dinero en las manos de los ciudadanos. El dinero es propiedad privada de cada ciudadano que se la haya ganado con medios honrados. Los consumidores están forzados a comprar si o si una mercancía que no podrán compran, al menos no por el momento, en ninguna otra empresa y que es a la vez sumamente perentoria para satisfacer sus necesidades particulares. Esto es un crimen, injusticia y un fallo en contra del Bien Común. 

Si los trabajadores se esfuerzan en demasía en sus labores semanales para poder adquirir el sustento diario, y se ven robados de una considerable cantidad de su poco usufructo que es el dinero, propiedad privada de esa persona, entonces el gobierno está fallando en su principal labor de proteger los bienes privados pertenecientes a sus súbditos. He aquí que el Nacionalsocialismo presenta un marco económico en el que hace primar al Pueblo invariablemente de los vaivenes de la Actividad Económica y reconoce que es en eso aspectos de sentido común, en donde debe proceder para acatar este principio fundamental de la primacía del Pueblo sobre cualquier ilusa actividad mercantil. He ahí porqué el Nacionalsocialismo esta férreamente en contra de las externalidades que el mercado puede presentar monopólicamente. Si el gobierno no hace respetar el Bien Común que atañe al resto de millones de seres que sufran a causa de esas coaliciones infortuitas, entonces es un robo de las empresas a su clientela, al pueblo que consuma de su fuente productiva. Una externalidad, es cuando el beneficio individual, fruto del libre mercado entre oferentes y demandantes, se distorsiona con actos que violan la propiedad del hermano, camarada, o conciudadano y que al mismo tiempo dicho beneficio no coincide con el social. El pueblo es en el plano puramente terrenal, primero, ante todo y por sobre todo. Este principio, pues es sumamente fundamental para guiar todas las demás políticas socio-económicas.

Otra externalidad que puede florecer si el gobierno no vela por el Bien Común, es la obsolescencia programada, que para mantener un torpe ciclo continuo de constante retorno, hace uso de recursos una y otra vez, diseñándolos para que tengan una fecha de vencimiento en el cual ya no puedan operar como estaba garantizado al momento en que el consumidor realizó su compra y el productor no le informó al hacerle su venta. Esta ineficiente y totalmente antinatural política de obsolescencia programada que se crea en el seno de la industria privada, hace retener un millar, unas miles de toneladas de recursos naturales siendo destinados a la inútil reproducción continua e infinita de un producto que bien podría ser muy duradero y ser posibilitador de que esos recursos puedan ser liberados y reutilizados para otras industrias que también lo necesitan. Aquí se están haciendo tres graves violaciones en contra del Bien Común de la Nación, y son: 

1. Desgaste innecesario de los recursos naturales que deben ser compartidos en igual proporción por todas las demás industrias y a la vez ser utilizados por todos los miembros de la población si así lo desean.

2. Embaucar al consumidor en una trampa en que su poder de compra está siendo mal orientado y por tanto mal usado para fines que tras unas cuantas semanas les serán contraproducentes, siendo que el producto comprado no ha alcanzado a cumplir todas las necesidades que este consumidor haya querido satisfacer, pero por falta de honradez en las garantías ofrecidas por el productor, no pudieron facilitarle el cumplimiento de sus necesidades en su rol de consumidor.

3. La naturaleza, Bien Común de toda la población, está siendo abusada, destruida y perjudicada en todos los sentidos imaginables, en vez de preservarla para el uso eficiente e inteligente de las demás generaciones, siendo que el Nacionalsocialismo aboga por proteger el entorno ecológico y todos los seres vivientes que incluyendo al hombre se benefician de él.

Entonces, el Pueblo debe permanecer siempre firme y las actividades mercantiles no tienen porqué apoderarse de la colectividad, sino antes bien, poner al Pueblo por sobre cualquier cosa y dirigirlo hacia el Bien Común caracterizado por ser fortuito para todos.

La segunda parte de este primer principio, pone en claro que ningún dogma debe adoptarse por encima del Bien Común de la Colectividad. Con esto, él hace una diáfana referencia al hecho de que muchas personas tienden a poner una sucesiva línea de palabras clasificatorias para denominar la clase o naturaleza de economía que siguen, pero si se pusieran a interrogarse un poquitín, encontrarían que en realidad el Socialismo Nacional no posee dogma alguno, sólo principios, algunas cuantas premisas y una ínfima categoría de pautas sobre el Socialismo, que más adelante veremos y comentaremos.

Resulta un poco irrisorio ver a gente hacer drásticas clasificaciones tales como: Soy liberal, comunista, socialdemócrata, Libre economía, Keynesiano empedernido. Basta a estos pericos que hablan sin sentido alguno. Hitler dijo: "Empero todos los métodos están ligados al tiempo. Querer hacer dogmas de los métodos significa despojar a la capacidad humana y a la energía en el trabajo de aquella fuerza elástica que es lo que permite cambiar los medios cuando varíen las condiciones. El intento de hacer un dogma de métodos económicos fue emprendido por muchos con esa rigurosa aplicación proverbial de los hombres de ciencia alemanes, elevándolo a materia de enseñanza con el nombre de Economía Nacional. Y según las comprobaciones de esta Economía Nacional, Alemania estaba irremisiblemente perdida."

Los métodos se constituyen en medios específicos para alcanzar fines determinados. Por tanto, las fluctuaciones que siempre marcan a las circunstancias del momento, hacen que cambie el panorama cada cuanto, y los métodos seguidos siempre serán igualmente cambiantes, ajustándose a la medida exacta del momento, empero los principios fundamentados deben ser siempre atemporales, y por tanto deben ser luz reflejante que guía los métodos a utilizar. Los principios siempre serán el comienzo y el límite, por lo que los métodos deben reflejar siempre a los principios, aunque dichos medios cambien en todo momento han de ser fieles reflejos de los principios que se dicen seguir.

Un ejemplo práctico para entender este problema consiste en observarlo desde una perspectiva moderna con casos eminentemente actuales, sin especificar o intentar eclosionar a casos estrictamente particulares. Podemos ver a un país, cuyo gobierno sostiene por principio que en él: "La concepción de la Laboriosidad es primaria, y el Pueblo debe verse sujeto al Movimiento itinerante del Capital". Este es uno de los principios sustentados por el programa de gobierno, y luego en base al mismo, elabora un objetivo que es el siguiente: “Trabajo es imperativo y no hay nada fuera de él, por lo cual los ingresos se ven restringidos a ser distribuidos únicamente por la Producción y adondequiera que el circuito del empresariado decida reinstalarse, a su marcha como a su llegada, creará tanto desempleo como empleo". El objetivo refleja perfectamente el principio enunciado, ahora acoplará los medios para que sean fieles reflejos del principio y una marcha segura para alcanzar la metra propuesta. Los medios pueden variar según el estado económico en el cual se encuentre la Nación, pero supongamos que existe un paro del 8%, quienes están buscando activamente empleo, sin embargo al verse desprovistas del mismo, no tienen más que vivir de las caridades religiosas, porque el gobierno cree que los ingresos únicamente han de ser sustraídos del trabajo Realizado en la Producción, sin más ni menos.

Para solucionar la problemática, emplea medios tales como: Una bajada muy pronunciada de la recolección tributaria de Hacienda, con esto evita inhibir en exceso a la esfera privada, segundo, regenerar los niveles de productividad edificando los bienes públicos que suponen bienes de capital, no predispuestas a la venta, sino para la generación de riqueza. Estas dos medidas combinadas reflejan cierto esfuerzo por parte del gobierno para atajar el problema, acoplados para la persecución de su objetivo, y fiel reflejo de su principio. Otra medida que adopta dicho gobierno es promover un mayor y veloz intercambio cuantitativo entre oferentes y demandantes reduciéndolo hasta cuasi una ínfima cantidad el IVA, siendo que solo cobrara en este concepto 0,8% por cada artículo vendido. Esto lo hace para incentivar el consumo y que este no disminuya y no haya necesidad de que por causa de un incremento tributario haya más parados. Sin embargo, siendo inteligente el gobierno, en verdad muy ingenioso, sube el IVA pero únicamente a los bienes inelásticos. Los bienes inelásticos son aquellos que por mucho que suba el precio no disminuirá la demanda, ejemplos de esta naturaleza de bienes pueden ser la electricidad, el agua y la gasolina. Elementos de producción que deben consumirse si o si, y por el cual la elevación de precios moderada, no afectará el comportamiento de los consumidores. Con esto recompensa aunque sea parcialmente, las pérdidas que generó al bajar los puntos porcentuales cobrados en concepto de IVA. Con estas medidas conjugadas quizás se esté logrando fraccionariamente el objetivo propuesto, y a la vez no se estará dimitiendo el principio que prometieron seguir. Esto es cumplir los objetivos en base a principios bien definidos y con metodologías que varían según la circunstancia tal cual lo propugnó Hitler en su discurso.

Antes de continuar, permitámonos un espacio para leer otro extracto en el cual Hitler pronuncia una explicación propia de su principio que expande todo cuanto he elucidado: "No existe ningún concepto de la economía ni opinión de la economía que pudieran reclamar en alguna forma infalibilidad. Lo decisivo es la voluntad de asignar siempre a la economía el papel de servir al pueblo, y al capital el de servir a la economía. Como sabemos el Nacionalsocialismo es el adversario más enconado del concepto liberal de que la economía exista para el capital y el pueblo para la economía. Por eso desde el primer día estuvimos decididos a romper con la errónea conclusión de que tal vez la economía hubiera podido tener una vida propia, libre y sin fiscalización".

Ningún dogma podrá reclamar infalibilidad, todo lo que sirva para el Bien Común y que no perjudique a nadie sino aliente el bien de todos, será la meta a reclamar con efectividad. La Economía no puede tener vida en sí misma, sino que esta es simplemente un órgano más del todo Político, y por tanto no puede desligarse del cerebro (Estado). La libertad sólo puede ser verdaderamente saboreada, internalizada y concretizada, si esta acompañada de una mente pensante que la coordine y no la dirija. El Líder que intente dirigir la economía esta invariablemente destinado al más desastroso fracaso conocido, pues es una tarea inconcebible querer acoplar las preferencias, gustos y tendencias de compra de millones de compatriotas a las preferencias, gustos y tendencias de compra de una sola persona siendo que cada ser es marcadamente distintivo, lo cual lo hace un elemento de riqueza, al no estar homologado a convertirse en ser gris e igualitario. El Líder coordina, como Hitler lo hiciera en su momento con el plan Cuatrienal, para elevar los niveles de producción, pero todos estos con propósitos político-económicos. Coordinas las ingentes fuerzas económicas en torno a objetivos políticos bien definidos, sin por ello se perturbe la esencia del libre mercado sino que moldean las formas que pueda manifestar para acoplarla al Bien Común. Corrompiendo la esencia del libre mercado, sería atacar a millones de hombres creativos que realizando su tarea intentan mejorar el nivel de vida propio y al mismo tiempo beneficiando al consumidor al cual le vende o le ofrece sus servicios. 

¿Pero cuál es la quisquillosa desemejanza entre Dirigir y Coordinar? Se preguntarán con cierto desconcierto. La diferencia recae en la definición misma, pues aunque suenen como sinónimos, sin embargo son simplemente análogos, de naturaleza diversa pero con un elemento compartido, ambos reúnen la característica de que conducen o encabezan un movimiento de fuerzas, personas o bienes. Mientras que la sutil diferenciación está en el modo de conducir dichas fuerzas; la que dirige, está encauzada a ordenar, dictar las Pautas para la Realización de un Trabajo. Una persona no puede y no debe dictar la forma y las reglas en cómo debe un productor ofrecer su servicio o artículo, como tampoco puede el consumidor decirle al productor cómo este último debe proceder con la clientela a través de reglas establecidas. Las reglas no surgen por decreto sino que el mercado las inventa a diario a millares, insuficiente como para crear papel para escribirlas. Las reglas se forman y se reforman a través de la relación entre oferentes y demandantes. Básicamente esa es la definición de mercado, que no es ni un lugar, ni tampoco el ofrecimiento de y demanda por, bienes y servicios, sino sólo la Relación de intercambio entre oferentes y demandantes. 

En cuanto a este aspecto, no podríamos dejarlo inconcluso sin una afirmación explicativa del porqué Hitler es un Coordinador y no un Dirigente en cuanto a que se inmiscuya en un campo mercantil, creyendo férreamente en el sentido de la insustituibilidad de la Iniciativa Privada, aunque también dice que en caso de que ésta se negase a realizar un punto político, lo ideal sería encargarse de que se lleve a cabo bajo dictamen de ley: 

"Por ejemplo, yo digo a la industria alemana: tienen que hacer esto y lo otro y lo de mas allá, pensando en la realización del plan cuatrienal. Si la industria alemana me contesta: ‘No podemos hacerlo’, entonces le diría yo: ‘Bien, pues entonces me hare cargo de ello, porque esto hay que hacerlo’. Pero si la industria alemana me responde: ‘Lo haremos’, entonces me alegra mucho no tener que hacerme cargo de ello.” (Hasta allí la intervención estatal en la economía privada).

"La economía es cruel. Se ve al que ha conseguido llegar a algún sitio, pero nadie ve a los miles de hombres que se han hundido. Y el interés del pueblo exige que su economía sea dirigida por cerebros competentes y no por funcionarios. Pueden ustedes tener la seguridad de que la economía alemana iría a la catástrofe si estuviera dirigida por la burocracia. ¡No tendríamos una decima parte de la producción con que contamos actualmente!” (Arma económica, Salvador Borrego pg. 81-82)

Ahora un gobernante no puede decir a diestra y siniestra que tales sujetos están comprando mal, tal cual lo hace la PROFECO hoy día en México, pues sería como llamarles mensos a los productores por no saber qué ofrecer e ineptos a los consumidores por no saber que consumen. Esto es completamente errado, y por una justa razón. Por el razonamiento de que si realizamos una acción de compra-venta libremente en el mercado (que no es un lugar, sino la relación de intercambio entre ambos actores) esa persona lo hace voluntariamente, si aceptamos el principio de la libertad de elección de productos, y con el pensar en mente de sacar un beneficio de esa contrapartida, porque sabe que si participa de la obtención de ese bien que anhela, recibirá y alcanzará un mayor nivel de bienestar. Ni el vendedor obliga al comprador a recurrir a él por mercancías ni el comprador obliga al vendedor a poner en precio sus mercancías. En dado caso que si se obligaran ilícitamente y faltaran a la premisa de la voluntariedad, sería un robo, sui generis, pero al fin y al cabo un robo, distándole completamente la naturaleza de intercambio mercantil.

En cambio el Coordinador, papel que Hitler dispuso para sí mismo en el momento de maniobrar el órgano económico y que fue lo que le permitió implicar políticas económicas acordes, es un término que denota otro significado distinto en el juego de roles. La definición que encontramos en el repertorio enciclopédico, dice que el vocablo Coordinar se establece como: "1.Reunir medios, esfuerzos para una acción común 2. Controlar de forma ordenada los movimientos del cuerpo.” 

Tanto la primera como la segunda acepción aplican al Estado Nacionalsocialista, en su actuación sobre las actividades económicas. La primera vuelve a reiterar lo que ya había dicho, que el Coordinador reúne los medios y esfuerzos de millones de seres para una acción común: Desterrar el desempleo, mejorar la producción e innovación científica etc. Simplemente se usan las fuerzas conjuntas del libre mercado para hacerla cumplir un objetivo, reuniendo los medios políticos que le faciliten dicha meta. La segunda trata sobre el Señorío que el Estado debe tener en el mayor elemento de la Economía, que es el Dinero, la sangre vital que mueven todas las acciones de intercambio, y que con su limitación o expansión puede tanto arruinarse a un pueblo o llevarlo a la prosperidad. Con este poder en las manos del Estado, no necesita rebajarse en actos vergonzosos como nacionalizar empresas de cualesquiera envergadura que sean, sino que con este poder puede "Controlar de forma ordenada los movimientos del cuerpo" y si este poder se halla actualmente en los bancos es puramente por una falta de verdadera voluntad política. Por ejemplo que dijo Meyer Amschel Rotschild: "Permitidme fabricar y controlar el dinero de una nación, y ya no me importa quienes sean sus gobernantes”. Lo mismo aplica para el Estado, permitidle fabricar y controlar el dinero y quién importa qué empresario esté rigiendo malamente sobre los ciudadanos, pues en cualquier momento si no acata las leyes del libre mercado, su fuente de riqueza se verá diezmada al ciento por diez. 

Además a quién le asustan los trasnacionales, estas pierden su poder y se resquebraja toda su estructura en el momento en el que "Pierda a sus Consumidores". En este punto, hay una anotación importante que debe remarcarse y es que Creemos ilusamente que todos los problemas económicos son inherentes a la Economía en sí misma, empero hacer dicha afirmación sería una total y rotunda equivocación. Pondré un ejemplo: Supongamos que en un país de 112 millones de seres humanos hay un promedio de 70 millones que sintonizan programas claramente vulgares y afrentas totales a la conciencia, el buen sentido moral, y de calidad recreativa, sin embargo, estos seres pese a todas las críticas vertidas, gustan bastante de nadar en la mediocridad y en la ignorancia inconsciente, viendo programaciones televisivas tales como "Laura Bozo" y "Sábado Gigante" y demás tonteras propias de la subcultura inferiorizada del silencioso siglo 21. Sin embargo, el que existan este tipo de programas, es debido mayormente a que dicho engendro viciado y venenoso procede de otro órgano afectado, que a su vez contaminó y se expresó también en el órgano económico y es simple y llanamente: la Educación. Precisamente, es la Educación en la que se crean necesidades y se promueven valores y se forman individuos. Si el sistema escolarizante únicamente es capaz de formar a seres mediocres, sin valores y sin formación de carácter y cultivación de la propia persona, entonces no se puede esperar que esta persona se abstenga de consumir cosas que vea como necesidades o que le "latan" para extender más su vulgaridad. Aquí el gobierno debe hacer un análisis, y debe conocer en qué parte de la Educación se están produciendo masivamente personas de esta calaña. La economía simplemente, en este caso, es la continuación que el órgano educativo arrastra consigo. 

¿Porque no hay en el Japón, expresiones de esta talla de vulgaridad? Porque su gente esta educada en valores y principios y estos los manifiesta en expresiones económicas, apoyando con su sintonización la programación que se ajuste a sus niveles educativos, a sus preferencias elevadas y a sus mentalidades extraordinarias (no ordinarias). Si el alma del Pueblo está habituada a tener carácter en el gusto por la calidad y tiene otra mentalidad, programas como "Laura Bozzo" serían impopulares y no ganarían mercado, por lo que su aparición sería definitivamente tradicionales relatos ficticios de Cuento de Hadas. Sólo imagínense a los antiguos griegos que amaban el buen teatro y gustaban de una recreación totalmente mentalizada en el buen arte y repentinamente contemplaran las payasadas y ridiculeces de esa mujer haciendo el fiasco.... No me imagino cuantas ensaladas de berenjena y de aceitunas le estarían arrojando. Ah pero ellos si eran civilizados y no iban a desperdiciar alimentos tan básicos de su cocina como para desperdiciarlas arrojándolas sobre alguien que no aprecia el arte del buen comer etc.

Mientras tanto, los políticos quieren justificar todas sus intervenciones sin ver cuál es el trasfondo de un problema, y si se presenta más latentemente en el plano económico, pues va ser la economía el problema ¡Vaya que lógica tan reduccionista! Si un párvulo gusta de verduras y caldos sustanciosos, seguro que es por herencia familiar pues nadie más adopta naturalmente esas tendencias alimenticias saludables, pero se olvidan estrepitosamente que quizás se deba a que sus padres nunca le dieron a conocer el menú contrario, sino que le Educaron a comer saludable y a ello se acostumbró. No ven que el factor puede no hallarse en sí mismo, por milagrosa genética individual innata, sino en otros factores Exteriores que le circunscriben y que se lo transmiten a él mediante vías dictadas por la Educación.

Entonces, prosigamos al segundo principio expelido por el Führer ante el Reichstag, parafraseándolo, para no auto limitarnos a un pueblo en especial sino generalizarlo: "La salvación de un Pueblo no es un problema de hacienda, sino exclusivamente un problema del empleo y de la utilización de su mano de obra, por un lado, y por otro, de la explotación de la tierra y del subsuelo... Porque la comunidad popular no vive del valor ficticio del dinero sino de la producción real que es lo que da valor al dinero."

Por continuar Próximamente (Primero sea Dios).


Flavio Ramirez; agosto 2014.









1 comentario:

  1. Creo que aqui hice un correcto analisis en las relaciones economicas y la postura del Estado sobre ellas. Comento que mi proposito principal en la elaboracion de este articulo y otros mas que le continuaran como consecuencia de este, para cubrir los puntos que les he quedado debiendo, son primordialmente para que los simpatizantes y verdaderos seguidores ideologicos Hitlerianos, puedan regirse bajo un marco de conocimientos certeros que les permitan comprender mejor los fenomenos economicos bajo una muy peculiar interpretacion Nacionalsocialista. No debemos solamente basarnos en estadisticas historicas y perdernos en las lineas que mas exaltacion causan en el seguidor, sino comenzar una interiorizacion intelectual-personal sobre como estos principios pueden aplicarse para las circunstancias que el agitado mundo de hoy dia vive. Espero, en verdad les agrade leerlo tanto como a mi me agrado y disfrute en hacerlo.

    Creo que todo lo dicho por el momento ya ha sido revelado en este articulo. Lo demas lo dejo para plasmarlo en sucesivos articulos que van ligados a este en su continuacion. Nuevamente le agradezco Estimada Srta. Ana, el que haya publicado el escrito!!! Muchismos saludos de mi parte.

    Saludos a los lectores y a nutrirnos juntos en este interminable viaje de aprendizaje.

    Cordialmente,


    Flavio Ramirez

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