martes, 5 de agosto de 2014

ROBERTO FARINACCI (7): "El Duce está abrumado por demasiadas responsabilidades, y si es cierto que el Rey conspira contra el Fascismo y deseamos que el Jefe siga desarrollando su labor en la guerra del Eje, debemos aligerarle de parte de sus responsabilidades y cargarlas sobre los hombros del Soberano."

Conde Galeazzo Ciano

PERFIL DEL CONDE CIANO

05 de julio de 1943.- He visto a Galeazzo Ciano en el Palacio Littorio. Charlamos mucho en el ventanal del despacho de Carlo Scorza. Siempre he sentido una gran amistad y simpatía por Ciano. Es activo y muy capaz; tan sólo es un poco débil e impresionable. Siempre ha temido a los alemanes más de lo necesario y, al mismo tiempo, se ha atrevido a renunciar a un puesto de representación, en un Gobierno germanófilo. Primero, en el Ministerio de Asuntos Exteriores; ahora, en el Vaticano. Tiene el aire de “un hombre capaz de salvar a la patria en un momento de peligro”. Es comprensivo y generoso, pero ligeramente altanero. Y no le faltan ciertos rasgos de genialidad. En principio detesto el chismorreo y los cuentos de familia, pero creo que la disputa entre Edda y su padre (Mussolini), dominado éste por la creciente influencia de la Claretta Petacci, es también provocada por el cambio de carácter del mismo Ciano. En Etiopía, cuando estuvo en la escuadrilla “Disperata”, tenía un carácter completamente distinto.

Ciano me habla de “la extremada frialdad y las rígidas recepciones en el Vaticano”. También esto es mi manía. Odio el que se me juzgue como a un cazador de curas y enemigo del Papa. Pocos son los que saben que yo, a pesar de no ser un católico practicante, soy un creyente honrado y sincero. Pero estimo que la religión no tiene cabida en la política. El cambio experimentado por los sacerdotes desde la campaña de Abisinia hasta la fecha es realmente grande y antipatriótico. Las relaciones entre la Iglesia y el Estado, una vez que termine la guerra, deben sufrir un cambio radical.

Después de marcharse Ciano, Scorza me comunica sus sospechas referentes a una larga conversación sostenida por Grandi, Bottai y Umberto Albini. Me dice que investigará y me dará informaciones precisas acerca de este asunto. Ciertamente, estos tres individuos son unos personajes muy sospechosos.

III

EL REY CONSPIRA CONTRA EL FASCISMO

07 de julio de 1943.- En la Cámara he visto a Giuseppe Bastianini (17) enfrascado en una seria conversación con Grandi, durante media hora. Al observar que yo les veía, Bastianini se levantó y cerró la puerta. En estos trágicos momentos, al empezar el quinto acto del drama, cualquier hecho es una fuente de sospechas y de reflexiones. Me marché a visitar a Scorza y a contarle lo que había presenciado. Scorza tiene una mente mal organizada; sin embargo, me aseguró que para el día 10 habría dominado la situación. También me ha dicho que quería hablar de todo esto conmigo, antes de informar al Jefe.

09 de julio de 1943.- Mori me cuenta que esta mañana se le acercó Albini en la Cámara y le habló en forma bastante extraña.

-El Duce está abrumado por demasiadas responsabilidades -le dijo-, y si es cierto que el Rey conspira contra el Fascismo y deseamos que el Jefe siga desarrollando su labor en la guerra del Eje, debemos aligerarle de parte de sus responsabilidades y cargarlas sobre los hombros del Soberano. 

A este respecto, y según Albini, Mori debía ayudar a los “verdaderos Fascistas” -léase Grandi, Bottai, Federzoni y el mismo Albini- y ganarse para esta cruzada a Farinacci, quien “rendiría su enésimo gran servicio a la Causa de la Revolución”.

Mori no contestó, pero le hizo entender a Albini que me era fiel a mí. Le envié junto a Scorza para que le informara. Mori también me contó que Albini iba a hablar a Galbiati, en los mismos términos, poco más o menos.


Diario de Roberto Farinacci.

(17) Fue embajador en Varsovia y Londres. Desempeñaba esta última Embajada al declararse la guerra entre Italia e Inglaterra. Después fue Gobernador de Dalmacia y Subsecretario de Asuntos Exteriores. Votó contra Mussolini en la sesión del Gran Consejo. Fue condenado a muerte en rebeldía por el Tribunal de la República Social Italiana de Verona, pero consiguió huir a Suiza.












No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!