sábado, 6 de septiembre de 2014

EL ORIGEN DEL NS (1): "En realidad no puede decirse que Hitler haya inventado el Antisemitismo. Recuérdese que, siendo niño, el médico judío Bloch atendía a su madre, y Hitler le regaló una acuarela pintada por él mismo."


¿CÓMO SE ORIGINA EL ANTISEMITISMO?

En realidad no puede decirse que Hitler haya inventado el Antisemitismo. Recuérdese que, siendo niño, el médico judío Bloch atendía a su madre, y Hitler le regaló una acuarela pintada por él mismo. 

La historiadora Marlis Steinert en su libro "Hitler y el Universo Hitleriano", refiere que: "hasta su llegada a Viena, a los 18 años de edad, el judío era para Hitler un ser abstracto. Había muy pocos en Linz; además, estaban europeizados exteriormente y procedían como los demás vienés."

El concepto de "Antisemitismo" no tiene existencia por sí mismo, ya que es una reacción (o respuesta) ante el fundamentalismo racista político-religioso de la comunidad hebrea. O por lo menos, de su cúpula dirigente. 

El "Antisemitismo" fue inicialmente provocado por la asamblea de rabinos que juzgó, abofeteó y condenó a Cristo a ser crucificado. El historiador francés Félix Vernet dice en su libro "Judíos y Cristianos", que: "los judíos empezaron mal. Al crucificar a Jesús se convirtieron en agresores; los cristianos replicaron y así se continuó por siglos."

La reacción de los cristianos (Antisemitismo) tuvo luego apoyo, durante siglos, de la legislación de la Iglesia, que restringía la libertad de los judíos, aunque también frenaba los abusos en su contra.

La reacción "Antisemita" en España llegó a su clímax en 1492 cuando los Reyes Católicos expulsaron a los judíos que durante 700 años estuvieron de parte del invasor musulmán.

En Francia también surgió una fuerte reacción ante los semitas y hebreos porque se les señaló como impulsores de la sangrienta Revolución de 1789. Todavía a fines del siglo XIX y principios del XX se enfrentaban sectores de militares y católicos contra la comunidad judía, a propósito del caso Dreyfus, condenado por traición.

En Rusia chocaron el Semitismo y el Antisemitismo a partir del año 970, según lo especifica Martin Gilbert en "Jewish History Atlas", editado en Oxford en 1969. Durante el siglo XIX hubo sangrientos progroms.

El triunfo de la Revolución Bolchevique en Rusia fue mundialmente atribuído a activistas judíos como Trotsky, Lenin, Kamenev, Zinoviev, Dzerzhinsky, Yesov, etc, quienes sacrificaron a millones de cristianos, incluso, miles de sacerdotes.

Algo semejante ocurrió en Hungría en donde Bela Kun trató de dominar al país en una lucha de 133 días.

En cuanto a la Alemania de 1918 a 1923, en el nuevo gobierno democratizador de Weimar se instaló Rosenfeld en el Ministerio de Gracia y Justicia; Hirsch en Gobernación; Simon en Hacienda; Futran en Enseñanza, Kastenberg en Letras y Artes; Wurm en la Secretaría de la Alimentación; el Dr. Hirsch y Stadhagen en el Ministerio de Fomento; Cohen como Presidente temporal del Consejo de Obreros y Soldados; Rathenau en el Ministerio de Relaciones Exteriores, además de Wassermann, Mendelshon, Bartoly, Warburg, Deutsch y Oppenheimer como negociadores del Tratado de Versalles, que tan costoso fue para Alemania.

Hitler remarcaba que era inadmisible que una minoría del 01% tuviera tanta influencia en el gobierno de la nación. Otra acusación que siempre se le hace a Hitler es la der Racista. Observando los detalles de su racismo se ve que era selectivo, especialmente dirigido hacia la comunidad judía, como respuesta al tradicional Racismo Judaico que data del Antiguo Testamento. Hitler utilizaba los términos de "Raza" o "Ario" como antípoda del Judaísmo. No se refería a franceses, belgas, italianos, rumanos, etc., ni a ingleses, a pesar de las dos Guerras Mundiales. De los españoles siempre se expresó elogiosamente, y había antiguos matrimonios de alemanes y españolas, o a la inversa, desde la época de Carlos V. 

Ese Racismo opuesto al Semita no operaba, por ejemplo, con los miles de franceses, belgas, holandeses, estonianos, rumanos, etc., que se enrolaron en las Waffen SS y que combatieron por Hitler, a quien veían como un Líder de Europa, no como a un racista discriminador.

Es inequitativo hablar de Racismo de Hitler sin compararlo con el de Japón, Israel o veintenas de países.


Salvador Borrego E.; del libro "(Semblanza) Pintor, Soldado, Fuehrer."







1 comentario:

  1. Solo quiero felicitar a la autora de este blog a falta de un medio mas personal.

    Excelente labor, continua así.

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