viernes, 24 de octubre de 2014

LA MISIÓN FEMENINA (6): "Una familia de esta clase se encuentra en la gran ciudad; calle oscura, piso interior más oscuro aún; no paga el alquiler o lo paga con retraso; abandona a los hijos. La primera misión del grupo local de beneficencia Nacional-Socialista es la vigilancia de esta familia; después impone una curadora que se esfuerza en poner en orden la casa y el cuidado de los hijos y en educar a los padres en el cumplimiento de sus deberes."



LA FAMILIA

En este texto sencillo, corto y elemental se pueden distinguir pese a todo dos aspectos fundamentales. La mujer debe mantener unida la familia y educar a los hijos. ¿No resulta absurdo preconizar por un lado la actividad laboral de la mujer, y después crear legiones de psicólogos que deben educar a los jóvenes desarraigados inmersos en el mundo de la droga y del alcohol? No resulta muy aventurado predecir que en una familia en la cual la madre pueda estar muchas horas con sus hijos y haya seguido cursos de psicología -ya que ahora está tan de moda el término- y posea una formación cultural extensa, con inquietudes por diversos temas que puedan transmitir o discutir con sus hijos, es poco probable que se produzcan esos casos de jóvenes cansados de la existencia, que desean vivir a “tope” aunque sea por un corto período de tiempo. Suicidas a cámara lenta que son conscientes de su suicidio, pero que no encuentran un motivo mejor para vivir.

Hace algún tiempo un importante modisto me decía que el padre es un invitado en la familia. Que cuando el padre abandona la familia todo queda igual, pero que cuando es la madre la que lo hace, se produce un problema profundo y a veces irremediable. En este orden de ideas la misión de mantener unida la familia es fundamental y a ella destina el Nacional-Socialismo importantes esfuerzos. ¿Qué mejor que tener un psicólogo en cada familia en vez de llenar de consultorios toda la nación? Consciente de esta misión el Partido Nacional-Socialista, una vez llegado al poder, tenía como importante misión contribuir a la unidad familiar.

“...difíciles de tratar son las personas caracterizadas con el concepto común de “asociales” porque se adaptan sólo difícilmente a la organización social y constituyen por ello un peligro para toda la comunidad. Cuando tienen todavía un fondo sano y están por ello aún en condiciones de mejorar, representan un importante objeto de la educación Nacional-Socialista.

La asistencia pública no tiene ya desde hace tiempo ninguna posibilidad a su favor. Pero el Partido dispone aún de algunos medios eficaces para su salvación para la comunidad. Una familia de esta clase se encuentra en la gran ciudad; calle oscura, piso interior más oscuro aún; no paga el alquiler o lo paga con retraso; abandona a los hijos. La primera misión del grupo local de beneficencia Nacional-Socialista es la vigilancia de esta familia; después impone una curadora que se esfuerza en poner en orden la casa y el cuidado de los hijos y en educar a los padres en el cumplimiento de sus deberes. El Partido se pone de acuerdo con el taller donde el marido trabaja para que el alquiler sea enviado directamente al casero, sin pasar por las manos del marido...

En forma parecida se procede con los alcohólicos, que abandonan a sus familias y no cumplen con sus deberes de manutención de los suyos. En otros países se considerarían suficientes las medidas de policía; la asistencia Nacional-Socialista se esfuerza en conseguir que los descarriados vuelvan al buen camino, asegurando primero la existencia de la familia. El grupo local del Partido se encarga, en el acto, de la protección especial de la familia y de ocurrírsele al marido embriagado maltratar alguna vez a la mujer y a los hijos, los hombres del grupo intervendrán sin demora con toda su autoridad. Más importante aún es el trabajo educativo, que toca al hombre en su amor propio y se esfuerza en devolverle al sentimiento del deber. Como se ve, se trata de algo más que de medidas oficiales”.

Es fácil y simple comprender que del buen funcionamiento de la familia y de lo sólidamente que esté formada, depende toda la nación. Una cadena es tan fuerte como su más débil eslabón, dice un famoso lema alemán. Es evidente que los cimientos garantizan la estabilidad de la casa, pero aunque ello resulta evidente para todo el mundo, los Sistemas Capitalista y Comunista se esfuerzan en querer construir un edificio sólido sobre arenas movedizas, pues no de otro modo pueden calificarse a una gran mayoría de familias actuales. La frase tan oída de “en mi casa hago lo que quiero” o “esto es mi vida privada”, no resiste un sólido análisis. No existe ningún ser humano capaz de subdividirse y ser el Dr. Jekyll y Mr. Hyde al mismo tiempo.

Quizá como la famosa novela, eso pueda conseguirse por medio de una droga, pero no por conductos naturales. No puede esperarse de ningún ser humano de este planeta que pueda ser diferente en el trabajo, en la familia o en cualquier otro ámbito de actividad. No es posible que una persona los días festivos se emborrache, pegue a su mujer, gaste el dinero en el juego y durante las horas de trabajo sea una persona serena, honrada y respetuosa. La estabilidad de una nación se apoya en la estabilidad de las familias que la forman y, parodiando a Fichte, esto es así y es así porque así es.



Jorge Mota; del libro “La mujer en la ideología Nacional-Socialista.







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