viernes, 10 de octubre de 2014

LIGA DE NACIONES (3): "En los centros políticos alemanes, hoy, se declara que Inglaterra ha salvado a la Sociedad de Naciones y que la actitud decidida del Gobierno británico ha reanimado a la moribunda de Ginebra."


OPINIÓN EXTRANJERA

La rapidez con la cual se ha pronunciado la condena de agresor por la Sociedad de Naciones y con que se ha iniciado el procedimiento de sanciones, ha planteado a la diplomacia alemana nuevos y delicados problemas, porque en los centros políticos alemanes se consideraba inevitable el conflicto ítalo-abisinio y, como derivación, la salida de Italia de la Sociedad de Naciones, que acarrearía el fracaso definitivo de la institución de Ginebra.

De haber ocurrido, hubiera tenido brillante confirmación la política seguida por la Alemania Nacional-Socialista, porque habría confirmado los vaticinios del Canciller Hitler, que cuando el 14 de octubre de 1933 decidió abandonar la Sociedad de Naciones anunciaba que ésta quedaría reducida a la impotencia. El hundimiento de la Sociedad de Naciones habría constituido un golpe de gracia al sistema de seguridad colectiva.

Es posible que la diplomacia alemana tuviera ya estudiadas algunas concepciones para el caso esperado. El reciente viaje de Gyula Goemboes, la intimidad de las relaciones germano-polacas, con sus frecuentes visitas, dieron pie a pensar en la formación de un bloque centroeuropeo que llegase del Báltico al Adriático y se dirigiera contra la URSS y algunos Estados de la Pequeña Entente.

Pero en los centros políticos alemanes, hoy, se declara que Inglaterra ha salvado a la Sociedad de Naciones y que la actitud decidida del Gobierno británico ha reanimado a la moribunda de Ginebra.

La preocupación que parece dominar en Berlín es la de evitar a toda costa que el Reich pueda manifestarse contra Inglaterra y contra Italia. Por ello se subraya con la más grande energía que Alemania permanece apartada del conflicto, no habiendo participado en la condena del agresor pronunciada contra Italia por el Consejo de la Sociedad de Naciones, ni pronunciándose sobre la cuestión de las sanciones.

Sin embargo, como es sabido, el Führer afirmó hace algunos días, con motivo de inaugurar la obra de Socorro de Invierno, que su guerra era la conquista del Pueblo alemán, protestando contra la posible alusión a Alemania por las palabras de Stanley Baldwin, según las cuales “los Autoritarismos, para escapar a sus dificultades internas, se lanzan voluntariamente a aventuras exteriores.”

Considerando la actitud de la Prensa alemana, parece que ésta guarda una actitud más bien de hostilidad hacia Italia. Incluso se asegura que el Gobierno italiano ha llamado la atención del Gobierno alemán sobre este hecho.

Es en esta atmósfera que el Gobierno del Reich se ve obligado a definir su posición actual. Hasta hoy en los centros oficiales han evadido contestar a todas las preguntas, declarando que ni la Sociedad de Naciones, ni ninguna potencia han interrogado a Alemania sobre la actitud que adoptaría, pero las declaraciones de Roosevelt definiendo la política de Estados Unidos en el conflicto actual, han impresionado considerablemente las esferas gubernamentales berlinesas.

Es visible que en la Wilhemstrasse se sigue con alguna nerviosidad la situación actual y las conversaciones que tienen lugar. La insistencia con la cual el Gobierno británico mantiene en Ginebra el principio de colaboración efectiva entre todas las potencias, se considera aquí como una concesión de grandes consecuencias para el sistema de seguridad colectivo, y ello produce incertidumbre en Alemania porque no se sabe en qué medida el conflicto italiano-abisinio pueda o no obligar a Alemania a revisar sus métodos de Política extranjera. 


Agencia Havas”; Berlín, 14 de octubre de 1935.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!