viernes, 14 de noviembre de 2014

FRANCISCO NÚÑEZ DEL ARCO PROAÑO (1): "Más de 60 años después informes desclasificados de la CIA han venido a corroborar este tipo de aseveraciones: 'El servicio de espionaje estadounidense veía que el Gobierno de Ecuador simpatizaba con el Eje: la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón imperial; y Perú con los aliados, encabezados por EE.UU. en la época de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945, cuando los dos países libraban a su vez un conflicto limítrofe en 1941).'"

Carlos V


ANTECEDENTES

Antes de iniciar este punto para entender el porqué de la "penetración nazi" en Ecuador, debemos recordar que en la época el Nacional-Socialismo no era el "cuco" del día de hoy, es decir no tenía un rechazo generalizado en el exterior de Alemania, de hecho era una Doctrina política altamente apreciada por buena parte de la élite local y hasta por el Pueblo, como nos indica Pedro Velasco Ibarra: "… la mayor parte del Pueblo tiene honda simpatía por el Nazi-Fascismo y por el sistema español. Los dirigentes no se dan cuenta de esto. En cambio hay marcada antipatía contra la… República Norte-Americana… incrementada por asuntos de público y notorio conocimiento" (1) (Se refiere a la intervención de los EE.UU. al favor del Perú en el conflicto de 1941, y su presión para hacernos firmar aquel dictado de "amistad y límites" instigado por el "panamericanismo", es decir "América para los (norte) americanos").

Más de 60 años después informes desclasificados de la CIA han venido a corroborar este tipo de aseveraciones: “El servicio de espionaje estadounidense veía que el Gobierno de Ecuador simpatizaba con el Eje: la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón imperial; y Perú con los aliados, encabezados por EE.UU. en la época de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945, cuando los dos países libraban a su vez un conflicto limítrofe en 1941)" (2), "…hay críticas a ciertas altas autoridades del gobierno del entonces Presidente ecuatoriano Carlos Alberto Arroyo del Río, así como a sus jefes militares, por sus simpatías con el Eje". "Las simpatías ecuatorianas con el Eje parecieron tan graves que la OSS preparó un informe titulado ‘Las actividades fascistas en el Ejército ecuatoriano’, entregado el 3 de junio de 1942 por Hoover a Donovan.” (3)


ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Las relaciones hispanoquiteño-germánicas primero y ecuatorianas-alemanas después, siempre fueron encausadas en los más cordiales y hasta afectuosos términos, orientadas por signos políticos, civilizatorios y culturales de colaboración y creación alimentada mutuamente. Después de todo, la célula de la Nacionalidad, la reivindicación del Reino del Quito fue refrendada por un Sacro Emperador Romano Germánico (Emperador de Alemania), "la muy alta y muy poderosa imperial persona…" de Carlos V, que debía ser "Señor del Mundo" en palabras de Sebastián de Benalcázar, fundador del Quito Hispánico. 

Este emperador, nuestro emperador, como indica Leopoldo Benítes Vinueza: "…el monarca más poderoso de la cristiandad… su voluntad se extiende hasta lugares remotos…", Soberano desde Berlín, Múnich y Viena hasta Lima, Quito y Buenos Aires, nos proporcionó las Armas (Escudo), el Estandarte y la denominación de "muy noble y muy leal" de nuestra capital, que son usados hasta el día de hoy, así como el título de "ciudad", financiando y procurando la edificación de la naciente urbe Sant Francisco del Quito, envía al místico, alquimista y mago flamenco Fray Jodoco Ricke para que se encargue de muchas providencias personales como la construcción del Monasterio y la Iglesia de San Francisco, regala en 1545 como don personal suyo a la ciudad la imagen de la Virgen del Rosario, que hasta hoy se conserva en la capilla de este nombre de la Iglesia de Santo Domingo; además por insistencia de este, Quito es erigida como sede obispal también en 1545 y hasta indica por cédula real del 9 de Noviembre de 1556 como ha de ser reedificada la Catedral. Nuestra capital no podía menos que retribuirle las gracias recibidas por el Emperador, y es así como el Cabildo de 1543 solicita y logra que se respalde al "Emperador y Rey nuestro don Carlos", "con bienes y personas", en su lucha contra el Rey de Francia y el Imperio Turco, proporcionado medios económicos, materiales y hasta hombres para la lucha. (4)

Posteriormente y a lo largo de todo el Imperio, la Monarquía Universal Hispana de la cual Quito fue parte integrante plenamente (la mal llamada Colonia) y de la Primera República, las relaciones hispanoquiteñas-germánicas se desarrollaran a través de tres puntos fundamentales: la cultura, el arte y la educación.

A nivel cultural el flujo de pensamiento es constante, los pensadores germanos son recibidos con entusiasmo por los doctos locales, desde el misticismo medieval hasta el realismo y la lírica tradicional o clásica dieciochesca, pasando por el filosofismo temprano romántico decimonónico. Son definitorios en esto Goethe y Hölderlin, reconocidos como padres del pensamiento por varios intelectuales locales.

El arte quiteño por su parte, fue influido desde un primer momento por los maestros y las técnicas germánicas, así en la escultura y la pintura el barroco centro-europeo no sólo que llega a nuestras tierras y se convierte en la mayor influencia artística a los largo de más de dos siglos, sino que incluso es superado por los artistas quiteños en muchos aspectos, se lo reinterpreta así en nuestros lares, no como una negación del espíritu medioeval sino como una extensión del mismo en tierras americanas, el renacimiento simplemente no se lo siente, y este estilo de origen germano pasa a ser el sello indiscutible del arte quiteño, de la Escuela Quiteña; el arte religioso se ve deslumbrado por las aspiraciones escatológicas de las ordenes (católicas) prusianas exiliadas en el sur del país (Loja), como la Orden del Cisne, así las representaciones de la Virgen y de los Santos incluyen trasfondos esotéricos y mistéricos; en la música, las primeras obras quiteñas en el siglo XVI son dirigidas por los flamencos Jodoco Ricke y Pedro Gosseal, las orquestas estallan en efervescencia e incluso Quito comienza con la producción de instrumento musicales, y para el siglo XVII construye los mejores órganos de América al punto que se considera que en todo el Perú el mayor acontecimiento cultural es este (5). Ya en la Primera República, se crea el Conservatorio Nacional en el gobierno de García Moreno, recurriendo a músicos y maestros alemanes para su establecimiento y desarrollo, entre ellos se destacan Joseph Kolberg y por supuesto el corso de origen germano Antonio Neumane (autor de la letra del himno nacional del Ecuador). (6)

En el aspecto educativo, es aún mayor el intercambio en este caso mutuo. Desde las zonas germánicas de Europa se reciben los avances (en este caso, de los pocos verdaderos en los tiempos modernos) de la medicina, y son aplicados al estudio y a la práctica fisiológica local, el mayor ejemplo de esto es Juan Bautista Aguirre quién es el primero en aplicar en el país los conocimientos sobre la bacteriología y la microbiología, llegados a él por fisiólogos alemanes. Desde Quito (entiéndase como el Reino, la Real Audiencia y la Provincia de Quito, y no solamente como la ciudad) en cambio se expanden hacia Europa, en particular hacia Alemania, los conocimientos educativos a nivel de la botánica, la geología y la cartografía. Destacan aquí el sabio, investigador y naturalista guayaquileño Pedro Franco Dávila, que es nombrado Académico y Asesor de la Corte por Federico II el Grande de Prusia; y Pedro Vicente Maldonado, sabio, investigador y geógrafo riobambeño, que fuera el único referente de la Cartografía y la Geografía Americana en Europa y el Mundo, a tal punto que Humboldt lo consideró su obra como la más cabal de todas en su época; de igual forma los sabios e investigadores germanos recurrían al Quito, se destaca en este caso Alexander Von Humboldt quién visitó nuestras tierras y dónde tranzó fuertes lazos de amistad y admiración con los locales.

Ya en la época de la Primera República, algunos gobernantes, recurrieron a los educadores germanos para establecer las instituciones pedagógicas del naciente Régimen: Flores trae a varios, entre ellos se destaca Sebastián Wisse, lo mismo hará Rocafuerte y posteriormente se profundizará esto en el gobierno de García Moreno, quién armó la Politécnica, asimismo afirmando algunas facultades de la Universidad Central con profesores germanos llamados especialmente por él. Finalmente en este punto, hay que mencionar que el camino educacional germano en el Ecuador se profundizó incluso en la época liberal, así Luis N. Dillon (una de las principales figuras de la Revolución Jualiana), quien evolucionará desde su postura liberal temprana a un Nacionalismo Económico al final de su vida, impresionado e influido por el II Imperio Alemán en sus años de estadía allí, proporcionará y logrará traer dos misiones pedagógicas oficiales alemanes al país a partir de 1912 en adelante, que reformaran la educación nacional en las bases de la escuela "Histórica-Genética", que propugnaba que la educación podía realizarse conforme a una ley de armonía con la naturaleza, considerando que la finalidad principal de la enseñanza no consistía en hacer que el niño adquiera conocimientos y aptitudes, sino en desarrollar las fuerzas de su inteligencia e incluyendo la educación física como medio de fortaleza y resistencia corporal, cerrando así el ciclo de una educación integral, que va desde lo más espiritual a lo puramente corporal, superando así la pedagogía basada en la especulativa idealista hegeliana. Allanando de esta forma el camino a las ideas Nacional-Socialistas sobre la formación del ser.


Francisco Núñez del Arco Proaño; del libro "El Ecuador y la Alemania Nazi."


(1) Pedro Velasco Ibarra, hermano del cinco veces presidente de la república, José María Velasco Ibarra, y líder del obrerismo local, en carta a Raymond Meriguet, secretario general del comité ejecutivo del Movimiento Popular Antitotalitario del Ecuador, 8 de enero de 1943, en Antinazismo en Ecuador años 1941-1944”, Quito, 1988.  
(2) Diario El Universo, “CIA creía que Ecuador era afín a los nazis en los 40”, Guayaquil, domingo 17 de agosto de 2008.  
(3) Ibídem.  
(4) Salvador Lara, Jorge, Quito y el Emperador Carlos V, Quito, 1958.  
(5) Stevenson Robert, La Música en Quito, Ed. Banco Central del Ecuador, Quito, 1989. 
(6) Ibídem. 







No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!