domingo, 23 de noviembre de 2014

LA SS: "Fue preciso que una fe enorme les invadiera para que floreciera esa disciplina libre. ¿Qué era ese Hombre Nuevo? ¿Cuál era su mensaje? Los que vivieron esta epopeya sentirán, al reencontrar sus hitos, renacer su ardiente juventud. No tan sólo el saber, sino la voz, tal vez un día reencarnada por ellos, reconstruirá el Mundo Nuevo que nuestros cerebros y nuestras armas habían querido crear."


UNA ORDEN OLVIDADA Y RESUCITADA

A decir verdad, cuando recibí la enorme masa de hojas que forman este libro sobre la Orden SS, quedé estupefacto: ¡Ochocientas páginas de abigarrado texto! Normalmente estoy muy ocupado. De modo que leer esta especie de enciclopedia me llevaría decenas de horas. No obstante, para formarme una idea del interés que pudiera, o no, tener esta insólita compilación, hojeé, de entrada, los primeros párrafos. Tres días más tarde, llegaba a la última página.

Había descubierto una extraordinaria suma de conocimientos presentados a lo largo de una introducción de cien páginas que forman, ya, ellas solas, un libro, apoyadas con un perfecto conocimiento del tema, por centenares de citas, tan sencillas como contundentes, formando una enorme antología de textos, escritos sin tratar de sorprender al lector, sino de informarle y convencerle. Era, políticamente, el panorama entero de la SS reconstituido por testigos directos que no pretendían hacer un trabajo de historiadores pero que, a lo largo de los años, habían expuesto, en vivo, la doctrina, los objetivos, los métodos, la mística del movimiento que fue sin duda, junto con el Leninismo, el fenómeno político más importante del siglo XX.

¿Quién había amasado esta documentación? ¿Un cronista famoso? ¡No! Una joven casi desconocida, Edwige Thibaut, fantásticamente laboriosa, que, durante años, había leído miles de páginas escritas sobre la SS por centenares de analistas, de filósofos, de técnicos. Éstos procedían de los medios más diversos: jóvenes, viejos, intelectuales, observadores... Edwige Thibaut había procedido, pacientemente, a la criba de esos trabajos multitudinarios, y luego los había clasificado en un orden inteligente. Quería, en primer lugar, saciar su placer de descubrir pero también, si la ocasión se presentaba, transmitirlo gozosamente a los espíritus curiosos que, aquí y allá, tratan de alcanzar la Verdad.

Las masas, hoy en día, leen apresuradamente. Pero aquí se trata de consagrar decenas de horas de una lectura asidua y ardua, a examinar unos textos que exigen una cuidadosa atención. Pero el tema es capital. ¿Qué era esa SS y más concretamente, la Waffen SS? ¿Qué se sabe de ella? ¿Qué se puede saber? Tal es la misión que desafiando a la superficialidad del siglo, Edwigw Thibaut ha tenido la energía de afrontar. Esta verdadera enciclopedia de la SS habría podido quedar olvidada para siempre en un cajón. Pero un editor audaz se arriesga hoy a publicarla, a pesar de la enormidad de su contenido.

En realidad, hasta hoy, y a pesar de habérsele consagrado miles de libros, la SS es poco conocida, mal conocida, y ha sido a menudo desfigurada por acusaciones sumarias, tan cercanas a lo ridículo como a lo odioso. La Waffen SS, su más famosa emanación, fue la formación político-militar más extraordinaria que jamás ha conocido la humanidad. Llegó a contar, en el transcurso de la II Guerra Mundial, con un millón de voluntarios, procedentes de veintiocho países diferentes. Todos esos muchachos vinieron para ofrecer sus vidas (402 000 murieron en combate) por una causa que había atrapado cada parcela de su vida física y de su voluntad.

Todo esto no había ocurrido por arte de magia. Las SS no eran más que un puñado al principio de la era hitleriana. Fue preciso que una fe enorme les invadiera y luego les consumiera para que floreciera ese don absoluto, esa disciplina libre, total, y la convicción soberana de que ellos aportaban al mundo un tipo de ‘Hombre Nuevo’.

¿Qué era ese Hombre Nuevo? ¿Cuál era su mensaje? ¿Dónde encontrar los testimonios, transcritos en el mismo instante, de esa voluntad de creación de una cosmovisión (la Weltanschauung), donde todo sería recreado, regenerado? La respuesta nos la da este libro. Gracias a él sabremos, por fin, qué era la SS y qué habría podido dar al hombre y al mundo, si sus runas victoriosas hubieran marcado definitivamente al universo.

En la catedral que es esta obra construida por Edwige Thibaut, se encuentra todo. Se sabe, después de haber estudiado esta enciclopedia, lo que, cada día, durante años, habían expresado los guías espirituales de la SS... tanto los espíritus brillantes como los cerebros más modestos. Edwige Thibaut ha retomado, página tras página, lo esencial de sus trabajos, concebidos en plena acción, en el calor y a la luz de los acontecimientos.

Ciertamente, algunos problemas a resolver han cambiado de alcance. Ciertos conceptos han sufrido retoques a lo largo del tiempo. Concretamente, la noción, a veces demasiado sumaria de la vía espiritual del hombre. El impulso religioso da mil rodeos secretos. Hitler, el primero de todos, sabía que a todos nos dominaba -y que dominaba al universo- el Todopoderoso. La intransigencia, a veces provocadora, de ciertos SS sería pronto superada. Yo mismo era un ferviente cristiano, lo que no impedía a Hitler decir que, si hubiera tenido un hijo, hubiera querido que fuera como yo. Teníamos en la división de Valonia de las Waffen SS, nuestros capellanes castrenses, que compartían todas nuestras vicisitudes en el Frente del Este. En la división SS Charlemagne, un magnífico prelado, Monseñor Maillol de Luppé, conducía a millares de jóvenes franceses al combate y al sacrificio. También allí se establecería el equilibrio entre un Paganismo histórico que algunos querían resucitar y la vida mística, esa secreta vibración de la conciencia.

La formidable irradiación de la SS no sería una dictadura de los espíritus sino una adhesión de todo el ser, libre y flexiblemente concedida. Esa inmensa riqueza que la SS llevaba consigo como los antiguos dioses llevaban el rayo, habría podido perderse, desvanecerse entre las brumas del tiempo. Gracias a Edwige Thibaut, hela aquí completa y honestamente reconstituida.

Ha transcurrido medio siglo. Los que vivieron esta epopeya sentirán, al reencontrar sus hitos, renacer su ardiente juventud.

Yo soy el último Jefe vivo de una división de Waffen SS y el último Volksführer, a mis ojos esta reconstitución es una resurrección. Pero, ante todo, pienso en los jóvenes; en esos jóvenes a quienes se había ocultado tan odiosamente la riqueza de la verdad. Hela aquí. ¡Por fin van a saber, en toda su abundancia y toda su complejidad, lo que fue la SS! Y, más particularmente, su brazo derecho, la Waffen SS.

¿Quién sabe? No tan sólo el saber, sino la voz, tal vez un día reencarnada por ellos, reconstruirá el Mundo Nuevo que nuestros cerebros y nuestras armas habían querido crear.


Léon Degrelle; Málaga, 01 de junio de 1990; Prólogo del libro “La Orden SS” de Edwigw Thibaut.







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