viernes, 16 de enero de 2015

EL WAGNERIANISMO (2): "Cuando un humano acepta que su vida tiene como objetivo su elevación a Persona - acto jamás acabado, una lucha permanente entre las tendencias al Placer de lo superficial y la Voluntad de Sobrehumanidad, - es en ese momento donde se necesita a Wagner. Héroe no es quién acomete actos extraordinarios, sino quien acomete su propia vida como un acto contrario al Egoísmo Utilista."



EL DESARROLLO DE LA PERSONA

Si un ‘ser humano’ busca sólo el placer y la felicidad en su vida, si el objetivo es vivir plácidamente logrando satisfacer las necesidades físicas y psicológicas en su mayor nivel posible, en ese caso de poco nos puede servir seguir leyendo estas líneas. La visión ‘Utilista’ del hombre visto como ‘máquina económica’ (incluso considerando la palabra ‘económica’ no sólo dinerariamente sino en su sentido de satisfacer necesidades), que pretende obtener los medios para vivir feliz, reproducirse y obtener el placer, está absolutamente en otro camino al nuestro. El Mundo como Representación, diría Schopenhauer, es el mundo de la ‘apariencia’, de lo superficial y material, que tiene como cúspide a la Ciencia, el conocimiento más perfecto de lo Representativo. Pero tras el Conocimiento se esconde la Utilidad, primera escalera inevitable hacia lo inferior, en plena representación ilusoria de la realidad, para caer por fin en la Felicidad y el Placer como fin único capaz de alcanzarse en ese camino de lo aparente. 

Cuando a alguien se le pregunta cuál es su objetivo en la vida, cada vez son más los que contestan “ser felices” y la esencia de esa ‘felicidad’ es la ausencia de dolor, el cumplimiento de las necesidades (las ‘utilidades’) y la Posesión de elementos representativos, materiales, capaces de dar ese placer. Y en todo caso satisfacer necesidades psicológicas como seguridad y autoaprecio, sin ninguna referencia a cumplir algún Deber o mejorar su Calidad humana. Frente a ese camino al centro de lo material, hay otra forma de entender el desarrollo personal, lo que Schopenhauer llamó “La Voluntad”, que implica la comprensión de lo perecedero de todo lo Representativo, y pretender una acción trascendente, algo que nos eleve sobre lo humano. Es la Lucha como Camino Heroico, no egoísta ni útil. Cuando un humano acepta que su vida tiene como objetivo su elevación a Persona - acto jamás acabado, una lucha permanente entre las tendencias al Placer de lo superficial y la Voluntad de Sobrehumanidad, - es en ese momento donde se necesita a Wagner. 

Héroe no es quién acomete actos extraordinarios, sino quien acomete su propia vida como un acto contrario al Egoísmo Utilista. El acto heroico es un desplante de la Voluntad a la Utilidad, y siempre es un acto Trágico. El Sentimiento y el Arte forman ese camino a la esencia real interna, frente a las apariencias de los hechos materiales. Así pues, podemos asumir en nuestra vida un objetivo ‘normal’, ‘representativo’, o bien pretender asumir la construcción de la Persona, el camino heroico contra el ‘poseer’ y el placer material, y de alguna forma, en ese caso, asumir la Tragedia como esencia de la vida superior. Para quien recuerde ‘Sigfried’, Fafner ‘posee’ el Oro, y esa Posesión le ‘hace feliz’, duerme y descansa porque ‘lo tiene todo’ en su posesión de lo material. Esa es la felicidad ‘humana’ del que no busca ser ‘Persona’. 


Ramón Bau; de la obra "El Wagnerianismo como Concepción del Mundo."







No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!