sábado, 23 de mayo de 2015

CONFLICTO PARTIDISTA (9): "La independencia de las regiones, con la diversidad a que da origen, se encuentra en contradicción flagrante con el Unitarismo."



REGIONES CONTRA HITLER (EN UN COMIENZO)

Por 39 votos contra 26 el Consejo de Estado del Reich ha tomado el acuerdo de considerar como anticonstitucional la destitución del Gobierno de Prusia y su sustitución con un Gobierno nombrado por el Reich. El acuerdo del Consejo de Estado se refiere a la sustitución definitiva llevada a cabo por el Gobierno Hitler-Hugenberg-Papen desestimando completamente la sentencia del Tribunal Supremo que revocaba, formalmente, la destitución del gabinete prusiano efectuada por el primer Gobierno de Franz von Papen en la memorable fecha del 20 de julio. Después de la sentencia del Supremo, en realidad, continuaban dominando sobre Prusia los Comisarios designados por el Reich, pero los Ministros Socialistas y Católicos proseguían ostentando el derecho de llamarse Ministros, de hacerse tratar como tales, de cobrar el sueldo y hasta de disponer de un despacho oficial... en el que no tenían nada que despachar.

El Gobierno Hitler-Hugenberg-Papen ha liberado a los Ministros Socialistas y Católicos de sus honores, de su sueldo y de concurrir al despacho ministerial, destituyéndoles de un modo definitivo. Contra esto es contra lo que levanta, ahora, su autorizada voz el Consejo de Estado del Reich. Mas lo interesante no es el motivo de la protesta, sino el hecho de que el Consejo de Estado se coloque en oposición al Gobierno. El Consejo de Estado es la institución constitucional suprema para la defensa de los derechos que la Constitución concede a las regiones independientes, y está formado por representantes de las diversas regiones. También el Consejo de Estado de Prusia que, cerrado el Parlamento, es la más alta institución constitucional de Prusia, ha considerado ilegal el proceder del Reich contra la independencia del Estado prusiano.

El sistema de fuerza que los actuales gobernantes están preparando, exige, entre otras premisas, la opresión absoluta de las regiones, la anulación de las independencias regionales. Un régimen de Dictadura ha de obedecer a una sola voluntad y a un único resorte. La independencia de las regiones, con la diversidad a que da origen, se encuentra en contradicción flagrante con el Unitarismo dictatorial. El golpe contra la independencia prusiana, dado por el Gobierno de von Papen el día 20 de julio, constituyó el primer acto de auténtico avance reaccionario efectuado en Alemania. Por eso aquel golpe ha sido propulsado y llevado a sus últimas consecuencias, con premura sin igual, tan pronto el actual Gobierno ha llegado al poder. Y este primer golpe serio y abierto de la reacción no ha podido salirle mejor. Ahora, el Gobierno ha destituido dictatorialmente el Parlamento prusiano y convocado nuevas elecciones para el día 5 de marzo, coincidiendo con las elecciones generales. De la consulta popular al Pueblo prusiano espera el Gobierno, como espera de la consulta a todo el Pueblo alemán, que resulte un Parlamento en el que no sea posible formar una mayoría gubernamental. En la imposibilidad de formar una mayoría gubernamental se apoyará al Gobierno para entronizar la Dictadura, así en Prusia como en el Reich.

Pero, si el golpe de Prusia le ha salido bien a la reacción, otras regiones se levantan, ahora, amenazadoras en defensa de su independencia. Sobre todo la actitud de las regiones del sur adquiere un carácter verdaderamente grave. La designación de una línea formada por el río Main, de la que no pasará la Dictadura, es ya una designación popular, que levanta, cuando se la alude, tempestades de aplausos en todos los estados del sur. Es sabido que en el sur, donde Adolf Hitler ha comenzado sus predicaciones, es donde el Nacional-Socialismo ha encontrado menos eco.

Toda la campaña electoral del Partido Católico Bávaro está presidida por un tono exacerbado en defensa de los derechos de Baviera. En un mitin, en Munich, el Jefe del Gobierno bávaro, Doctor Heinrich Held, hombre que se caracteriza más por su serenidad que por su exaltación, ha pronunciado palabras tan graves como estas: 

“Baviera debe tener en cuenta que un día no lejano va a intentarse atropellar sus derechos. Pero Baviera está preparada para tal momento y puede tenerse el convencimiento de que la escena de 1923 (se refiere al ‘putsch’ Hitler) no volverá a repetirse”. 

Y en el mismo mitin otra personalidad de la política del Centro, Ritter von Lex, ha declarado: “No nos doblegaremos ni ante una Dictadura principesca (refiriéndose a los Hohenzollern) ni ante una Dictadura parda. Si nosotros necesitáramos un hombre, en un momento desesperado, llamaríamos a nuestro Príncipe, al que pertenece a una familia bávara milenaria. Jamás nos convertiremos en esclavos del Tercer Reich. Si después del día 5 de marzo se nos quiere aplicar la fuerza, se mancilla la Constitución y se nos fuerza a defendernos, desplegaremos nuestras banderas y marcharemos a la lucha para morir por la libertad, la patria y el derecho”. 

El Jefe del Partido Bávaro, Doctor Schäfer, ha declarado: “si el Reich nos enviara un Comisario, sería detenido en la misma frontera”.

Baviera, la región más importante después de Prusia, amenaza con la guerra civil, con implantar su propia Monarquía, con apelar a todas las formas de la violencia si el Gobierno Hitler-Hugenberg-Papen intenta rozarle sus derechos de independencia. Que pueda hablarse en semejante forma, dentro del terreno de Alemania, supone ya para el actual Gobierno un gran quebrantamiento y señala cuan fuertes son, en último caso, las independencias regionales. Si alguien se atreviera a decir en Prusia cosas más leves, es posible que fuera mandado fusilar. Pero no es sólo Baviera. En Württemberg se han hecho declaraciones parecidas; declaraciones parecidas se han hecho en la Renania. Y lo más peligroso para los que organizan la Dictadura sobre Alemania es que no se trata sólo de declaraciones, sino que tras ellas se levantan enormes movimientos populares, dispuestos a defender los derechos regionales.

El Ministro del Interior, Señor Wilhelm Frick, en un mitin electoral, se ha dirigido a las regiones “insurgentes”, que no acatan las órdenes del Gobierno del Reich, permiten que en la prensa sea atacado personalmente Hitler y favorecen así la “acción de los elementos antipatrióticos”, amenazándolas con la intervención del Reich y con la aplicación de medidas represivas. Tras las advertencias del Señor Frick, que pretenden mostrar un tono sereno, se delata toda la preocupación que aI Gobierno produce la actitud de las regiones, especialmente de Baviera. El Gobierno oficialmente no ha tomado siquiera en cuenta - como si no se enterara de ello -, las palabras del Jefe del Gobierno bávaro y de los demás políticos bávaros.

Quienes defienden la teoría de que Alemania no es un Campo de Agramante donde una Dictadura pueda cabalgar a rienda suelta, no han perdido aun del todo la razón. Los escollos van emergiendo poco a poco.


Augusto Assia; Berlín, febrero de 1933.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!