domingo, 8 de noviembre de 2015

ACORAZADOS DE BOLSILLO: "De cómo han sabido salir airosos los proyectistas de la 'Reichsmarine' al planear un tipo de acorazado sin salirse de tales límites, es buena prueba del alboroto mundial, cuyos ecos todavía se perciben, promovido al conocerse las características y pormenores del primer 'wonder ship'."



EL SEGUNDO “ACORAZADO DE BOLSILLO”

La Marina alemana ha dado al día primero de abril de este año el sello de fecha solemne, asociando a ella dos acontecimientos memorables en el proceso del resurgimiento marítimo nacional: la entrada en servicio del primer acorazado construido post guerra, y la botadura del segundo.

El primer acorazado de bolsillo, el “A”, o “Ersatz Preussen” sustituto del antiguo “Preussen”, recibió su nombre de “Deutschland” al botarse al agua en Kiel el 19 de mayo de 1931. Se había empezado a construir en septiembre de 1928 y entró en período de pruebas el 19 del pasado mes de enero.

Del “B” o “Ersatz Lothringen”, que aún no ha recibido su nombre definitivo, se puso la quilla en los astilleros Marinewerft, de Wilhelmshaven, el 25 de junio de 1931; se botó al agua hace cuatro días, el primero de abril, y debe entrar en servicio en 1934.

El tercero, “C”, o “Ersatz Braunschweig”, empezó a construirse, también en Wilhelmshaven, en 10 de septiembre último, para acabarlo en 1934. Y el “D” o “Ersatz Elsas” se empezará en 1934 y terminará en 1938.

Aunque el Tratado de Versalles autoriza a Alemania para construir seis acorazados, por ahora se contenta con esos cuatro, que, desde luego, completarán una formidable división homogénea de navíos excelentemente armados, bien protegidos, muy rápidos y con un extraordinario radio de acción.

En la historia de los modernos buques de línea, la aparición de los “acorazados de bolsillo” (“wonder ships”, como les han llamado los ingleses con admirativo humorismo) marca una nueva etapa. Anteriormente delimitaron otras diversas concepciones del tipo de acorazado, dimanantes de la ingeniería naval británica: el “Nelson”, que es como un producto de las enseñanzas de la batalla de Jutlandia, intervenidas y casi mediatizadas por las decisiones de la Conferencia y Tratado de Washington de 1922; el “Dreadnought”, fruto de las lecciones de la batalla de Tsushima, y el “Majestic”, del último decenio del siglo XIX.

Pero el “Deutschland” no es producto de la experiencia bélica, sino efecto de la necesidad en que los ingenieros navales germanos se vieron de proyectar un navío sujetando sus características a la imposición dictada por el Tratado de Versalles, que prohíbe a Alemania construir acorazados mayores de 10.000 toneladas y armados con artillería de calibre superior a 280 milímetros.

De cómo han sabido salir airosos los proyectistas de la “Reichsmarine” al planear un tipo de acorazado sin salirse de tales límites, es buena prueba del alboroto mundial, cuyos ecos todavía se perciben, promovido al conocerse las características y pormenores del primer “wonder ship”.

Las 10.000 toneladas del “Deutschland” y de sus tres sucesores, son, según el cómputo de Washington, o sea que no comprenden el peso correspondiente al combustible y aguada, de manera que su desplazamiento verdad no es aventurado fijarlo en 14.000 toneladas. Las dimensiones del casco son: 181’7 metros de eslora, 20’8 de manga y 6’6 de calado máximo.

El aparato motor de los “acorazados de bolsillo” consiste en dos grupos de motores Diesel con 54.000 HP de potencia, calculados para la velocidad máxima de 26 nudos. No se han hecho públicos los resultados de las pruebas del “Deutschland”, pero es de creer que habrán superado bastante los términos del proyecto. El prestigioso escritor marítimo francés Mr. Gautreau, ha supuesto que la fuerza real de los motores llegaría a los 70.000 HP y a los 30 nudos la máxima velocidad efectiva.

En cuanto al armamento, consiste en 6 piezas de 280 mm en dos torres triples, una a popa y otra a proa. Del nuevo cañón alemán de 280, se ha dicho que por su alcance y poder de sus proyectiles, supera a otros cañones extranjeros de mayor calibre; 8 piezas de 150 en montajes sencillos, 6 antiaéreos de 88, ametralladoras en número de ocho, y cuatro tubos lanzatorpedos en montajes triples, de 550, completan sus medios ofensivos.

Ha resultado el “Deutschland” el buque de línea más caro de los construidos hasta la fecha. Según las consignaciones de créditos para sus obras, contenidos en los correspondientes presupuestos de la Defensa Nacional desde 1928 al vigente, han debido invertirse en su construcción 75 millones de marcos. El “B” resultará más barato, 73 millones, y el “C” todavía aminorará su precio unitario a 70.6 millones. Es lo que ocurre con todos los navíos construidos por series, que la primera unidad resulta más cara que las sucesivas.

Una revista náutica inglesa compara el coste por tonelada del “Deutschland” con lo que costaron el “Nelson” y el “Dreadnought”, considerados como barcos arquetipos. El acorazado alemán resulta a 375 libras por tonelada, el “Nelson” salió a 200 y el “Dreadnought” a 117.

No debe sorprender la carestía del precio de estos buques alemanes. Se trata de un tipo nuevo que tiene algo de experimental y no se ha escatimado en él ningún detalle para perfeccionar sus elementos motrices, defensivos y ofensivos. El forro del casco va sin remaches, fundidas sus piezas por soldadura autógena para suprimir peso; en los motores también se han cometido diabluras para que pesen menos. No hay que olvidar que el problema capital del “acorazado de bolsillo” es concentrar en el forzado desplazamiento del navío la mayor suma de elementos para dotarle de gran andar y radio de acción y del máximo armamento, y para ello había que simplificar los pesos de todos sus componentes.

Así ha salido el “acorazado de bolsillo” un tipo híbrido, mixto de acorazado y crucero. Su excepcional radio de acción, de 10.000 millas a la velocidad de 20 nudos, le convierte en un magnífico crucero dotado de gran autonomía para recorrer esa enorme distancia sin tener que repostarse de combustible. Su artillería de 280 le permite batir sin riesgo propio a todos los cruceros del mundo, y su andar le consiente escapar de los efectos de la artillería de todos los acorazados existentes.

Francia ya ha dado su respuesta a la construcción de los nuevos acorazados alemanes al proyectar su “Dunkerque”, cuyas obras han comenzado hace poco, tipo de navío concebido concretamente para batir, al menos teóricamente, a los acorazados teutones de la serie “Deutschland”.

El Parlamento francés votó el verano pasado 650 millones de francos para construir el “Dunkerque”, que desplazará 26.500 toneladas, andará probablemente más de 30 nudos y montará artillería de 330 mm.

En la revista alemana “Marine Rundschau”, del mes de marzo, leemos la noticia de que se ha presentado al Parlamento de París una proposición de ley solicitando que en lugar de les cuatro cruceros tipo “Marsellaise” correspondientes al programa naval de 1932-33, de 7.500 toneladas, se construye un segundo “Dunkerque”.

Claro está que al aparecer el nuevo crucero acorazado francés en los mares, otras potencias navales, competidoras de Francia, responderán al mismo con nuevas concepciones de “capital ships”. Con lo que si el “Dunkerque” supera al acorazado de bolsillo o “dreadnought bebé”, como también se le llama, los futuros tipos ingleses o italianos anularían, también en la teoría, al navío francés.


Juan B. Robert; 05 de abril de 1933.






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