martes, 19 de abril de 2016

ROBERTO FARINACCI 15 (color): "Scorza le ha dado también a Mussolini una lista de los 'Carabinieri' a quienes se les había confiado el 'rapto' del Duce."

Carlo Scorza


BADOGLIO PROPONE RAPTAR AL DUCE

Volviendo a las palabras que el Rey le dijera a Mussolini - preciosas y reconfortantes palabras - se me ocurrió pensar que, aquella mañana, en Villa Savoia, cuando Mussolini fue a informar al Monarca sobre su entrevista con Hitler, las cosas no debieron de desarrollarse muy suavemente. El mismo Mussolini confesó a Scorza que había habido “tormenta”. La diferencia surgió al considerar si la palabra de Hitler debía ser o no aceptada confiadamente. El Rey no cree en la palabra de Hitler, mientras que Mussolini sí cree. Por mi parte, no tengo mucha fe en la palabra del Rey. El Duce es, por el contrario, demasiado optimista.

Al llegar a mi casa encontré a Scorza, que se me había adelantado. Me dijo que había presentado, a mediodía, al Duce, el “orden del día” preparado por Grandi para el Gran Consejo. Mussolini lo calificó de “inaceptable y cobarde”. Scorza se aprovechó de la ventaja que le ofrecía el disgusto del Jefe para recordarle nuevamente sus sospechas y exponerle las pruebas en que se fundaba para su actitud. Entre otras cosas, le recordó la conversación telefónica Badoglio-Acquarone, en la que se habló de “raptar” al Duce en el momento de abandonar Villa Savoia. Mussolini contestó "riéndose" a Scorza, “que no le gustaban las novelas de misterio”.

Scorza me ha llamado después de cenar para referirme que Grandi, que había visitado al Duce después que nosotros para enseñarle unos reglamentos nuevos, no había ni siquiera hecho mención ante el Jefe del “orden del día”, y se había excedido en reverencias y adulaciones con Mussolini. ¡Qué cara más dura! El Duce le dejó despacharse a su gusto.

VI

Los planes de Grandi y los de Badoglio

22 de julio de 1943.- Varenna, Mori y Cavallero han comido conmigo. El último me ha asegurado que posee informaciones de movimientos de tropas hacia la capital. Parece que se trata de fuerzas que marchan a Calabria. Sin embargo, cree que están dispuestas a obedecer las órdenes de “alguien”. Trato de animarle repitiéndole las palabras del Rey, que Mussolini nos había transmitido el día anterior. Cavallero permanece pensativo.

- Es extraño - dice -. Debería creer en la palabra del Rey, pero no puedo.

Scorza, cuya tenacidad es realmente admirable, ha vuelto al ataque cerca de Mussolini. Le ha dado una lista de los cómplices de Acquarone: Badoglio, Grandi, Federzoni, Bottai, Albini; de los cómplices “necesarios”: Ciano, De Vecchi, De Bono; y de los que “no son necesarios”: Ballella, Bignardi, Bastianini y otros. Todos ellos, excepto el mariscal, han firmado el orden del día de Grandi.

Scorza le ha dado también a Mussolini una lista de los “Carabinieri” a quienes se les había confiado el “rapto” del Duce. Hasta Gerica, que ha substituido a Hazen (28) en el Mando General del Ejército, es un hombre siniestro.

Según la información de Scorza, el plan es el siguiente: reducir al mínimo los votos de confianza del Gran Consejo en favor de Mussolini; fortalecidos por esta votación, los traidores harían intervenir al Rey para que obligase a “dimitir” a Mussolini y entregara el Gobierno a Grandi, los Ministerios a sus cómplices y las Fuerzas Armadas a Badoglio. Pero también ha facilitado Scorza a Mussolini informaciones sobre la conspiración, de acuerdo con mi versión, que es la misma que suministré a los alemanes. La versión mía es la siguiente: dar a Mussolini el mínimo de votos; llamarle a Villa Savoia para que se justifique; detenerle y, probablemente, condenarle a muerte. Inmediatamente después, al enterarse de que tenían al fin “manos libres”, Acquarone y Badoglio jugarían su carta definitiva, desembarazándose de Grandi y 'C'., quienes habrían, de esta manera, cometido una traición para nada.

En realidad, Badoglio sería llamado inmediatamente a constituir un Gobierno de funcionarios y militares, disolver el Partido, abolir el Fascismo y movilizar a los jerarcas y proclamar la ley marcial y el toque de queda; también es probable que empezase las negociaciones para concertar una paz por separado con los “aliados”.

Por enésima vez, Mussolini no le ha creído a Scorza. De nuevo le ha vuelto a decir:

-Está usted exagerando; la verdad es que si es usted dramático, Farinacci lo es mucho más.

Scorza, entre otras cosas, nos asegura que ha enviado una segunda carta a Mussolini hace días, para aconsejarle que abandonase los tres departamentos militares. Nunca me habló de su primera carta. Pero el secretario del Partido espera de este modo anticiparse o quizá deshacer los propósitos de Grandi y compañía, forzándoles por lo menos a demorar la ejecución de su plan subversivo.

Scorza me ha enseñado asimismo cinco o seis hojas de notas, en las que han sido escritas instrucciones concretas para ser realizadas en el caso de que le sucediese algo al Jefe.


(28) Hazen era jefe de los Carabineros Reales. Murió en el bombardeo de Roma de mediados de Julio de 1943.



Diario de Roberto Farinacci.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!