viernes, 13 de enero de 2017

ROBERTO FARINACCI (21): "Mussolini alude irónicamente a las escasas facultades intelectuales del Mariscal De Bono, que le llevaron a continuos fracasos en la campaña de Abisinia, hasta que fue relevado por el Mariscal Badoglio."




LA INTERVENCIÓN DE DE BONO

25 de julio de 1943:
DE BONO: Como viejo soldado y luchador, no puedo hacer otra cosa que defender en este grave momento al Ejército italiano. Las proposiciones suyas no me interesan. Lo que me interesa es el hecho de que, tal como están ahora las cosas, demasiadas cabezas y demasiados corazones han sido enajenados en el Ejército; la disciplina ha terminado; el cansancio de los Mandos es enorme.
De Bono cita aquí varios nombres de generales, y sigue diciendo:
He oído que a Grandi le gustaría restaurar a Su Majestad el Rey en el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas. Estoy de acuerdo con él. La Monarquía, representada sobre todo por el Rey, no puede tener otro significado que el de la unidad de fuerzas, de medios y de propósitos. Por todo lo cual subscribo las declaraciones del conde Grandi.
MUSSOLINI: Muy bien. Bien hecho, De Bono. Esta es la recompensa que recibo por haber ayudado siempre a su gran inteligencia. (36)
DE BONO: Duce, usted sabe bien que yo hablo inspirado por el verdadero amor a la Patria. Siempre lo he seguido, desde el lejano 1919, con confianza, fe y entusiasmo. Di mi vida al Fascismo porque vi a este Movimiento identificado con la idea de la madre Patria. Sin embargo...
MUSSOLINI: Deseo que esta noche no sean suscitados temas personales. Pero de todos modos creo que cualquiera es muy libre de decir lo que piensa. Por añadidura, no tienen nada qué temer...  Hasta mis “Mosqueteros” están ausentes.
DE VECCHI: Aunque en substancia apruebo la proposición de Grandi, no la apoyo por los mismos motivos que el camarada De Bono. La apruebo porque en el Ejército existe un verdadero, efectivo y sistemático sabotaje, y porque deseo que la Monarquía vuelva directamente a asumir sus propias e inherentes responsabilidades. En realidad, yo veo las causas de este sabotaje a que he aludido en los grupos anti-Fascistas y Monárquicos, o simpatizantes, del Ejército. Es evidente que, al transferir las responsabilidades del Duce al Rey, la llamada camarilla monárquica del Ejército tendría que trabajar, toda ella, por el prestigio de la Monarquía y de la Patria. Por esta razón, estimo justo y legítimo pedir al Duce que renuncie al Mando Supremo que ostenta, sin que nuestra patriótica demanda suscite sentimientos adversos a nosotros.
MUSSOLINI: Hace unos momentos les he ofrecido pruebas documentales de mi propósito voluntario de renunciar a ese puesto. Pero aquí surge, más apremiantemente, una de mis preguntas personales. (Cita los casos en que ha tenido que tolerar otras influencias incompetentes, como las de los alemanes y la del Príncipe.) No guardo rencor a nadie, a menos que observe un Patriotismo de puro tipo anti-Fascista.
DE VECCHI: Verdaderamente el Duce no puede dirigir esas palabras al Cuadrunviro.
MUSSOLINI: No importa. Veo, sin embargo, que el Cuadrunvirato de la “Marcha sobre Roma” ha tomado ya sus posiciones. Continuemos. El camarada Conde Grandi quizá esté dispuesto ahora a ilustrarme sobre su proposición.
(36) Mussolini alude irónicamente a las escasas facultades intelectuales del Mariscal De Bono, que le llevaron a continuos fracasos en la campaña de Abisinia, hasta que fue relevado por el Mariscal Badoglio.


Diario de Roberto Farinacci.







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