martes, 30 de mayo de 2017

SALVADOR BORREGO (7): "Hitler tuvo otra oportunidad de ganar la Guerra con su Plan Barbarroja. El cisma entre el Estado Mayor y Hitler fue la salvación de sus enemigos."


SEGUNDA OPORTUNIDAD DE GANAR LA GUERRA
Pese al año perdido - en el que la URSS completó la producción de 15 000 tanques para enfrentar a los 2500 tanques alemanes -, Hitler tuvo otra oportunidad de ganar la Guerra con su Plan Barbarroja.
Antes de empezar, un imponderable le impidió iniciar la ofensiva el 07 de mayo (1941), según el Plan, debido a que Mussolini estaba celoso de los triunfos alemanes. Quería un triunfo propio y atacó a Grecia, que era neutral. Sus tropas fueron rechazadas y eso dio lugar a que los Aliados abrieran un nuevo Frente de 700 000 combatientes yugoslavos, griegos, británicos y neozelandeses.
Hitler se vio forzado a enviar todo un ejército para cerrar ese Frente, y lo logró, pero su ofensiva contra la URSS hubo de demorarse cinco semanas.
Además del tiempo perdido en dicho Frente, las bajas de soldados y equipo ocasionaron que el ataque en el sur de la URSS no se realizara con los contingentes completos, de tal manera que el avance del grupo de ejércitos de Von Rundstedt se volvió lento.
El Plan de Hitler señalaba como prioridad número uno la captura de Leningrado, logrado lo cual quedarían libres dos ejércitos para sumarse a la meta número 2, o sea la captura de Moscú.
El Mariscal Von Manstein refiere que a mediados de septiembre el grupo de ejércitos que marchaba hacia Leningrado consumó la derrota de los ejércitos soviéticos 11, 27 y 34, con un total de 18 Divisiones (trescientos mil soldados), pero el día 12 llegó la orden de cederle tropas al grupo de ejércitos que marchaban hacia Moscú. Y agrega:
"En resumidas cuentas ni aún como Comandante en Jefe podía uno sacar algo en limpio de semejante galimatías.
Únicamente se me ocurría suponer que todo ello fuese efecto del desacuerdo y regateo que indudablemente existía entre Hitler y el Alto Mando del Ejército acerca de los objetivos perseguidos: ¿Moscú o Leningrado?...
En efecto, la modificación era acuerdo de Halder, Jefe del Estado Mayor General, y del Mariscal Brauchitsch, jefe del Ejército... Moscú les parecía un objetivo más tentador."
El historiador David Irving dice que hicieron tal modificación aprovechándose de que Hitler estuvo enfermo de disentería dos semanas y sólo le pasaban fragmentarios informes. Cuando se enteró de todo ya era demasiado tarde para cambiar la ruta de dos grupos de ejércitos.
Tal modificación ocasionó que en el ataque a Moscú no participaran dos ejércitos que se quedaron inmovilizados alrededor de Leningrado. La columna que iba hacia Moscú llegó hasta sus alrededores, pero no pudo tomarlo antes de la llegada de las reservas soviéticas de Siberia y de que empezara el invierno.
La crisis fue muy grave. Von Brauchitsch se enfermó, dejó el mando, y Hitler salvó el Frente con la novedosa táctica de los "erizos", ahí donde sus Generales no veían más solución que una retirada de mil kilómetros, hasta Polonia. Después se reconoció que tal retirada, a 50o centígrados bajo cero, hubiera significado una derrota total.
La lucha en la URSS se prolongaría tres años más. Liddell Hart tenía razón: el cisma entre el Estado Mayor y Hitler fue la salvación de sus enemigos.

Salvador Borrego Escalante; del libro: "Alemania Pudo Vencer."






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