martes, 2 de abril de 2019

UN NUEVO SOCIALISMO: "Desde un principio, el NSDAP adopta para con el Socialismo una actitud distinta, prescindiendo de todo el bagaje científico. Precisamente por eso resultaba fecundo, porque buscaba su nuevo Socialismo sin previas hipótesis".



UN COMIENZO SIN DOCTRINA CIENTÍFICA

Nada difícil hubiese resultado el proporcionarle al joven Partido una especie de pasado espiritual y dotarlo de precursores, repasando la historia de la Economía y del Derecho alemanes. Se hubiese podido oponer Rodbertus a Marx, y Weitling a Lasalle, enfrentando así una autoridad a otra autoridad, pues indiscutiblemente podía encontrarse en ellos muchos atisbos de lo que los primeros Nacional-Socialistas se proponían. Pero no aconteció precisamente de esta manera. Adolf Hitler renunciaba a una fundamentación rigurosamente científica. Lo contrario hubiera tenido un sabor demasiado burgués y no permitiría avanzar ni un paso más de lo que se había logrado con la continua discusión Socialista, empeñada desde la mitad del pasado siglo.

Cuando se pretende hacer la Historia no puede uno buscar los medios para ello en las bibliotecas y en los archivos. Aquello de que tanto se ufanaba el Marxismo era precisamente lo menos moderno y lo más pasado de moda que había en él: su carácter científico, su procedimiento teórico, en el que creía haber encontrado el mejor de todos los sistemas para el mejor de todos los procedimientos sociales.

Por eso ocurría también que en las reuniones de los primeros años los oradores del NSDAP (Partido Nacional-Socialista de los Trabajadores Alemanes) se veían siempre interpelados por algún contrincante que sacaba a colación “El Capital” y el "Materialismo Histórico" de Marx, y, cuantas veces así sucedía, el Nacional-Socialista le replicaba cumplidamente echando mano a la realidad y dejando a un lado las meras teorías.

Desde un principio, el NSDAP adopta para con el Socialismo una actitud distinta, prescindiendo de todo el bagaje científico. Precisamente por eso resultaba fecundo, porque buscaba su nuevo Socialismo sin previas hipótesis, sin líneas de conducta trazadas de antemano y prescindiendo de autoridades históricas. Tomó otra postura inicial, que no era ni la de los Socialistas de cátedra ni la de una utópica sociedad futura de funcionarios obreros ahítos de falsa erudición.

La adoptada por Hitler fue una tercera posición, totalmente nueva.

Schwarz Van Berk; “¡Socialistas y nada más que Socialistas!”, Redactor Jefe del Periódico “Der Angriff”. Extracto del libro "El Socialismo del Nacionalsocialismo" de Ediciones Sieghels.





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